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lunes, 30 de septiembre de 2013

La herencia laboral. De Don Manuel a nuestros días



Ahora es mucho más fácil. Esto lo repiten una y otra vez nuestros progenitores, abuelos y, en general, todos aquellos cuyo carné de identidad tiene cifras que les hacen postularse como verdaderos expertos en lo de buscarse la vida. Ellos salieron al extranjero a perseguir un futuro, de mejor nada, solamente una luz en el horizonte negro de la España franquista. Esa es la herencia marcada en las cabezas y corazones de millones de personas que se vieron obligadas a dejar a sus familias. Deberíamos tenerla muy en cuenta y no olvidar este tipo de herencia mental; incluso Wert podría incorporarla a los planes de estudios para que nadie confunda al dictador con un futbolista.

martes, 3 de septiembre de 2013

Bale, el del Madrid, y los datos del paro

Ya lo anunció el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, desde Soutomaior, Pontevedra, y luego lo ratificó su todavía número dos, María Dolores Cospedal, ayer mismo desde Génova 13. Los datos del desempleo correspondientes a agosto son "históricos". Hoy se han conocido de forma oficial y, en efecto, suponen la mejor cifra de los últimos 13 años. Sinceramente, cuando el domingo escuchamos a Rajoy y un día después a Cospedal mostrarse satisfechos por el número de personas que encontraron trabajo a lo largo de agosto, algunos empezaron a pensar en cifras de cinco o seis dígitos de menos en las listas de los servicios estatal y autonómicos de empleo...

lunes, 20 de mayo de 2013

Un año conduciendo el mismo camión

Un año de carretera. No salgo de esta autopista en la que nos meten unos pocos que se creen auténticos dioses como patrones que dirigen la empresa sin tener, siquiera, el carné de conducir. Pero claro, disponen del dinero, del morado sobre todo, con el que te pagan sin que aparezca en recibo alguno. 

12 meses de carreteras secundarias, de vías principales, de autovías en las que entras desconociendo si vas a salir. Es mucho tiempo con la gente que te quiere y a la que quieres que sufre a tu lado; la pequeña Paula es la que anima a seguir conduciendo, manejando un camión que transporta, en especial, la ilusión de dejar alguna vez esta carretera que te lleva por muchos sitios pero no conduce a ninguna parte. Sus toneladas aumentan cada jornada. Por desgracia, a medida que el calendario avanza esa ilusión se torna angustia, desesperación por abandonar una vía en la que nunca te habrías metido por voluntad propia pero la vida es así. 

365 días de tristeza y frustración porque nada cambia. Y sus noches, a las que llegas tras conducir durante 16 horas y que en lugar de descanso te ofrecen una almohada que no se amolda a tus pensamientos negativos, derrotados... Y otro día, pocas horas de dormir, muchos sobresaltos que atribuyes a la maldita almohada sabiendo perfectamente que es únicamente el reflejo del malestar que te corroe por dentro y no puedes controlar. Basta ya de 'durós' animándote, dándote lecciones de vida. La mía la vivo yo, y los míos... y la pequeña Paula. Horas y más horas en una montaña rusa de sentimientos; ahora estás arriba y superarás sin temor a un accidente el túnel. En un rato, tras una bajada de vértigo, regresas a tu lugar natural, al del temor porque el camión no vaya, no llegue a la hora señalada, se quede. 

8.750 horas desde que te viste subido a este mastodonte. Un año, 12 meses y 365 días; un tiempo en el tu historia tiene 6 millones de repeticiones y, en contra del puto refranero, 'mal de muchos no es, ni mucho menos, consuelo de tontos'

martes, 14 de mayo de 2013

El verdadero plan: la conquista de Alemania

Es evidente que tenemos un plan. No tan chabacano como el que plantea Mourinho para irse del Real Madrid (por eso no lo doy por hecho) y ahorrarse la penalización. O como el que plantean algunos 'malos economistas' para salir de la crisis a base de inyectar dinero, reforzar la posición de la clase media para incentivar el consumo y otras medidas claramente intervencionistas frente a fantásticas hojas de excel perfectamente manip... elaboradas. Ni siquiera como el de los malos estudiantes para pasar de curso sin haber hincado los codos durante todo el año. Me atrevería a decir que el plan que
tiene España no va hacia donde muchos piensan, es decir, plantear el peor panorama posible para que luego los gurús de la política vuelvan a dar muestras de lo que vale un peine con acciones que nos salven de la quema. 

Hace unos 10 años había en Madrid 400.000 gallegos censados, y un buen puñado que aún mantenían su conexión con la tierriña a través de su inscripción allí, tal vez por aquello de la morriña y de que los gallegos, casi siempre, buscamos regresar, aunque sea a morir, a nuestro lar. Entonces escuché a algún oriundo que en realidad lo que perseguían los gallegos era la conquista de la capital como primer paso. El resultado: Mariano Rajoy presidente; Pepe Blanco (ahora denostado) en la cúpula del PSOE y el denominado (la verdad es que no en un sentido muy amable) 'clan de los gallegos' dominando la información en el primer grupo de comunicación del país. 

Es cierto que ahora mismo las cosas no discurren por cauces propicios para la toma galaica de la capital, pero el intento, dirán muchos, mereció la pena y para muestra la consecución del título de presidente del Gobierno por un pontevedrés. 

El plan: de las mamandurrias al 'picoteo en Flandes'
El plan, pergeñado desde la cúpula del Estado (no doy nombres porque si no todo se sabría) se centra en una idea similar a la propiciada por los gallegos. Alemania en la actualidad es el motor de Europa. Es cierto que ahora mismo ese motor parece diésel pero de los de antes y el viejo continente se encuentra casi gripado. Dejando a un lado estas cuestiones sin importancia, la gran Alemania es la que manda y todo lo que su canciller, Angel Merkel, dice 'va a misa'. ¿Cómo podemos dar la vuelta a la tortilla? Muy simple, conquistando ese país. 

Muchos, en este punto de la película, pensarán que todo es una broma, similar a los argumentos que buscan justificar recortes con la 'herencia recibida' (por cierto, sobre este particular dogma de fe para algunos es recomendable la lectura de este artículo de Joaquín Estefanía). Ni mucho menos. Si España en décadas pasadas y gracias a la emigración logró salir del atolladero económico en el que se encontraba (lo de las ayudas americanas y otras cosas son mamandurrias), por qué no lo va a lograr ahora mismo con unos jóvenes mejor formados y con idiomas. El desarrollo de la estrategia pasa por enviar el mayor número posible de españoles a Alemania. La mayor parte de ellos encontrarán trabajo, con lo que la cifra de paro aquí disminuye o no aumenta; aquellos que no consigan el maná laboral no pueden regresar, con lo que el dato de desempleo allí se incrementa. Es un primer paso fundamental porque el siguiente, el arraigo en tierras germanas, se alcanza con 'la gorra', no en vano llevamos en los genes eso de buscarnos la vida lejos de nuestra madre patria (y si no basta echar un vistazo a los bares de tapas españolas repartidos por el mundo, esas son las verdaderas embajadas). Es lo que se podría denominar 'el picoteo en Flandes' que dará sus frutos dentro de unos 30 años. Para entonces, España ocupará su sillón en los grandes centros de decisión y los apellidos Fernández, Gómez, García o Rodríguez serán sinónimo de prosperidad y poder en aquellas tierras. 

No es una utopía. Estoy seguro de que cuando la ministra de Empleo más lúcida y trabajadora de la democracia, Fátima Báñez, habló de "movilidad exterior" se estaba refiriendo a esto. Tampoco hay que dar más pistas porque, esto no se lo vamos a negar, los alemanes son muy listos. 

Dos ejemplos de que el proceso está en marcha son; por una parte, que el número de nacionales que ya está en aquellas tierras es idéntico al de la década de los 70; por otra, que como nosotros hasta ahora, empiezan los germanos a destacar en deportes que teníamos copados. Para muestra la final de la Champions League. Lo dicho, la conquista ha comenzado. El plan del Gobierno está en marcha.
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jueves, 9 de mayo de 2013

La llamada perdida y la esperanza del parado

10.09 horas. El teléfono móvil no suena pero advierte de la llegada de un mensaje. "El teléfono 609....... le ha llamado". Ese número no me resulta familiar. Y ahí empieza la agonía del parado, del desempleado, del vago (en el argot de algún político del partido que gobierna), de uno de los ¡qué se jodan! (tal y como le dedicó a los 6 millones la hija de un tipo que está imputado por no sé cuántas causas, ella las conocerá y bien). Quién me habrá llamado; seguro que era de aquella empresa a la que envié el CV porque pedía un director contable y yo, sin duda alguna, doy el perfil. Quizá es la multinacional que requería la licenciatura y el MBA e idiomas (inglés y francés); ahí, sin dármelas de enterado, lo clavo porque tengo experiencia para el puesto que ofertan, estudios de postgrado y, a las lenguas requeridas, añado el alemán (¡qué bien hice cuando me apunté a aquel curso de iniciación al idioma de los que hoy dominan Europa!).

www.20minutos.es
Esa llamada perdida, no contestada por qué... la verdad es que no estaba haciendo nada con el móvil pero no sé qué diablos ha pasado. Esa llamada se transforma en una esperanza, en una luz, ténue, demasiado débil, pero una luz al fin y al cabo en el túnel del desempleo.

A partir de ese momento el teléfono no se separa de mí. Cualquier actividad está acompañada de la presencia del terminal (como lo llaman las compañías), casi como si de mi propio hijo se tratara. Como con él a mi lado, pero no suena. No hay que ponerse pesimista. En los informativos hablan de la nueva cara del presidente del Gobierno; es como si el tinte que se aplica al cabello se lo hubiesen impuesto sus asesores de comunicación para vender de nuevo esa Marca España. Se muestra optimista y vuelve a deslizar primero y a afirmar después que las cosas se van situando donde su equipo ha previsto que lo hagan. Me da incluso la impresión de que casi en algún instante está a punto de decir aquello de "España va bien" o "viva el vino". Tal vez es cierto y esa llamada que espero, que estoy seguro de que se repetirá, es la de la empresa o la multinacional.

www.cadenaser.com
Pasan las horas y el móvil no suena. Compruebo una y otra vez que disponga de la cobertura necesaria porque una segunda vez el teléfono apagado sería nefasto. También me cercioro de que no está en posición de silencio. Quienes me ven, observan aunque no preguntan.

El tiempo sigue transcurriendo sin que haya novedades. Es de noche, una hora en la que es imposible que se produzca la ansiada llamada pero ahí está, mi compañero de viaje, a mi lado, a punto para vibrar y sonar... pero nada.

Al segundo día sin llamada la esperanza empieza a difuminarse siguiendo el camino de la normalidad, la normalidad del parado que con carrera, máster, experiencia e idiomas vuelve a retomar su quehacer diario de enviar CV a través del ciberespacio y quién sabe si a empresas también virtuales o fantasmas. La esperanza es de nuevo angustia, hastío, desilusión por un futuro más que incierto. No hay llamada y regresamos a la cruda realidad. La imagen optimista de antes de ayer del presidente no es más que una pose que ya muy pocos se creen en la audiencia que compone la opinión pública.

Por cierto, al cabo de varios días, suena de nuevo el teléfono. Es el mismo número. Movistar me ofrece 'el mejor contrato de mi vida' por cambiarme de compañía. La esperanza del parado se limita a una rebaja en la factura del móvil. Así es la vida.

lunes, 6 de mayo de 2013

5 (o 6, según la EPA) millones de nombres

Luis, Vicente, Rosa, Carmen, David, Darío, Rubén, Marta, Eva, María, Edna, Lorena, Javier, Laura, Ramiro, Roberto, Yago, Iria, Lupe, Carlos, Jose, Pedro, Tito, Carmelo, Cosme, Mateo, Ana, Daniela, Calixto, Alberto, Ramón, Marta, Mariña, Paula... Hoy precisamente se ha conocido la cifra de paro correspondiente a abril. 46.000 nombres han dejado de formar parte de las listas del INEM. Quedan en ellas millones más. 

Tras años de crisis, después de recortes muy duros que han llevado la desesperación a miles de hogares españoles, las cosas no mejoran, por mucho que este lunes los políticos de turno insistan en que "es una buena cifra" y "empiezan a verse los datos derivados de las reformas planteadas". Es igual porque ante el próximo dato negativo regresará la "herencia recibida". Siempre, desde los elementos más ortodoxos de la izquierda, se ha hablado de que las herencias son uno de los factores más determinantes de la desigualdad. Sin duda, a la que aluden los miembros del Gobierno o los integrantes del Partido Popular, da carta de naturaleza a esa afirmación.

La 'nueva' herencia recibida
La situación es dramática. Para muchos no hay esperanza, para otros ésta solo pasa por la emigración, con todo lo que conlleva una palabra a la que la ministra de Empleo (cuya experiencia laboral se circunscribe a cargos en su partido) denomina "movilidad exterior". 

El próximo mes, en los primeros días, otro dato del paro volverá a recordarnos dónde estamos y hacia qué lugar nos encaminamos. Entonces, a alguien se le llenará la boca al recordar las medidas estructurales, las reformas, las bases para el futuro... y aparecerán los nombres de Ramiro, Yago, Iria, Lupe, Carlos, Jose, Pedro, Carmelo, Ana, Daniela, Calixto, Alberto, Ramón, Marta, Mariña a modo de ejemplo para que no olvidemos que hay millones de nombres que no tienen nada qué celebrar. 

Por cierto, en cuanto a los nuevos ocupados, los 46.000 de abril, habrá que desentrañar las condiciones de sus contrataciones. Dentro de un tiempo, no mucho, regresará la expresión de "la herencia recibida", pero para dirigir ese legado de supresión de derechos laborales a otros. 

lunes, 29 de abril de 2013

Las mentiras, los nuestros y la paciencia

Desde el viernes se especula y mucho sobre la cantidad de verdades que dice el Gobierno por cada kilo de palabras que pronuncia. Los sesudos analistas tratan de desentrañar lo que dijo Mariano Rajoy este domingo y el núcleo duro de su equipo más próximo tras el Consejo de Ministros. En realidad, creo yo, no hay mucho que desentrañar. El pontevedrés representó, insisto, representó el papel de gallego: "sí pero no, voy pero vengo, subo y/o bajo". Pero esta actuación -siempre he dicho: "sesudo analista no soy pero gallego..."- es una pantomima porque los nacidos en aquellas tierras del último piso, al fondo arriba a la izquierda, sabemos de antemano cuál es nuestra dirección, es decir, si subimos o bajamos.

En este punto una advertencia por salud: 'La lectura de este post no es recomendable para los upydianos. Su autor presume de origen pero puede esconder que en realidad es gallego en el sentido más peyorativo del término'. Por cierto, el caso de la lideresa magenta y Galicia debería ser estudiado en las facultades de Márketing o en los másteres de Comunicación Política bajo el título 'Cómo no rascarla en las elecciones en una comunidad en 8 palabras o una frase'. Desde luego ha logrado Rosa Díez ser el único partido que no consigue nada en Galicia a pesar de haber hablado mal de sus gentes y esto nunca pasa en mi tierra. Para ilustrar esto basta recordar el Prestige, el narcotráfico, Rajoy y sus datos como presidente...

Regresando a la idea génesis de este artículo, tras las palabras "sinceras" según los medios más 'independientes'- ABC y La Razón-, los periodistas más avezados iniciaron el análisis de las mismas. Grosso modo, las tendencias giran en torno a si en realidad Mariano Rajoy se guarda un as en la manga, o lo que es lo mismo, que se pone en el peor de los escenarios para luego, si hay un pleno empleo espontáneo, atribuirse las medallas oportunas y ganar las elecciones de nuevo; o si, por el contrario, no hay conejo en la chistera y las cosas están como están y no mejoran demasiado de aquí a finales de 2015. El paro, a tenor de este hipotético panorama, seguiría subiendo y únicamente respiraría un poco ese negro porcentaje gracias a los nacionales que emigrasen en próximos años. De hecho, si en este año y medio hablan de decenas de miles de personas que se han ido al extranjero a buscarse la vida ¿Dónde estaría el nivel de paro de no haberse producido esa 'movilidad exterior'?

Visión, como el pulpo, 'a la gallega' 

Entre una visión optimista y otra pesimista siempre queda la gallega, es decir, ni sí, ni no, ni todo lo contrario. Cuando a un Gobierno, con su presidente a la cabeza, se le hace la ola cada vez que comparece ante los medios de comunicación, tenemos un problema. Cuando ese mismo dirigente, en sus contadas apariciones rehúye las preguntas y contesta acerca de lo bien o mal que está la meteorología, tenemos un problema. Cuando los ministros, después de un año y medio en el poder, tienen como mejor argumento para explicar determinadas medidas la 'herencia recibida', tenemos un problema. Cuando el jefe del Ejecutivo utiliza la palabra sincero para apelar a la responsabilidad propia y ciudadana tras incumplir en un  85% el programa con el que se presentó a las elecciones de 2011, tenemos un problema; si el partido del Gobierno se encuentra inmerso en un proceso judicial por presunta financiación ilegal, sobresueldos, corrupción y nadie da una sola explicación creíble, tenemos un problema. Cuando lo único que cumplen Rajoy y su equipo de lo que dijeron a los españoles que harían cuando llegaran al poder es en materias como el aborto y la educación para satisfacer a los sectores más radicales de su formación y de la iglesia, tenemos un problema.

Si unimos todo eso, nos hallamos ante un follón de proporciones desconocidas, sobre todo por la ciudadanía, aunque poco a poco empezamos a ser conscientes de sus consecuencias. Rajoy dijo ayer que saben, él y sus colaboradores, lo que hay que hacer para salir de la crisis. Que se han puesto ya las bases. Esto puede suponer que Mariano actúa como gallego y tiene preclara la dirección a tomar y, por encima de todo, que la misma es la correcta. En definitiva, que sabe perfectamente el pontevedrés si sube o baja, pero no lo desvela para defender los intereses de España y de su partido. 

Sin embargo, a mí me surgen una duda y una convicción. La primera es despejar la incógnita de que el presidente del Gobierno sabe o no sabe de verdad lo que hace (extendiendo la incapacidad a sus ministros y equipo). Sin embargo, el elegir como ministra de Sanidad a alguien que ha tenido un Jaguar en el garaje de su vivienda desconociéndolo provoca, como es lógico, cierta desconfianza. Hay más ejemplos pero cada cual que añada y extraiga lo que considere oportuno. 

"Por mi hija mato"
 
Por su parte, la convicción tiene que ver con Galicia donde se sigue pagando el aislamiento tradicional al que se ha visto sometida durante décadas. Mientras en el resto de España las encuestas hacen variar el número de representantes por partido político, en aquellas tierras lo nuestro es nuestro. Más allá de fotos del presidente de la Xunta acompañado de un narco, del chapapote como nuevo marisco, de la repetición de apellidos hasta la saciedad en diputaciones y ayuntamientos, de caciques buenos y malos... el PP seguirá ganando, en 2015 y en 2050 porque el espíritu de Don Manuel ahí sigue y seguirá. Además, en el Fogar de Breogán defendemos lo nuestro; Rajoy es hijo de la tierriña y como dijo aquella famosa filósofa "¡Yo por mi hija mato!" y claro, el presidente es de los nuestros, gallego, y por él... Confiemos, tengamos paciencia ¡Manda carallo!
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miércoles, 13 de marzo de 2013

A la mierda el periodismo

Seguramente este post me va a costar más de un disgusto desde un punto de vista personal pero, con sinceridad, me veo en la necesidad de escribirlo. Este mediodía, justo antes de tener que ir a buscar a nuestra hija al colegio, mi mujer vivió uno de esos momentos que ella zanja con un "serán las hormonas", pero que todos tenemos haya o no hormonas y produzcan o no los mismos efectos en ambos sexos. 

Ella es periodista, como yo, pero desde que la televisión en la que estaba (hacía funciones de presentadora, jefa de redacción, producción, etc) decidió echarla junto a la mayoría de compañeros a la calle, paso previo al cierre, no ha encontrado otro puesto de trabajo en este sector (en cualquiera de sus soportes). He de decir que es licenciada, con estudios de postgraduado en medios audiovisuales, sabe idiomas, toca el piano y, lo que debería ser más importante en estos tiempos, tiene experiencia en radio, televisión y prensa (papel y digital). 

Hoy ha reventado porque como ella dice no encuentra el camino de regreso a una profesión para la que se ha formado y a la que ha dedicado buena parte de su vida. En todo este tiempo, lo más que ha encontrado es un trabajo en turismo (viernes, sábados, domingos y festivos por ¡300 euros al mes!).

Hoy ha estallado y no le falta razón. No entiende cómo es posible que con su formación, su experiencia, sus ganas, en cinco años no le ha salido ni una entrevista relacionada con su profesión. Yo le digo que en su, nuestra, situación están decenas de miles de periodistas en este país, pero también pienso que hay otros muchos que mantienen su puesto de trabajo por razones distintas al merito. Hay conversaciones que se mantienen entre periodistas que se quedan en esa especie de círculo de confianza, y no salen de ahí. En esas charlas entre colegas hay temas recurrentes: el estado de la profesión, lo mal pagada que está y... los apellidos repetidos, así como los méritos desconocidos que han permitido a alguno/a alcanzar metas cerradas para la gran mayoría. Pero esas palabras no traspasan ese corrillo porque, al igual que los futbolistas, lo que pasa en el terreno de juego, ahí se queda.

Aunque la edad sea un inconveniente para ellos, a pesar de que mis manos en lugar de tocar teclas de ordenador agarren las bandejas llenas de refrescos de un bar, más allá de que no conozca a nadie de renombre, no ya para que te 'coloque' sino para que te dé una oportunidad... soy de los que piensa que el periodismo lo llevaré siempre dentro. Soy el protagonista de mi propia película en la que me imagino que cualquiera de las mierdas de post que escribo en mis blogs algún día me abrirán las puertas de... del infierno; sé que son sólo deseos, sueños, pero me sirven para no pensar las 24 horas del día en el fracaso de mi intento por dedicarme a esto. 

Pero hoy ella ha escenificado ese sentimiento que a muchos nos pasa por la cabeza cada lunes, martes, miércoles... y no es que mi mujer no lo haya pensado antes ¡qué va!. Ella es capaz de disimular para que nuestra hija, la pequeña Paula, ni se inmute. En esto, como en casi todo, siempre me da lecciones porque a mí, Paula, cada dos por tres me pregunta por qué estoy enfandado. Y este miércoles, así, a mitad de semana, ella ya no ha aguantado más. 

Podría escribir aquí las mil virtudes de mi mujer, amiga y compañera. Decir que es la periodista más profesional que he conocido en mi vida. Que le encantaba su trabajo en una redacción, delante y detrás de las cámaras. Que tiene unas ansias enormes por regresar a su mundo profesional, para el que se ha formado y en el que ha adquirido enorme experiencia. Incluso podría creer que alguno de esos gurús del periodismo que pululan en este sector puede llegar a leer esta mierda de blog y sentir la necesidad de hacerle una entrevista... Pero entonces, le miro de nuevo a los ojos y pienso. ¡Coño, las ilusiones que yo tengo son bonitas, pero la realidad que ella pone sobre la mesa es la que es y en ella el periodismo, la televisión, la radio... no tienen cabida! Al final, seguiremos con bitácoras de este tipo sabiendo de antemano que el periodismo, tal y como lo habíamos conocido, se ha ido a la mierda. La duda es si el nuevo, ese que ahora surge de internet, bebe de su predecesor.  

jueves, 24 de enero de 2013

Gracias de corazón, señores políticos

Hoy hemos conocido la cifra de la Encuesta de Población Activa, esa especie de listado de suspensos (aquí no caben los aprobados) en el ámbito del empleo, el estado de ánimo y las perspectivas de futuro.

5.965.400 personas sin trabajo; el 26.02% de la población activa de este país. 187.300 desempleados más en el cuarto trimestre del año. Los que trabajan han perdido un porcentaje de poder adquisitivo comparable a 1982 (¡Hace 30 años!); casi 1,9 millones de hogares tienen a todos sus integrantes en el paro... Cifras, números, datos que reflejan de manera clara la situación actual. Por todo ello, hoy, más que ayer pero menos que mañana, toca dar las gracias a la actual clase política. ¿Por qué?

Por ayudarnos a comprender quién manda y toma las decisiones.

Porque nos han enseñado a no vivir "por encima de nuestras posibilidades".

Porque a la hora de sobrevivir, millones de españoles lo hacen gracias a familiares. En los últimos meses, de nuevo la familia (como algunos miembros del Gobierno y la Iglesia han defendido durante años) ha vuelto a adquirir su importancia y tener el papel que le corresponde "de forma natural y espiritual".

Gracias señor Rajoy porque ha impulsado una reforma laboral que, aunque ha conllevado 850.000 parados más en 2012, a los que además ha recortado derechos con los cambios en la normativa, nos ha puesto a la cabeza de Europa en lo que a 'modernidad' laboral se refiere. 

Gracias señor Presidente porque al suprimir ayudas o reducir la prestación por desempleo, ha destapado las pocas ganas de trabajar que tienen las personas que perciben esos subsidios. Esto se ha traducido en una avalancha de vagos reconvertidos en trabajadores de bien que tendrá su recompensa en forma de empleo en... unos años. 

Gracias también por hacer más eficiente la administración y acabar con los privilegios de los funcionarios (fijos, interinos, laborales). Ustedes nos han hecho comprender que todos, empezando por ellos, tenemos que arrimar el hombro. 

Gracias por transformarnos en ecológicos. Encendemos la calefacción o la luz menos de lo necesario puesto que hay que pagarla y con lo que han subido las facturas (otra medida acertada ya que a estos sectores se les debe mucho dinero y somos buenos pagadores) mejor no jugárnosla, no vaya a ser que tengamos que detraer de la partida que destinamos a la alimentación. Esto nos permite estar a la vanguardia en la protección del medio ambiente.

Gracias por fomentar un uso racional de la Sanidad, por razones que ustedes conocen bien.

Gracias por permitirnos salir al extranjero para desarrollar nuestro "espíritu aventurero". Seguramente muchos de los que han salido no regresarán más; sin embargo, esto permite que existan más empleos por cabeza. Del mismo modo, si esos que se van no vuelven hay que observarlo como lo de la pica en Flandes. ¡Cómo farda decir que el primer poeta latino que recita en la toma de posesión de un presidente de EEUU nació en Madrid (aunque por circunstancias y permaneció en nuestro país muy poco), es decir, que es ESPAÑOL! o también señalar que un premio Nóbel de Medicina de apellido Martínez es español porque el abuelo de su bisabuelo era de Verducido, una aldea de Pontevedra. ¡Dios, qué subidón!

Gracias a la clase política en general porque los cambios empezaron, en realidad, con la democracia, lo que nos demuestra que los buenos de verdad no pierden su empleo, en definitiva, que hay que perseverar en el esfuerzo. Ejemplos de esto en España tenemos muchos pero, una vez más, los políticos son el espejo. 

Muchos parlamentarios de la actual legislatura, la anterior y la de hace 10 años son los mismos, es decir, llevan años, muchos años gracias a su 'competitividad y esfuerzo'. Es el caso de Rosa Díez, quien además nos ha enseñado el aspecto productivo de la movilidad tanto geográfica, España-Bruselas-España, como empresarial, PSOE-UPyD. O Rubalcaba que ahí sigue, erre que erre, con las mismas ganas que el primer día, o el propio Presidente, Mariano Rajoy, que continúa con su ascendente carrera política, o Durán i Lleida, que nos ha instruido para vivir con un sueldo modesto de forma modesta en el Palace, o Gaspar Llamazares...

Gracias, finalmente, por mostrarnos el camino hacia nuestra consolidación como personas de bien, que rechazan el amiguismo y que pelean con ahínco por sus valores. 

A modo de corolario se puede asegurar que de las cifras de la Encuesta de Población Activa se puede salir. Hay ejemplos de gente muy válida que ha logrado reincorporarse a la vida laboral, incluso tras experiencias traumáticas. El resumen y la conclusión de todo esto tiene un nombre: Ángel Carromero, persona preparada, con estudios, que ha logrado su reincorporación al mercado laboral, con un sueldo digno y por sus propios medios, sin necesitar ningún padrino o lideresa. Él tiene que servir de guía para las millones de personas que ahora son un número. 

Sin duda, él es la luz al final del túnel.
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viernes, 14 de septiembre de 2012

El primer día de Paula

El nombre de la pequeña Paula da título a este cuaderno en el que, seguramente por defecto del que escribe, cada vez le ofrece menos protagonismo frente a los rayoys, rucalbabas o ronaldos de turno. Pero hoy, sin duda, es todo para ella. Ha empezado otra etapa en su vida en el 'cole de mayores'. Ayer fue su primer día en su nuevo colegio, un paso más en su formación y educación. Ella es ajena a los recortes, a la tensión, al desempleo... su vida, esto lo entenderán quienes también hayan alcanzado este papel de padres, se ciñe a los momentos con su familia, sus amigos y sus compañeros de clase. 

Paula está a punto de cumplir tres años y en su primer día no decepcionó: "papá, no hemos estudiado". "Ay hija, no te preocupes que tendrás mucho tiempo para estudiar".

La ilusión en su cara a la hora de entrar en clase solo se vio superada por la alegría (y cansancio) al salir. Con una sonrisa de oreja a oreja y la expresión de que se lo había pasado muy bien. 

Por cierto, Paula va a un colegio público de Cabanillas del Campo, en Guadalajara, cuyo profesorado, como en todo el país, ha empapelado las instalaciones con carteles que anuncian un otoño movido en la educación. Los recortes/sablazos han hecho de las suyas y muchos de los servicios que antes se prestaban en el centro se quedan en el limbo (sí, en ese que ya no existe). 

Precisamente, gracias a tres incorporaciones de última hora, el centro ha podido desdoblar aulas. ¿Y esto qué quiere decir? Si no hubiera sido posible, Paula tendría cerca de ¡30 compañeros en su clase!, algo que sucede en otros centros de este pequeño municipio. Otra consecuencia del sablazo político.

El otro día, hablando con otros padres y madres, alguien comentó que no llevaba a sus hijos a la escuela pública porque había muchos inmigrantes. Pobrecillos ignorantes. La multiculturalidad enriquece, mientras que la especulación urbanística solo llena bolsillos. De la primera surgen y forjan naciones fuertes. De la segunda, rescates, recortes, analfabetismo y burrocracia. Me quedo con la primera. De 17 alumnos de la clase de mi hija 4 son de otra nacionalidad y ella, en su primer día de clase, no se ha fijado en ese detalle o se ha quejado de que hayan intentado introducirla en la senda de religiones 'no oficiales', aunque sí en las 'oficiales'. ¿Por qué me tienen que preguntar si quiero que a mi hija le den religión católica en un colegio público? ¿No sería más correcto el solicitarla yo si deseo que participe de esta asignatura? ¿Ganaría más la sociedad (aunque a algunos/as les escociera) que en lugar de dar religión (la que sea) se diera historia de todas las creencias?. Bueno reflexiones que al hablar del primer día de cole de Paula no vienen al caso. 

Ah, que no se me olvide. Tenía razón Rajoy el otro día con su visión maravillosa de los EREs. En efecto, ya no son instrumentos para despedir ¡qué va!. Bueno en mi caso, ERE extintivo con deuda de cinco meses de salario, debió ser el último y nada tuvo que ver la reforma laboral. De hecho, yo ayer pude llevar a mi hija a su primer día de cole porque soy fruta madura de ERE. Gracias paisano.

viernes, 4 de mayo de 2012

El periodismo, en peligro desde hace mucho tiempo

Ayer se celebraron en toda España manifestaciones, concentraciones, actos de protesta en general por la situación en la que se encuentra el periodismo y sus profesionales. Quizá es este el momento de preguntarse si ha sido el instante idóneo para realizar este tipo de acciones o llega demasiado tarde. A lo mejor también debemos cuestionarnos acerca de los motivos por los que los periodistas tenemos tan mala... 'prensa' entre la opinión pública; incluso, hablar del periodismo de primera y de segunda que ha llevado a las condiciones por las que esta profesión atraviesa en la actualidad. Soy periodista y, desde hoy, en paro,al igual que mi pareja también periodista y que suplica un puesto de trabajo hace años en el sector, bueno lo hacía porque ha desistido ya; por ello, tengo el derecho y también la obligación de tratar de hacer un análisis de este mundo para el que me he preparado y en el que llevo trabajando tres lustros. Lo he comentado en más de una ocasión pero a los empresarios y editores mediocres no me voy a referir porque ellos mismos se definen, por más que hablen de salvación de un sector como este. Y de los políticos y su relación de amor-odio con los empresarios y editores mediocres, nada que decir, ya lo hice en su momento y ahora no me apetece, salvo una reflexión: nos tienen dónde y cómo quieren, o lo que es lo mismo, a la mayoría en el paro y a los que gozan de un empleo lo hacen bajo el yugo del miedo a perderlo.

Las concentraciones de ayer, desde mi punto de vista, llegan tarde porque están ligadas a los despidos masivos ejecutados y planeados en los 'grandes medios' nacionales. El problema es que en provincias, expresión muy española, no solo se viene intuyendo sino haciendo realidad esta situación desde hace más de un año. ¿Por qué, entonces, no nos movilizamos antes?. La clave, sin duda, se encuentra en que hasta que los movimientos hacia la destrucción de empleo no tocan lo que se considera arteria del estado de Derecho periodísticamente hablando, es decir, esos 'grandes medios', parece que el problema no existe. Y ese es el gran error. Dicen algunos expertos, con los que comparto esta afirmación, que EEUU nos lleva muchos años de ventaja en esto del periodismo y los medios de comunicación. Casualmente, en el 'país de las oportunidades' los soportes locales soportan mejor la crisis porque han conseguido labrarse un porvernir. Suena ésta a frase, precisamente, de mala película americana, sin embargo me quedo con que el futuro en nuestro país debiera pasar también por la información local (y aquí incluyo también los medios regionales, cada vez más escasos, por desgracia), por el periodismo más cercano al ciudadano.

Desde hace más de un año, en todas las provincias es incesante la caída y cierre de medios de comunicación. Nadie ha hecho nada. Si desaparecen los medios locales/regionales, entonces ¿qué queda?. Los de siempre, pero con el añadido de que la excusa de la crisis les ha puesto en bandeja su transformación en medios cuyos contenidos dejan mucho que desear. Lo importante en los medios españoles era y es la proximidad a una u otra ribera ideológica, con independencia del producto puesto que la cuenta de resultados prima. Los soportes más próximos, sin embargo, son los que han sufrido de manera más injusta y descarnada las presiones de los 'grandes políticos' que gobiernan como si de soberanos absolutos se tratara. Y ojo con salirte de los raíles marcados porque eso es, mejor dicho era, sinónimo de represalia en forma de despido en muchos casos (claro está con el beneplácito del empresario/editor mediocre). Y ante esto, nadie ha hecho nada.

Ahora, desde hace un tiempo, las asociaciones de periodistas, en especial la de Madrid y la federación, reclaman más unidad, defender nuestros derechos, y no sé qué más. Pero, para qué y con qué fuerza. Aplaudimos, aplauden, propuestas sobre la profesión que parten de gobiernos como el de Castilla-La Mancha pero ¿saben algo de la región? ¿conocen las asociaciones las condiciones en las que desarrolla su trabajo el periodista? ¿tienen constancia del número de medios que han cerrado? ¿han denunciado el caso de periodistas despedidos porque no gustan a tal o cual político?. Estas preguntas tienen respuesta y se pueden trasladar a Galicia, Andalucía, Cataluña, Murcia, Madrid... Y nadie ha hecho nada.

Hoy la profesión da sus últimos estertores, está herida de muerte y no tanto por el despido masivo de colegas en medios de todos los soportes, nuevos o con solera, como por el hecho de que 'en provincias' el cierre ha sido la medida más habitual y desde hace tiempo. Ahora lo que nos queda es escribir blogs o lograr colaboraciones a euro para alguna web de un programa de televisión.

A pesar de todo esto, aunque siga pensando que estamos a punto de recibir la extrema unción, todavía, desde mi punto de vista, hay esperanza. Y estoy de acuerdo con el lema 'Sin periodismo y periodistas no hay democracia', sin embargo extendámoslo a las ciudades, a las provincias, a las regiones, porque ahí es donde el profesional está más indefenso. Debemos también preguntarnos (y respondernos) por qué en las concentraciones que ayer celebramos en toda España no contamos con el respaldo presencial, o si existió fue residual, de la opinión pública, de los ciudadanos. Y todo esto cuando se cumplen más de 3 décadas del nacimiento de El País.

lunes, 23 de abril de 2012

Carta desesperada en tiempos de recesión

Hoy de nuevo las primeras páginas de los periódicos de este país han vuelto a abrir con economía. Siempre malas noticias. La desesperación se ha hecho presente en la vida de millones de familias españolas. Es mi caso. Hace tres semanas, después de meses sin cobrar, el medio de comunicación en el que trabajaba cerró sus puertas a través de lo que llaman ERE Extintivo. Ahora mismo estoy tratando de desentrañar qué quiere decir y cuáles son sus consecuencias. En algún otro momento he hablado en este mismo blog de los empresarios; ya no me apetece. Hoy de nuevo la macroeconomía manda en diarios y televisiones. Durante años me he preparado para enfrentarme a esta profesión de periodista, para ser yo el que diera esas malas noticias, porque no nos engañemos, cuando pasa algo en forma de accidente, sea en carretera, sea económico, todos queremos estar ahí. 

Con una licenciatura, un máster cuyo coste ha sido como una hipoteca, años cobrando cuatro duros por horas y horas de trabajo; aprendiendo a ser periodista y desaprendiendo una profesión en la que las presiones curten a cualquiera, ahora cuando de nuevo las primeras páginas hablan de recesión, me toca hablar de mí mismo, rompiendo esa máxima de que no debemos ser noticia. Tengo 38 años, es verdad que desde no hace mucho, en comparación con otros, me dedico a esto. He pasado por todos los soportes y por todos los estadios que este ‘maravilloso’ mundo requiere, como si fuera un dogma de fe: estudiante-trabajador, becario-trabajador, becario, periodista en precario, multiperiodista, televisión-prensa-radio, gabinete de comunicación, periódico-televisión. He vivido momentos muy difíciles, compaginando colaboraciones hasta la extenuación y creo que, a pesar de todo, he tenido bastante suerte. ¡Qué paradoja que esté diciendo esto de la suerte! También me lo he ganado.

Ahora, cuando la economía se tambalea más que nunca echo la vista atrás y recuerdo que después de ser cantero, peón de albañil, camarero, teleoperador, logré gracias a un anuncio de un periódico local mi primer trabajo de PERIODISTA. Quince años han transcurrido, más de una década dejándome la piel y otras muchas cosas. Nada distinto a los miles de colegas de profesión. He disfrutado en la 'caja tonta', emulando ante el micro a quienes escuchaba por la radio cuando era adolescente, editando las primeras páginas del diario de mañana, incluso tratando de adivinar lo que mis colegas, durante mi experiencia en un gabinete de comunicación, podrían publicar al día siguiente. Y ahora, casi a los cuarenta, me veo no solo sin posibilidades de retomar mi profesión, para la que me he estado formando durante años, sino con pocas opciones, siquiera, de hallar un puesto de trabajo.


En todo este proceso degenerativo, en el que a pesar de los buenos momentos, como casi siempre en la vida, los sinsabores pesan más, me encuentro en una situación de parálisis que trato de esquivar con pequeñas acciones para seguir ‘enganchado’ a la actualidad. Una de ellas es este blog. No es cuestión de tirar la toalla, es cuestión de que te empujen a hacerlo, aunque tú no quieras. Estas líneas, con las que muchos se sentirán identificados, seguramente sean una especie de desahogo al conocer que, de nuevo hoy, las malas noticias económicas cercenan un poco más el horizonte.


Paula, mi hija con la que converso mucho a pesar de su corta edad, siempre acaba por no hacerme caso (es muy inteligente), es lo único bueno en esta situación desesperada porque su mamá, también periodista, comparte el desempleo conmigo. Y digo que es lo mejor de una situación dramática como la actual porque es el acicate para seguir, para que la desesperación no le gane el pulso a la ilusión. Esa pequeña de 2 años y medio, con su sonrisa, me enchufa a la vida cada mañana. No quiere decir esto que no vaya a continuar luchando por mi profesión, por regresar a ella, ni mucho menos. Simplemente que ella come todos los días y, de donde sea, se sacará el dinero para que pueda seguir haciéndolo.

Disculpad por esta entrada; no estaba entre mis planes sincerarme tanto en lo personal, pero al ver hoy las primeras páginas de los periódicos he sentido la necesidad de contar mis pensamientos y compartir no mis sueños, que ya se han encargado de eliminarlos, sino mis ilusiones por el futuro. Sea como periodista o como cualquier otra cosa, la ilusión por verla crecer, estar con ella y disfrutar de Paula no me la arrebatarán empresarios y políticos mediocres e inútiles. 

Eso sí, a ella, a mi hija, la animaré para que se dedique a otra cosa.