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martes, 31 de diciembre de 2013

Un nuevo miembro en la familia: la periquita 'Princesa'

Dejando a un lado las polémicas relacionadas con decisiones políticas que afectan o afectarán a la pequeña Paula, es casi obligatorio retomar la vorágine que representa para los padres y madres esta época del año. Cuando la mamá, porque son ellas las que en este sentido están más concienciadas, decide un mes antes empezar a trabajar con Paula la Carta de los Reyes Magos y las peticiones a Papa Noel, lo hacen con la certeza por mi parte de que el asunto estará liquidado antes de emprender viaje desde las tierras del interior a la esquina noroeste, es decir, Galicia, para pasar unos días de familia ampliada.

lunes, 9 de septiembre de 2013

El final de las primeras vacaciones escolares: los chicles (2ª Parte)

El otro gran acontecimiento de estas vacaciones han sido... ¡Los chicles! Con ella habíamos llegado al acuerdo tácito de no recurrir a ellos hasta que cumpliera los 4 años pero... He de reconocer aquí mi error al dejarme llevar por la ilusión del viaje a la 'tierriña' y volver a ver a la familia. Al final me comprometí con Paula a que podría probar su primer chicle cuando, de camino a Galicia, hiciéramos un alto en el camino. ¡Qué gran idea la mía!

sábado, 7 de septiembre de 2013

El final de las primeras vacaciones escolares (1ª Parte)

Paula en la Batalla de Flores de Pontevedra
Dos meses y medio han transcurrido desde que Paula empezara sus vacaciones. Todo ha sido un acontecimiento para ella. Con su corta edad, vive todo lo nuevo con una intensidad que ya me gustaría a mí. Si a esto le añadimos que (aquí viene el comentario de padre orgulloso) es una niña muy lista, diría incluso que listísima, entonces la conclusión es que su capacidad para comprender le permite observarlo todo con ojos... Vamos a ver, la realidad es como en todas las familias. Dejémonos de calificativos grandilocuentes porque para mí, la pequeña Paula es la más en todo lo bueno y la menos en todo lo malo, es decir, nada diferente a lo que le sucede a cualquier padre con sus hijos.

domingo, 25 de agosto de 2013

Franco ¿qué Franco? ¿el futbolista?

En plena canícula veraniega, con las espadas de la política envainadas y las ruedas de prensa de los representantes públicos en capilla, acaba un mes de agosto sacudido únicamente por las declaraciones, en calidad de testigos, de algunos dirigentes del PP ante el juez de la Audiencia Nacional, Pablo Ruz, en el marco de su investigación sobre las cuentas del principal partido del país. Este artículo podría cerrarse aquí, acompañado de una foto, por ejemplo, del presidente del Gobierno paseando por alguna aldea de Pontevedra acompañado por una cohorte de altos cargos, ministra y presidente de la Xunta incluidos. Sin duda, esta ha sido la actividad más arriesgada de Mariano Rajoy...

martes, 20 de agosto de 2013

Esperando a Rajoy (en las fiestas de su ciudad)

Las Peregrinas (fiestas grandes de Pontevedra) bajan el telón. Atrás queda una semana de alegría, alboroto y, si todavía existieran, muchos ‘perritos piloto’. Días de música, jolgorio y gasto, aunque eso lo dejamos para los pertinentes balances que, me atrevo a augurar, recordarán la crisis. Pero en las festejos manda lo positivo. Amigos mesetarios venidos desde ‘as terras do interior’ han descubierto una ciudad que, le pese a quien le pese, ha mejorado en los últimos años. “Es la gran desconocida de Galicia”, me decían. Sin embargo, ha habido un ‘pero’: la ausencia de nuestro paisano más ilustre, Mariano Rajoy. Qué tiempos aquellos (hace un año) cuando su llegada a La Moncloa propició que en agosto las calles de Pontevedra parecieran los pasillos del Congreso...

viernes, 9 de agosto de 2013

Estimado Mariano

* Artículo publicado el 03/08/2013 en www.pontevedraviva.com reelaborado tras la comparecencia del presidente del Gobierno en el Senado *  
Querido Mariano:

Mi estancia de unos días en julio pasado en Pontevedra me sirvió para darme cuenta de que este “pueblo con semáforos”, como en su momento definió un PTV (Pontevedrés de Toda la Vida), ha cambiado. No quiero hablarte del PP de la capital donde es preciso poner orden, tampoco de los intentos de recuperar la alcaldía (eso es historia y hay que mirar al futuro); o de esa Diputación cuyo poder se multiplica en la misma proporción que el poso imperial de sus dirigentes. Cosas de la política cuya dimensión no es capaz de comprender el populacho... Hace poco alguien me aseguró: “A veces creo que el nepotismo nació en una diputación provincial”.

Estimado paisano, ni siquiera voy a referirme a la cantera municipal del PSOE, un partido que parece cumplir con lo del 'quiero y no puedo'. Es como si Rubalcaba hubiese refundado el socialismo en nuestra capital. Además, visto lo visto en el debate del jueves, es evidente que lo de la ‘herencia recibida’ le pesa más a él que al conjunto del país.

Plaza de la Herrería de Pontevedra. Foto: V.G.R.
No te escribo para hablarte de las preferentes, aunque aplaudo a Núñez Feijóo por su determinación a la hora de... aludir a los 4 años del bipartito en la Xunta obviando el fraguismo de décadas ¡Qué gran delfín tienes ahí! Debes protegerlo, lo sabes. Aún recuerdo las fotos de Quintana en el yate del constructor que tanta vergüenza provocó a la ciudadanía y a la oposición del PP de entonces, con él a la cabeza. Intentar compararlas con las instantáneas de Alberto con un hombre de ‘negocios’ en otro barco de recreo es, como mínimo, inmoral ¿Acaso, científicamente hablando, la eslora del navío del constructor no era infinitamente mayor que la de la chalupa del amigo ‘hombre de negocios’ de Alberto? En supuestos así el tamaño importa.

El motivo de esta misiva tiene que ver con lo percibí en nuestra ciudad. Es verdad que en esta nuestra capital, en un momento de debacle socialista y de ascenso de tu partido, fue imposible arrebatar la alcaldía a estos 'bloqueiros' nacionalistas. Pero en esos días de julio aprecié cambios entre quienes consideras seguidores. Llego a esta conclusión gracias a un sondeo entre familiares que, por tradición, siempre se han decantado por el azul en detrimento del rojo a la hora de depositar su voto. He de decirte que me he encontrado con la figura del renegado, hasta ahora propia de ‘sociatas’ e ‘independentistas’ y vivero para la supervivencia de personajes como Rosa Díez, 'recién llegada' a esto de la política.

Me parecía preocupante porque, al fin y al cabo, Pontevedra ha tenido siempre un cierto aire clásico con esos PTV que tantas palmadas te han dado en el Casino, en los toros, por la Zona... Hablo en pasado porque esas apreciaciones corresponden a julio. Si te soy sincero Mariano, este agosto que muchos esperaban singularmente duro, ha cambiado la perspectiva gracias a las buenas políticas en materia de Empleo con cinco meses de bajada del paro con empleos de calidad en salarios y derechos; de Educación con la equidad y el esfuerzo a la hora de conceder becas, por no hablar de la nueva Ley (a Wert, cuando deje el ministerio, debes nombrarlo ‘Tertuliano de Honor’ en TVE o en TVG). También en Sanidad, donde las cuentas cuadran al eliminar del sistema a esos que vienen en pateras solo para hacer turismo sanitario. Y así podría seguir con Hacienda, Justicia… Hasta me atrevería a jalear la idea de tus asesores de imagen de mantener el plateado en la barba frente a un color de cabello cada vez más vivo. Si soy sincero no compartía lo del tinte, pero ahora me gusta y estoy pensando en hacerme algo similar.  

Por eso, tras lo visto y oído el jueves, estas líneas son, únicamente, para que sepas dispones del cariño de tus paisanos. En tu comparecencia estuviste sublime. Dicen que hablas poco ¡Coño, con una sola aparición cada seis meses llega y de sobra! A la oposición la pusiste en su sitio, en particular a Rubalcaba. Esto lo ratificaron al día siguiente medios de comunicación serios que te dieron La Razón con independencia y objetividad. Fuiste claro y las incongruencias entre tus aseveraciones y las fechas de los SMS son mera anécdota. Demostraste tu calado como hombre leído, preparado y de Estado, con esa cantidad de citas, rompiendo, incluso, la leyenda urbana de que no eras capaz de pronunciar el nombre del desagradecido. Una, dos, tres… ¡Hasta en 17 ocasiones mencionaste al que no se lo merece!

No sé si podré ir a verte a Ribadumia. No obstante, si decides pasarte por Pontevedra no dudes en llamarme porque en agosto, coincidiendo con las Fiestas de la Peregrina, volveré a pasarme por nuestra ciudad. Como mi intención es repetir el sondeo sobre tu gestión entre miembros de mi amplia familia, podríamos hacer un análisis sesudo del resultado. Estoy convencido de que a los tuyos los has recuperado tras tu aparición estelar en el Senado.

Mariano, resiste. Se fuerte. Un abrazo

miércoles, 7 de agosto de 2013

Gibraltar español, faltaría más

www.20minutos.es
Agosto en cualquier nación seria que se precie es un mes cerrado. Aquí en esto cumplimos como el que más. La Justicia se paraliza (o casi), los medios de comunicación emiten refritos o publican entrevistas 'frescas', incendios por todos los lados, los días más calurosos del año (de la década y del siglo, otra vez), el fútbol es de mentira y algún campeonato de deportes 'menores' ocupan buena parte del interés de los españoles. Es decir, más de lo mismo.

Sin embargo, sin duda aprovechando esa circunstancia del período de asueto reaparece la 'pérfida Albión' y su pedrusco anglosajón con acento andaluz. Creen estos ingleses que por estar de vacaciones, este país (al que ellos acuden en masa de abril a octubre) está parado, quieto, adormecido. Ni mucho menos. Tenemos a quien nos defiende desde la Moncloa para que no permanezcamos en ese túnel oscuro de la indiferencia internacional, que solo flanqueamos últimamente por noticias relacionadas con las finanzas, la crisis y la corrupción. 

Existe la obligación moral de defender lo nuestro porque... sí; en la afirmación sin ambages se esconde nuestra propia esencia, tal y como ha dado a entender nuestro ministro de Exteriores. El Peñón ha sido español y, en nuestro corazón, todavía lo es, como Ceuta o las Islas Cíes. Aunque del norte, del noroeste para ser más exactos, siento que en mi interior hay una parte pegada a ese punto geográfico tan al sur, a unos 1.300 kilómetros, más o menos. No podemos tolerar más tomaduras de pelo. 

Estoy seguro de que las intenciones de ese paraíso fiscal pasan por ganar más terreno, a través del mar, a España. La actitud de las autoridades gibraltareñas, más andaluzas que un pescador de Cádiz, es deleznable. Ahora mismo no quieren volver a ser españoles pero las cosas cambiarán y entonces seremos nosotros los que pongamos las condiciones. 

Las afrentas se contestan con contundencia. Hoy mismo el presidente del Gobierno, tomándose un albariño en Ribadumia, Pontevedra, a mil y pico kilómetros del lugar de autos, ha calificado de "inaceptable" el lanzamiento de bloques de hormigón al mar y así se lo ha comunicado al primer ministro británico. Esa es la actitud, utilizando las expresiones correctas y adecuadas, por muy gruesas que estas puedan llegar a ser o parecer. 

Según han explicado las autoridades gibraltareñas, el lanzamiento de bloques persigue "crear arrecifes artificiales" con los que rehabilitar de peces la zona. Argumento poco creíble, aunque algún grupo ecologista asegure que este tipo de acciones también se ponen en práctica en el litoral patrio. Es evidente que aquí lo hacemos con otro estilo e intenciones. 

En ocasiones anteriores, otros ejecutivos nacionales, otros presidentes, dejaron de lado Gibraltar. Esta vez no es así. No existen motivos más importantes que el de defender nuestra soberanía cueste lo que cueste. ¿No enviamos a los cuerpos de élite para recuperar Perejil ante la invasión de miles de soldados marroquíes? Pues El Peñón es mucho más grande que Perejil, así que la respuesta debe ser proporcional.

Decir que lo ocurrido en las últimas décadas en 'la Roca' es la cortina de humo recurrente para que la vista no se fije en otras cuestiones ¿más importantes? es sinónimo de un desconocimiento enorme sobre la historia de este país. Me atrevería a señalar que algo similar sucede con aquellos que se amparan en el cambio climático para defender determinadas políticas claramente obstrucionistas e intervencionistas del Estado. Ni un solo estudio demuestra los efectos de ese fenómeno inventado, tal y como aseguró en su momento el primo de un político importante a nivel mundial.

Además, quién es capaz de asegurar que las preferentes, los papeles de Bárcenas, los Eres de Andalucía, la crisis de Bankia, los recortes en Sanidad e, incluso, los problemas para el fichaje de Bale por el Real Madrid no son en realidad temas para desviar la atención sobre lo que de verdad ocupa y preocupa a los españoles, es decir, la recuperación de Gibraltar. Yo me inclino por esto. La realidad es así y los medios de comunicación nos 'venden' lo contrario, salvo honrosas excepciones.

En definitiva, debemos establecer nuestras prioridades como gran nación y entre estas, quizá la más perentoria sea la de reivindicar lo que nos pertenece. Gibraltar español ¡faltaría más!

jueves, 25 de julio de 2013

Bágoas por Santiago y por Galicia

Han pasado ya 12 horas desde que se conocieran los primeros datos del accidente de tren ocurrido en Santiago de Compostela y la congoja y desesperación siguen dentro. Supongo que les pasa a muchos gallegos que no están en la tierra y escuchan desde la distancia las cifras que suponen el balance terrible del siniestro. La solidaridad, tanto dentro, como fuera de Galicia no se ha hecho esperar. Las redes sociales, desde el primer momento, se convirtieron en un hervidero de información, mensajes de ánimo y humanidad. Las imágenes, tachadas en algunas ocasiones de demasiado explícitas, han servido para, precisamente, ofrecernos una visión próxima de lo que ha sido esta tragedia.

Es evidente que, aunque el dolor y la angustia para quienes somos gallegos y contemplamos con bágoas (lágrimas) en los ojos la crudeza de la realidad es grande, se queda muy lejos de lo que deben sentir los familiares de heridos y fallecidos. 

Desde la distancia, ayer, los gallegos desperdigados por España nos sentimos engañados porque la televisión pública de todos hizo un ridículo espantoso con sus informaciones. Algún canal del marco digital, como 13TV, y otras cadenas regionales (Telemadrid y TV3) pincharon directamente la señal de la Televisión de Galicia. Para Castilla-La Mancha TV lo que estaba aconteciendo no era lo suficientemente importante. De las privadas, ni hablo. Solamente, y para dejar este tema, hago una reflexión que me sale, de verdad, de dentro: ¿Si el accidente hubiese ocurrido en Madrid o Barcelona cómo habría sido la cobertura? Es esta una pregunta retórica que debe servir también para que el conjunto de la ciudadanía sea consciente de que sin medios, sin dinero, el periodismo, la información es mera anécdota.

Pero incluso ante un acontecimiento tan dramático como el de ayer, todo esto se queda en un segundo plano. Ya habrá tiempo y, por desgracia, sucederán más tragedias para que seamos conscientes de la situación real del periodismo, la información y la comunicación en general. 

Mágoa (pena) es lo que hoy siente Galicia y el resto de España. Mi hija Paula veía ayer imágenes del accidente (supongo que no es lo más indicado) y su cara lo decía todo. En su pequeña cabeza todavía no caben sensaciones como las que mis ojos o los de su madre expresaban, por ello permanecía en silencio, sin decir nada. O en realidad sí era consciente de todo y simplemente no quería 'enturbiar' el momento, molestar al dolor. 

Ojalá hoy estuviéramos hablando de las cifras de la EPA y del uso político de las mismas. Ojalá discutiéramos sobre fútbol. Ojalá comentáramos los nuevos fascículos de los papeles y carpetas de Bárcenas... todo eso queda para mañana o para el lunes. Hoy hablamos de Galicia, ¡otra vez Galicia! de su dolor, de la tristeza que parece una compañera permanente de viaje de esas tierras. 

Hoy no celebramos el Día de nuestra tierra más triste. Solamente dejamos caer una bágoa de recuerdo y en silencio.

lunes, 22 de julio de 2013

Querido Mariano, dos puntos


Querido Mariano: 
Estos días atrás he estado unos días en Pontevedra, tu ciudad, mi ciudad, la capital de la provincia (título provinciano, valga la redundancia, por excelencia) y me he dado cuenta de que este pueblo con semáforos, como en su momento definió uno de los autodenominados PTV (Pontevedrés de Toda la Vida, título noblemente provinciano), ha cambiado y de qué manera. Algunos empezarán a pensar que ya me voy a meter con el PP, con sus polémicos pasos por la alcaldía pontevedresa o los intentos con candidatos cuyas mayores virtudes pasaban por su cartera, o esa Diputación que, con la cacareada reforma de la administración, no solo mantiene su poder, sino que lo multiplica en la misma proporción que el posicionamiento imperial de algunos de sus dirigentes... Sin ir más lejos, he leído en una información de uno de esos periodistas que tanto repelús te provocan, salvo aquellos que han hecho méritos a tu favor, que este año dejas Sanxenxo y pasarás los días de asueto estival en Ribadumia, feudo precisamente de alguno de esos presidentes diputacionales plenipotenciarios. Pero lo entiendo porque, al fin y al cabo, el nepotismo, al que tantas veces se alude y en pocas ocasiones alguien se atreve a rebatir, me da a mí que nació en una diputación provincial.

Estimado paisano, ni siquiera voy a referirme a la cantera municipal del PSOE, un partido que cumple con lo del 'quiero y no puedo', como si Rubalcaba hubiese refundado el socialismo en la capital, en tu ciudad, en mi ciudad.

No te escribo esto para hablarte del robo de las preferentes, aplaudiendo a Núñez Feijóo por su determinación a la hora de... aludir a la herencia socialista de cuatro años pero obviando la fraguiana de décadas. Es como las fotos de Anxo Quintana en el yate de un constructor que tanta vergüenza generó entre la oposición del PP de entonces, con Alberto a la cabeza, y las instantáneas con un narco en otro barco de recreo, o de viaje... Lo cierto es que en este caso lo importante es la eslora del navío en cuestión y la del antiguo amigo inapropiado del presidente de la Xunta, al lado del mencionado constructor (pontevedrés, creo) era una chalupa; es decir, el tamaño sí importa.

Mariano, el motivo de esta misiva tiene que ver con lo que los pocos días que he pasado en tu ciudad, mi ciudad, he percibido. Es verdad que en esta nuestra capital, en un momento de debacle socialista y de ascenso de tu partido, fue imposible para vosotros arrebatar la alcaldía a estos 'bloqueiros' nacionalistas. A lo mejor en aquel instante, aquel día de mayo de 2011, se inició un cambio de tendencia que en estas jornadas de descanso veraniego me parecen evidentes. Me refiero, amigo Mariano, a que ahora mismo, en una encuesta entre familiares que, por tradición siempre se han decantado por el azul en detrimento del rojo a la hora de depositar su voto, me encuentro con la figura del renegado. Hasta ahora, en Galicia, era copada por exsimpatizantes del PSOE o del BNG y, por ende, vivero para la supervivencia de personajes como Rosa Díez, una 'recién llegada' a esto de la cosa pública.

Me parece preocupante porque, al fin y al cabo, nuestra ciudad ha tenido siempre un cierto aire clásico con esos PTV que tantas alegrías te han venido dando en el Liceo Casino, en los toros en las Fiestas de la Peregrina, por la Zona tomando algo... Y ahora, según percibo, te han salido mucho detractores entre aquellos que hace apenas dos años te llamaban, te saludaban, te querían. Es lo que tiene la política estimado Presidente. Se pasa del cielo al infierno en apenas unos años, y si no que se lo digan a Zapatero.

Querido Mariano. Este verano es singularmente duro. No dedico estas líneas a reprocharte lo de los sobresueldos o los papeles del 'innombrable', los incumplimientos del programa electoral, el desmantelamiento de la Sanidad Pública, los recortes en la Educación y la deriva ideológica de la misma, el paro, la retirada de derechos a los inmigrantes, los desahucios, las ayudas a la banca, la vergonzosa gestión de las preferentes, los cambios en el CGPJ o en RTVE... Con total seguridad, entre quienes han sido siempre devotos, primero de Don Manuel y luego tuyos, sin contar a los 'renegados', la pérdida de confianza no tiene que ver con estas mamandurrias, como diría tu amiga Esperanza.

Lo que te voy a pedir Mariano es algo que estoy seguro de que servirá para cambiar esa percepción que los pontevedreses, tus paisanos, y por extensión un buen número de fieles populares, tienen de ti. Por favor, más allá de la política con mayúsculas, comenta a tus asesores que el tinte del pelo también te lo apliquen en la barba. Un buen PTV no puede caer en eso. Cuando lo hagas, con total seguridad, volverás a pasear entre vítores por la Zona, la Herrería e, incluso, la Playa de Silgar.

En agosto volveré por la capital y aunque no creo que coincidamos espero volver a verte en todo tu esplendor porque, como bien sabemos tus paisanos, y como tú pregonas con aquellos a los que quieres "al final la vida es resistir y que alguien te ayude"  en este caso tus asesores de imagen.

Me despido con todo el respeto de alguien que cree en cosas serias y no en tonterías sin importancia.

Un abrazo.

domingo, 23 de junio de 2013

La familia: la cena de primos

Plaza del Teucro (Foto:www.pontevedra.eu)
Todo empezó en la Plaza del Teucro, en la de la Verdura, o en la de la Leña... ¡Qué más da! Será por bellas plazas en Pontevedra... Lo dicho, el inicio de la 'quedada', todos punta en blanco eso sí, fue en uno de esos enclaves. Allí fueron llegando los de aquí y los de allá, los que viven en la capital y los que tuvieron que buscarse la vida fuera por "movilidad exterior". Los que son de otros lugares pero ya respiran, incluso, con nuestro acento cantarín y que han contribuido a hacer crecer la familia. Es como el equipo de fútbol que cada año, al final de temporada, celebra un encuentro para repasar la temporada, comentar las mejores jugadas. También se habla, como si de un club de Primera se tratara, de Mou pero enseguida se pasa a rememorar anécdotas para, a continuación, arreglar el mundo con negocios imposibles pero que, por unos minutos, convierten a los tertulianos en reyes del show business. Es 'la familia', un concepto que en todos los sitios, países o aldeas encierra algo de mafioso, con sus jefes (al estilo de Brando en El Padrino o el Soprano Gandolfini, recientemente fallecido), sus pupilos, sicarios y demás, eso sí, sin sangre. 

Hace algunos años, las viandas eran lo de menos. Es lo que tiene la edad. Al inicio de este siglo, todos éramos jóvenes aunque sobradamente preparados. Entonces la excusa era cenar para después salir a 'rachar la noche'. Pero amigo ¡cómo ha cambiado la cosa! En cierta medida sigue siendo lo mismo de antes, es decir, aprovechar una 'quedada de machos' para tomarse unas copas y deambular por la Zona buscando garitos en los que ¿bailar? buena música. Cambio de planes. Otra edad, otras prioridades, salvo honrosas (o no) excepciones. Ahora, la buena mesa es fundamental porque la edad del pavo se ha ido a la velocidad de la luz y de forma paralela a la resistencia del cuerpo. Ya no es como antaño. Además, como siempre se decía en estos casos en tiempos jóvenes: "no me ha sentado bien la última copa y yo creo que ha sido porque no he cenado casi nada". Pues eso, buenas viandas para prevenir una mañana, la siguiente, todavía más dura.
 
Plaza de Méndez Núñez (Foto:www.pontevedra.eu)

Y ahí están todos los primos, o casi todos porque siempre falta alguno. La noche transcurre como estaba previsto. Recuerdos, risas, anécdotas, chistes, más recuerdos, “¿Y tú cómo vas? ¡Joder pues las cosas están fastidiadas pero...” Es el reflejo de la sociedad misma con parados, funcionarios, jefes, curritos, propietarios... del Madrid, del Barça, ¡incluso del Atleti! o del Depor (tranquilo primo, volverá a subir)... de derechas, de izquierdas, de ¿Rosa Díez?... sí también de ella, aunque en Galicia, a diferencia de los del Atlético de Madrid, esto se lleva en silencio.

A medida que avanzan las horas el cuerpo se resiente y aparecen los ataques de sinceridad: "Va a ser verdad que la edad no perdona. Hay que joderse, hace unos años aguantaba lo que me echaban y ahora..." Y ahora la edad, aunque menos jóvenes y sobradamente preparados, no pasa en balde y ya no se aguanta lo de antes, como en 'las peñas' de la Peregrina. ¡Madre mía! Desde las cuatro de la tarde hasta... 

Al final se quedan los de siempre, aquellos a los que le parece que la vida se acaba en una noche que culminan con la hamburguesa del 'Chiringuito'. Dice la leyenda, no sé si urbana, que las multinacionales del fast food, alguna instalada desde hace muy poco en la ciudad, trataron de hacerse con el 'Chiringo' por aquello de eliminar competencia... y no pudieron.

La oscuridad, de todo tipo, está a punto de terminar. En breve empezará a atisbarse la luz natural y también la artificial, esta gracias al manjar hamburguesiano. Son las 6 de la mañana. El balance es positivo. Las consecuencias se verán en los próximos días pero ya sabemos que, a pesar de que el calificativo de joven a algunos les queda ya algo lejos, aún les sirve lo de sobradamente preparados.

En este tipo de encuentros en los que no hace falta vino para confraternizar, muy poco se recuerda a los que no han ido. Sin embargo, esos protagonistas involuntarios por su ausencia, dende as terras do interior, viven la noche en el sofá como si también estuvieran en una terraza de la Plaza de la Verdura con los Sergios, Toni, David, Manolito, Ángel, Óscar y Julito, riendo, charlando, arreglando el mundo... 

Es lo que tienen las cenas de primos: se viven con intensidad se esté o no.

lunes, 29 de abril de 2013

Las mentiras, los nuestros y la paciencia

Desde el viernes se especula y mucho sobre la cantidad de verdades que dice el Gobierno por cada kilo de palabras que pronuncia. Los sesudos analistas tratan de desentrañar lo que dijo Mariano Rajoy este domingo y el núcleo duro de su equipo más próximo tras el Consejo de Ministros. En realidad, creo yo, no hay mucho que desentrañar. El pontevedrés representó, insisto, representó el papel de gallego: "sí pero no, voy pero vengo, subo y/o bajo". Pero esta actuación -siempre he dicho: "sesudo analista no soy pero gallego..."- es una pantomima porque los nacidos en aquellas tierras del último piso, al fondo arriba a la izquierda, sabemos de antemano cuál es nuestra dirección, es decir, si subimos o bajamos.

En este punto una advertencia por salud: 'La lectura de este post no es recomendable para los upydianos. Su autor presume de origen pero puede esconder que en realidad es gallego en el sentido más peyorativo del término'. Por cierto, el caso de la lideresa magenta y Galicia debería ser estudiado en las facultades de Márketing o en los másteres de Comunicación Política bajo el título 'Cómo no rascarla en las elecciones en una comunidad en 8 palabras o una frase'. Desde luego ha logrado Rosa Díez ser el único partido que no consigue nada en Galicia a pesar de haber hablado mal de sus gentes y esto nunca pasa en mi tierra. Para ilustrar esto basta recordar el Prestige, el narcotráfico, Rajoy y sus datos como presidente...

Regresando a la idea génesis de este artículo, tras las palabras "sinceras" según los medios más 'independientes'- ABC y La Razón-, los periodistas más avezados iniciaron el análisis de las mismas. Grosso modo, las tendencias giran en torno a si en realidad Mariano Rajoy se guarda un as en la manga, o lo que es lo mismo, que se pone en el peor de los escenarios para luego, si hay un pleno empleo espontáneo, atribuirse las medallas oportunas y ganar las elecciones de nuevo; o si, por el contrario, no hay conejo en la chistera y las cosas están como están y no mejoran demasiado de aquí a finales de 2015. El paro, a tenor de este hipotético panorama, seguiría subiendo y únicamente respiraría un poco ese negro porcentaje gracias a los nacionales que emigrasen en próximos años. De hecho, si en este año y medio hablan de decenas de miles de personas que se han ido al extranjero a buscarse la vida ¿Dónde estaría el nivel de paro de no haberse producido esa 'movilidad exterior'?

Visión, como el pulpo, 'a la gallega' 

Entre una visión optimista y otra pesimista siempre queda la gallega, es decir, ni sí, ni no, ni todo lo contrario. Cuando a un Gobierno, con su presidente a la cabeza, se le hace la ola cada vez que comparece ante los medios de comunicación, tenemos un problema. Cuando ese mismo dirigente, en sus contadas apariciones rehúye las preguntas y contesta acerca de lo bien o mal que está la meteorología, tenemos un problema. Cuando los ministros, después de un año y medio en el poder, tienen como mejor argumento para explicar determinadas medidas la 'herencia recibida', tenemos un problema. Cuando el jefe del Ejecutivo utiliza la palabra sincero para apelar a la responsabilidad propia y ciudadana tras incumplir en un  85% el programa con el que se presentó a las elecciones de 2011, tenemos un problema; si el partido del Gobierno se encuentra inmerso en un proceso judicial por presunta financiación ilegal, sobresueldos, corrupción y nadie da una sola explicación creíble, tenemos un problema. Cuando lo único que cumplen Rajoy y su equipo de lo que dijeron a los españoles que harían cuando llegaran al poder es en materias como el aborto y la educación para satisfacer a los sectores más radicales de su formación y de la iglesia, tenemos un problema.

Si unimos todo eso, nos hallamos ante un follón de proporciones desconocidas, sobre todo por la ciudadanía, aunque poco a poco empezamos a ser conscientes de sus consecuencias. Rajoy dijo ayer que saben, él y sus colaboradores, lo que hay que hacer para salir de la crisis. Que se han puesto ya las bases. Esto puede suponer que Mariano actúa como gallego y tiene preclara la dirección a tomar y, por encima de todo, que la misma es la correcta. En definitiva, que sabe perfectamente el pontevedrés si sube o baja, pero no lo desvela para defender los intereses de España y de su partido. 

Sin embargo, a mí me surgen una duda y una convicción. La primera es despejar la incógnita de que el presidente del Gobierno sabe o no sabe de verdad lo que hace (extendiendo la incapacidad a sus ministros y equipo). Sin embargo, el elegir como ministra de Sanidad a alguien que ha tenido un Jaguar en el garaje de su vivienda desconociéndolo provoca, como es lógico, cierta desconfianza. Hay más ejemplos pero cada cual que añada y extraiga lo que considere oportuno. 

"Por mi hija mato"
 
Por su parte, la convicción tiene que ver con Galicia donde se sigue pagando el aislamiento tradicional al que se ha visto sometida durante décadas. Mientras en el resto de España las encuestas hacen variar el número de representantes por partido político, en aquellas tierras lo nuestro es nuestro. Más allá de fotos del presidente de la Xunta acompañado de un narco, del chapapote como nuevo marisco, de la repetición de apellidos hasta la saciedad en diputaciones y ayuntamientos, de caciques buenos y malos... el PP seguirá ganando, en 2015 y en 2050 porque el espíritu de Don Manuel ahí sigue y seguirá. Además, en el Fogar de Breogán defendemos lo nuestro; Rajoy es hijo de la tierriña y como dijo aquella famosa filósofa "¡Yo por mi hija mato!" y claro, el presidente es de los nuestros, gallego, y por él... Confiemos, tengamos paciencia ¡Manda carallo!
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lunes, 22 de abril de 2013

El caciquismo y la herencia gallega

Uno de los programas estrella de la televisión actual, Salvados, dirigió ayer su foco hacia Ourense, el reino del autodenominado 'cacique bueno'. Por una parte la periodista de El País, Cristina Huete, desgranando algunas de las ingeniosas infraestructuras del irrepetible José Manuel Baltar, así como las contrataciones de seres queridos de él o de su partido; por otra, el sucesor de José Manuel Baltar, del mismo nombre con el segundo apellido para distinguirse de su padre, haciendo alardes de comunicación verbal propia de asesores pagados a golpe de talonario (el mejor lo tiene en su propia casa), con una mezcla de colegio de pago, pero sin poder disimular el ramalazo dictatorial de sus palabras (son de esas cosas que uno aprende gracias a la educación paterna). 

Las redes sociales eran ayer un hervidero. Con la vista puesta en Galicia muchos empezaron a llevarse las manos a la cabeza (en sentido figurado) preguntándose cómo es posible que esto ocurra en toda una provincia. 

Sinceramente, digamos que 'algunos' gallegos se habrán quedado como yo, es decir, como si lo que nos estaba contando el programa de ayer por la noche no nos resultase nada desconocido. En aquellas tierras, por desgracia para los jóvenes, durante décadas (y después de la gran emigración de los 60 y 70), no ha habido esperanza de trabajo. A lo largo de todos los años de democracia, en Galicia a la sombra de Manuel Fraga se generó una especie de estado paralelo donde el nepotismo ha campado a sus anchas. Las oposiciones a la Xunta de Galicia o a los Ayuntamientos a lo largo de muchos años se han jugado en despachos y el padrino era el que determinaba quién sí y quién no. En todos estos casos hay que tener en cuenta que siempre, siempre, las cosas se hacían con una contrapartida para el benefactor. Un caso real es el de dos pueblos de la provincia de Pontevedra, gobernados ambos por el PP. En el primero se presenta a una oposición la hija del alcalde del segundo, mientras que en este lo hace la primogénita del regidor del primero. Ambas, como era lógico, aprueban y pasado el período correspondiente y por esas políticas que permite la administración ejecutaron una especie de permuta y pasaron a trabajar cada una bajo el ala protectora de su papá. ¡Es que en Galicia... la Familia es la familia! Y qué decir de las diputaciones provinciales. En alguna, la muerte del padre suponía la entrada del hijo cuyos méritos era... ser hijo del fallecido; una especie de beneficencia mal entendida a la que únicamente faltaba besar el anillo.

Todas estas cosas se denunciaron. Sin embargo, Fraga (de quien era muy conocido su 'buen' humor) fiscalizaba todo y la prensa gallega ha sido una de las más controladas. Por eso, casos como los descritos tuvieron su intento de publicación, pero no pasaron de eso. En cuanto a las denuncias ante los tribunales, la Justicia, sorprendentemente, casi siempre se han puesto de parte de la administración. 

El cuñado de Rajoy
Galicia durante décadas ha sido una especie de capital del nepotismo, no en vano, don Manuel, con mano en Madrid, era y ejercía como gallego. Sus decisiones rozaron al actual presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en un caso que salpicaba a su cuñado. El familiar en cuestión llegó a la Dirección Financiera de la ruinosa Cidade da Cultura de Santiago teniendo en su haber como experiencia una beca en una Fundación (de la Xunta) y trabajar en la administración del servicio de recogida de basuras de Pontevedra para Dragados.

Estas cosas salieron a la luz pública ¿y qué? Cuando sucedió lo del Prestige muchos pensaron que ahí se produciría el final del reino fraguiano. Una vez más se equivocaron. La gestión de ayudas a afectados y no afectados (no recuerdo tanta rapidez en la preparación y repartición de subsidios, ayudas, etc, en supuestos de catástrofes) fue tan importante que, una vez más, Don Manuel ni siquiera se inmutó en las elecciones municipales celebradas solo unos meses después y su partido volvió a ganar.

Hay quien dice que las cosas, con el nuevo equipo de Núñez Feijóo, han cambiado y no lo pongo en duda. Sin embargo, se trata de sentimientos, formas de ser (obligadas siempre por ese espíritu cuasi servil), idiosincrasia o qué se yo que parece que está inoculado y sólo te liberas cuando abandonas la tierra para buscarte la vida por no pertenecer a familias con apellido prominente, parafraseando a Fraga.  

Esto era Galicia. Caciques buenos y malos; nepotismo o enchufismo; reverencia al patrón; obediencia a la iglesia; familias genéticamente superiores... Como decía anteriormente algo se ha evolucionado aunque lo principal es que ahora se sabe que comportamientos así se dan también en otros lugares. ¡Para que luego digan! Los gallegos somos capaces hasta de exportar la gestión caciquil al resto de España. Eso sí la caciquil 'buena', que la mala ya no nos interesa. Para que luego hablen de herencia recibida.
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domingo, 17 de febrero de 2013

Diputaciones: premiar el voto político en detrimento del ciudadano

Desde hace años los ayuntamientos de este país vienen reclamando una nueva ley de financianción de las administraciones locales. Lo han repetido consistorios de diverso tamaño y color político. El objetivo fundamental que persigue esa reivindicación tiene que ver con la supervivencia de miles de municipios repartidos por todo el Estado. Como siempre, el dinero es el que manda y las administraciones "más próximas al ciudadano", tras el estallido de la burbuja inmobiliaria, han visto como sus fuentes de ingresos se han ido al garete. Sin embargo, hay que señalar en su descargo que esas mismas intituciones llevan reclamando una modificación de la normativa en cuestión desde antes, durante y, por supuesto, lo seguirán haciendo después de esta crisis económica. Durante años, los ayuntamientos han sido los encargados de ofrecer y pagar servicios a sus vecinos cuya compentencia correspondía y corresponde a las Comunidades Autónomas. Hay que subrayar que muchas de esas actividades están relacionadas con servicios sociales (teleasistencia, por ejemplo). Estas partidas han supuesto una merma para las cuentas públicas municipales ante la que las instancias superiores siempre han mirado hacia otro lado.

La nueva normativa de la que este viernes el Gobierno dio a conocer algunos detalles, aunque en ocasiones imprecisos por parte del ministro, Cristóbal Montoro, deja de nuevo en el aire, a falta de disponer de más datos, ese problema de las 'competencias impropias' al tiempo que confirma lo que ya se venía hablando desde hace unos días, es decir, el aumento de poder de las diputaciones provinciales.

Evidentemente el tema económico no es el único, pero da la impresión de que el anteproyecto de ley no resuelve éste ni otros asuntos en profundidad, antes al contrario porque en algunos casos parece que viene a complicarlos todavía más o a dificultar aquellos que algunas fórmulas, como las de las mancomunidades, estaban ofreciendo resultados nada despreciables.

Me quedo con el fortalecimiento de las diputaciones provinciales, instituciones que en regiones gobernadas durante décadas por una misma formación, se han convertido en verdedares reinos absolutos (De diputaciones, nepotismo y otras leyendas urbanas) en los que esos mismos partidos han echado raíces de generación en generación. Si la idea es mejorar la economía, tal y como están definidas y actúan estas entidades, la solución que plantea el Ejecutivo es descabellada; si, por el contrario, el objetivo es 'fiscalizar' lo que se hace en cada Comunidad Autónoma desde un punto de vista político insano, entonces esta primera piedra es más que acertada.

Se da la circunstancia de que desde que la democracia llegó a este país, para algunos parece que por arte de magia, las diputaciones provinciales han ido consolidando la fama despectiva ganada durante décadas y que, en la actualidad conservan. Con los cambios que propone el Gobierno se multiplicará por mucho. Decepciona una vez más Mariano Rajoy (no olvidemos que él también fue presidente de una Diputación, la de Pontevedra) y lo hace 'vendiendo' una reforma de la administración local pero desde una posición propia de otras épocas nada recomendables. Las artes que se utilizan desde estas instituciones ha generado no pocas noticias relacionadas siempre con corrupción, nepotismo y prácticas poco sanas. Sin ir más lejos, sólo en los últimos meses cuestiones relacionadas con las de Ourense y Castellón se encuentran ahora mismo en fase judicial.

El reproche a Rajoy también es extensible a Rubalcaba porque su apuesta decidida por su examen para extraer las conclusiones necesarias para modificar el régimen que las sustenta, no era tan decidida; lo planteó en una campaña electoral en la que se sabía perdedor pero sin hacer nada en los 8 años anteriores en La Moncloa. Las presiones de los barones regionales es muy fuerte; no obstante, los líderes de los grandes partidos no son conscientes de que una decisión contundente acerca de las diputaciones conllevaría la eliminación de ese papel de seudo embajadas que representan para los barones autonómicos.

Al final resulta que el Gobierno resta poder a la soberanía popular, al voto ciudadano, mediante la descomposición de un poder, el municipal, para otorgárselo a las diputaciones, cuya constitución depende del voto político. Otro paso para que la confianza de los españoles hacia sus representantes públicos descienda todavía más. Por cierto ¿qué pasará en las CCAA sin diputaciones? ¿volveremos a ver la Diputación de Madrid? Otro cementerio de elefantes.

sábado, 19 de enero de 2013

Merkel y Rajoy visitan Pontevedra


Pero Presidente, cómo se le ha ocurrido invitar a Merkel a Pontevedra. Esta es una ciudad pequeña, en la esquina de la gran España y llueve... No seas cenizo, hombre, es mi ciudad y, aunque cuando vengo últimamente tengo que, digamos, no dejarme ver tanto, me gusta; además, no nos invitó Obama a su ciudad... ahora cállate que ya viene.

Qué tal el viaje Angela. Bien, perro carray con ese aerropuerrto de Sasntiagrrroo, menudo airrre. Joder, pues si llegas a volar hasta Vigo... Cómo, ¿qué dicis Marrriano? Nada, cosas mías, bueno, si te parece, antes de hablar de nuestros temas me gustaría que conocieras un poco mi ciudad, Pontevedra. ¿Potenvedrrrra? No, Pon-te-ve-dra. Ah, ya, Pontenvedrrra. Eso, así es Angela, vamos a ir por la zona vieja, la hemos recuperado en los últimos años. Ahhh, bounito es. Sí, mira, ese es el Ayuntamiento. Ahhh, prrreciossso. ¿Nul lo vhemos? No, lo de dentro no merece mucho la pena, mejor nos adentramos por esta calle hacia el centro histórico; mira este es el Casino, el Liceo, eh, no lo confundamos... ¿Confundirrrr, con qué? Aquí, en los momentos señalados se celebran fiestas de gran calado. Clarrro, viene toddo el mundo. Tampoco es eso, vienen quienes tienen que venir, lo que aquí denominamos la flor y nata... Ya, ya. Esta es la plaza del Teucro. ¿Y quién es Tucrrro? Pues... uno de los fundadores de la ciudad. ¡Qué bonito! Muchas terrrrrazasss... Sí, hemos trabajado duro para que todo cambiara; antes aquí era habitual el botellón, y pensamos ¡coño!, hay que ser productivos y decidimos apostar por otro modelo. ¿Y fruncionado? Hombre, quiero decir, mujer, claro.

Esta es la calle Real. ¡Ah, Marrriano! vosstrros y la monarrrquia, cómo soiss. Bueno, no va por ahí la cosa pero para nosotros nuestro Rey es importante; en tiempos de Aznar... Ah, sí, Annssarrr... Sí Aznar, él no mantenía buena sintonía con el monarca pero nosotros lo hemos cambiado; como dicen los jóvenes, ahora hay buen rollo. ¿Rrrollo? Sí, eh... que nos llevamos bien; mira esta es la plaza de Méndez Núñez y en ese local conocí yo a Viri, mi esposa. ¿Poco gaaallleja ella? Nada, son cosas de los medios de comunicación, pero si es de Campañó, un barrio de la ciudad. ¡Carrrray con lo nombrrre de aquí! ¡Son diffficilels!

Hemoss passado por muchas prrrazas. Sí, es una de las características de la ciudad, pero ésta es la última; es la de la Herrería, preciosa, ¿verdad? Ohhh, sí, oye, Marrriano. ¿No hay coches en Puntenvendrrra? Es que la ciudad tiene todo el centro peatonalizado, es el nuevo concepto de las urbes. Sí, ess verrrtat. Adimaas leí que tiene rrreconosimientos interrrnasionalesss. Sí, por lo de la movilidad y esos temas, parece que esas cosas gustan a la gente. ¿Y gobberrrrna aquí tu parrrtido desde hase miucho? Si he de serte sincero ahora mismo no gobernamos, lo hace la izquierda nacionalista; pero todo esto lo habíamos programado nosotros hace ya tiempo, ellos llegaron y... bueno, ya sabes, se llevaron el mérito. Ahhh, ya, ya. Perrro parese que la gente no está contenta contijo aquí. Qué nos jritabban? Noooo, qué va, al contrario, en mi ciudad me quieren mucho, y si vamos a Sangenjo... ¿Porrr qué huele así, Marrriano? como mierrrda, crreeo que se dise. Ah, es Celulosas, es la industria de Pontevedra; potente y mantiene la economía, los rojos quieren llevársela a otro sitio y la verdad es que no sé por qué. Ya sabes cómo son estos. ¿Quiiieness? Los rojos, hombre, quiero decir, mujer.

La verrrdad Marrriano, me gustado miucho tu siudad. Gracias, Angela, sabía que te gustaría. ¡Y no falta la prrrazaa de torrros!. Hay una gran tradición, ya sabes es muy español... ¿No hay frrramenco? Síííí, pero como comprenderás, vienes con el tiempo justo y no podemos verlo todo. Entienndo y ahorrra deberrriamos hablarrr de lo nuestrrro. Qué sí, mujer, no te impacientes que ahora te voy a llevar a un castillo que está a pocos kilómetros que es una maravilla; se llama Soutomayor... Ah, ya, ya. Supongo que irás en tu coche con tu escolta, ellos tienen ya el itinerario. Ok, muy bbien Marrriano, pues nos vvemos alla. Toma, para que te endulces el camino, son típicos de Pon-te-ve-dra. Por sierto, Marriano, ¿qué es eso de sobrrres?, en mi país proucupa y muchjo. Nada, nada Angel, no es nada, cosas de la prensa; como diría una gran amiga mía, mamandurrias.

Joder, no se entera de nada. Creo que con esta visita la tenemos en el bote. Ahora la negociación será más fácil. Además los últimos datos de crecimiento de Alemania nos favorecen y no dependeremos tanto del francés. Al final, como siempre, me tengo que encargar yo personalmente. Espero que esté todo preparado en Sotomayor. Sí Presidente. Ya sabes, nada de marisco que somos austeros. ¿Y el vino? Claro, Presidente. Bien, con un buen rioja haré mi discurso con más soltura y casi ni se notará que leo, incluso improvisaré y acabaré con un ¡Viva el vino! No sé yo... Presidente, si será lo más adecuado. Anda, tú déjame a mí; creo que será un gran día. Sí Presidente, pero hoy los periódicos, bueno los de siempre, siguen hablando de lo de Bárcenas. Nada, nada, no te preocupes, esta misma tarde comenzaré a notificar los cambios en el Gobierno... será una buena manera de desviar la atención. Para que luego digan que me quedo a la espera.

(En alemán, traducido) Vaya con Mariano. Este se debe pensar que mi equipo de comunicación es como el suyo. Bonita esta ciudad, sin duda, aunque huele... Lo que ocurre es que este Mariano se cree que somos bobos. Se debe pensar que somos esos socialdemócratas con los que tiene que lidiar en su Parlamento. Señora Presidenta pero ¿no cree que a lo mejor habría que anunciarle las próximas medidas en una reunión en Bruselas? No. Ya sabe que las noticias duras hay que plantearlas cuanto antes. ¿Pero le va a adelantar todo? Claro. Es perentorio que proceda a la privatización de las universidades. ¡Qué se creen estos españoles! Venga, ellos gastan y nosotros pagamos. Hasta ahora no ha habido rescate con mayúsculas porque la gran Alemania no ha querido. Si quiero ganar las próximas elecciones tengo que convencer a mi país. Ya señora presidenta pero... igual no es el momento. Se acabaron las buenas palabras. Universidades, menos administración pública, empezando por la reducción de un 20% más de funcionarios, y más privatizaciones, son medidas fundamentales que tiene que conocer hoy. No sé yo, señora presidente si se lo tomará bien... Bueno, yo disfrutaré del marisco con el que nos deleitarán y poco a poco lo vamos soltando. Lo que usted diga, señora Presidenta. Fíjese, me ha dado una bolsa de Süßigkeiten (chuches), para que me endulce, yo creo que se huele algo. Por cierto. Recuerda que quiero llevarme a Alemania unas cajas de albariño. ¡Qué buen vino! y ese licor... Aguardiente, señora. Ese, ese también. Está ya todo gestionado.

*Publicado en www.pontevedraviva.com 

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viernes, 21 de diciembre de 2012

La última limpiadora


Hoy, el día que según los mayas se acaba el mundo, el salón de actos del Complexo Hospitalario Montecelo de Pontevedra, ha acogido el homenaje que las autoridades políticas han rendido a aquellos trabajadores que, formando parte de la administración pública, han llegado a la edad de jubilación, una fase que ahora mismo se encuentra de plena actualidad por motivos nada positivos, aunque estos ahora no vienen al caso. Médicos, enfermeros, celadores, administrativos y ella, la última limpiadora que todavía formaba parte (en realidad aún lo es hasta el día 25 de diciembre) de la plantilla de empleados públicos del Servicio Galego de Saúde (SERGAS).

Se llama Carmen y sé de muy buena tinta que no quería asistir al acto porque que “hago yo allí entre tanta gente importante”. Así es ella. Todos estos años trabajando en las clínicas primero de Raxó, de Poio y ahora de Combarro le han servido para ganarse el respeto y el cariño de sus compañeros y usuarios. Carmen ha cumplido con sus años de servicio a la administración con un desempeño admirable y por su cabeza ha pasado el continuar más tiempo pero “tal y como están las cosas ahora, cualquiera se fía, no vaya a ser que al final me quede sin pensión”.

Más de treinta años trabajando, primero para el Instituto Social de la Marina y luego para el SERGAS, le han permitido encontrarse con monjas cuya mayor cualidad era la de olvidarse de los valores que conlleva el hábito, inspectores de Sanidad que siempre miran por encima del hombro (lógico, “yo sólo soy la limpiadora”), políticos que se creen por encima del bien y del mal y dominan el ordeno y mando, en realidad es lo único que dominan; más de tres décadas conociendo a gente. Llorando cuando Manuel, el hombre mayor que cada semana no faltaba a su cita con el médico, dejó de pasarse por la clínica por no poder superar su enfermedad o no vencer a la edad.

Por desgracia en este tiempo ha habido muchos Manueles y Ángeles y… lágrimas de angustia y pena hacia personas con quienes mantenía esa particular relación de idas y venidas a la consulta. Aunque también sosiego que tomaba la forma de sonrisa cuando la intranquilidad del turista que llegaba encontrándose muy mal se convertía en alivio al saber sólo se trataba de un susto; “ve cómo al final no era nada”, contestaba Carmen; o cuando la vecina de Combarro logró vencer la mordedura del bicho del cáncer.  Porque eso ha sido Carmen, una mujer a la que el buen humor y sus ganas de vivir y ayudar han acompañado cada día de trabajo.

De ese carácter y de las bromas para animar a los demás han sido testigos quienes a lo largo de estos años han formado parte del plantel de la clínica, de forma permanente o esporádica.  Ellos pueden ratificar todo esto.

Ahora le toca descansar, se lo ha ganado. Muchos años trabajando, primero en Holanda (sí, Carmen también fue emigrante) y luego en el local que el Instituto Social de la Marina tenía en San Roque. Conozco bien la historia. De hecho hoy me hubiera gustado estar presente en el homenaje, pero desde Madrid también le hago llegar mi admiración. A pesar de ese complejo que parece que la ha acompañado estos años por el que se siente inferior por ser la señora de la limpieza, Carmen o Cate (como la conocen sus seres queridos), ha sido una luchadora y ahora le llega el momento de disfrutar de sus nietas, su marido, sus hijos, en definitiva, de su familia.

Se lo ha ganado. Lo sé de primera mano, no en vano, Cate, Carmen, la última limpiadora, es mi madre.
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