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lunes, 30 de marzo de 2020

Señor presidente ¿Qué hacemos tras los 15 días de vacaciones?



¿Sabes una cosa, hija? Se nos han acabado las vacaciones. Sí, esto es lo que dijo el presidente de la Comunidad Autónoma en la que vivimos. Emiliano García-Page, máximo mandatario de Castilla-La Mancha, un día de cuyo número no quiero acordarme (no recuerdo si fue jueves o miércoles), puso el grito en el cielo (esto no es no literal) por la posibilidad de cerrar escuelas. 

sábado, 28 de marzo de 2020

Y llegó el apocalipsis...

Imagen de Twitter de la entrevista realizada por Pedro Piqueras a Isabel Díaz Ayuso para Informativos Telecinco.
A lo largo de estos años en los que no me acercaba por aquí a contarte mi visión del mundo, muchas cosas han ocurrido. Aunque no lo creas -quizás cuando seas mayor me entenderás- soy bastante responsable con mi trabajo, de manera que considero que mis actuales quehaceres profesionales casan mal con esto de expresar mis inquietudes, puntos de vista y opiniones sobre lo que pasa en la vida.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Gibraltar español, faltaría más

www.20minutos.es
Agosto en cualquier nación seria que se precie es un mes cerrado. Aquí en esto cumplimos como el que más. La Justicia se paraliza (o casi), los medios de comunicación emiten refritos o publican entrevistas 'frescas', incendios por todos los lados, los días más calurosos del año (de la década y del siglo, otra vez), el fútbol es de mentira y algún campeonato de deportes 'menores' ocupan buena parte del interés de los españoles. Es decir, más de lo mismo.

Sin embargo, sin duda aprovechando esa circunstancia del período de asueto reaparece la 'pérfida Albión' y su pedrusco anglosajón con acento andaluz. Creen estos ingleses que por estar de vacaciones, este país (al que ellos acuden en masa de abril a octubre) está parado, quieto, adormecido. Ni mucho menos. Tenemos a quien nos defiende desde la Moncloa para que no permanezcamos en ese túnel oscuro de la indiferencia internacional, que solo flanqueamos últimamente por noticias relacionadas con las finanzas, la crisis y la corrupción. 

Existe la obligación moral de defender lo nuestro porque... sí; en la afirmación sin ambages se esconde nuestra propia esencia, tal y como ha dado a entender nuestro ministro de Exteriores. El Peñón ha sido español y, en nuestro corazón, todavía lo es, como Ceuta o las Islas Cíes. Aunque del norte, del noroeste para ser más exactos, siento que en mi interior hay una parte pegada a ese punto geográfico tan al sur, a unos 1.300 kilómetros, más o menos. No podemos tolerar más tomaduras de pelo. 

Estoy seguro de que las intenciones de ese paraíso fiscal pasan por ganar más terreno, a través del mar, a España. La actitud de las autoridades gibraltareñas, más andaluzas que un pescador de Cádiz, es deleznable. Ahora mismo no quieren volver a ser españoles pero las cosas cambiarán y entonces seremos nosotros los que pongamos las condiciones. 

Las afrentas se contestan con contundencia. Hoy mismo el presidente del Gobierno, tomándose un albariño en Ribadumia, Pontevedra, a mil y pico kilómetros del lugar de autos, ha calificado de "inaceptable" el lanzamiento de bloques de hormigón al mar y así se lo ha comunicado al primer ministro británico. Esa es la actitud, utilizando las expresiones correctas y adecuadas, por muy gruesas que estas puedan llegar a ser o parecer. 

Según han explicado las autoridades gibraltareñas, el lanzamiento de bloques persigue "crear arrecifes artificiales" con los que rehabilitar de peces la zona. Argumento poco creíble, aunque algún grupo ecologista asegure que este tipo de acciones también se ponen en práctica en el litoral patrio. Es evidente que aquí lo hacemos con otro estilo e intenciones

En ocasiones anteriores, otros ejecutivos nacionales, otros presidentes, dejaron de lado Gibraltar. Esta vez no es así. No existen motivos más importantes que el de defender nuestra soberanía cueste lo que cueste. ¿No enviamos a los cuerpos de élite para recuperar Perejil ante la invasión de miles de soldados marroquíes? Pues El Peñón es mucho más grande que Perejil, así que la respuesta debe ser proporcional.

Decir que lo ocurrido en las últimas décadas en 'la Roca' es la cortina de humo recurrente para que la vista no se fije en otras cuestiones ¿más importantes? es sinónimo de un desconocimiento enorme sobre la historia de este país. Me atrevería a señalar que algo similar sucede con aquellos que se amparan en el cambio climático para defender determinadas políticas claramente obstrucionistas e intervencionistas del Estado. Ni un solo estudio demuestra los efectos de ese fenómeno inventado, tal y como aseguró en su momento el primo de un político importante a nivel mundial.

Además, quién es capaz de asegurar que las preferentes, los papeles de Bárcenas, los Eres de Andalucía, la crisis de Bankia, los recortes en Sanidad e, incluso, los problemas para el fichaje de Bale por el Real Madrid no son en realidad temas para desviar la atención sobre lo que de verdad ocupa y preocupa a los españoles, es decir, la recuperación de Gibraltar. Yo me inclino por esto. La realidad es así y los medios de comunicación nos 'venden' lo contrario, salvo honrosas excepciones.

En definitiva, debemos establecer nuestras prioridades como gran nación y entre estas, quizá la más perentoria sea la de reivindicar lo que nos pertenece. Gibraltar español ¡faltaría más!

viernes, 14 de junio de 2013

Messi es solo el primero de la lista

Con su cara de no haber roto nunca un plato. Con su fútbol eléctrico. Con su timidez. Con su educación en el campo, según cuentan sus rivales y salvo algún que otro desliz. Messi, el mejor jugador de la historia (esto, en muchas ocasiones depende de la edad del que lo cuenta) a quien no se conoce una salida nocturna o de tono más allá de celebraciones de títulos a ritmo de tango, resulta que ahora tiene sobre su cabeza: la figura de presunto defraudador. Ojo porque cuando Hacienda, que somos casi todos, apunta hacia alguien sucede como en las malas películas americanas. '¿Qué ocurre señor agente? Por lo que veo desconoce usted por qué le he parado. Así es, señor agente; no iba a velocidad excesiva, no he pisado una raya continua, llevo puesto el cinturón de seguridad... Sí pero tiene usted roto un foco delantero. No, señor agente, estoy seguro. ¡¡¡Crahssss!!! ¿Ve como sí tiene rota una de las luminarias de su vehículo? Pero... pero si acaba de ser usted. Así que se rebela contra la autoridad; muy bien, pues debe saber que a la multa por lo del foco se añade otra por resistencia de modo que ¡vaya bajándose del coche!'. 

Algo similar sucede cuando a la niña bonita de Montoro se le ocurre echarte el ojo... En situaciones así me imagino al ministro con esa mueca en los labios que uno no sabe si sonríe, si empieza a saborear la sangre o si lo de Aznar es contagioso y a Cristóbal (Montoro) se le reproduce en forma de gesto ininteligible. Lo que es evidente es que a Messi parece que lo han pillado. ¡Y cómo se regocijan algunos medios del centro (peninsular)! Qué gran España. ¡Cómo funcionan las instituciones! En primera página y con foto. Al fin y al cabo lo del hombre al que teniendo residencia en nuestro país se le deniega la tarjeta sanitaria no es noticia importante ¡Total sólo padece un cáncer y con lo que se investiga en esta país otrora 'gran imperio' con una semana en la cama y una aspirina todo solucionado!

Aquí estamos a lo que de verdad interesa a la ciudadanía. A usted, a ti, a mí. Messi es un presunto defraudador y todo el peso de la ley, si se demuestran las acusaciones, caerá sobre él. Y yo lo veo bien, ¡faltaría más! Cumplo con mis obligaciones fiscales todos los años, como la gran mayoría de los españolitos. Incluso, si mi empresa me pagase un piso o me diese una ayuda para reformarlo, también lo declararía a Hacienda porque si no ¿qué ejemplo le estaría dando a mi hija?

La Pulga, con residencia en Cataluña, ha sacado sus dineros, ganados en España, a lugares del mundo donde la fiscalidad es sensiblemente más reducida; por lo tanto es un mal ejemplo. El sentido patrio de todo esto es que, además, no pasea la bandera rojigualda cada vez que consigue un título puesto que si no podríamos estudiar ciertas circunstancias atenuantes ante Hacienda y ante el conjunto de los españoles. Para muestra el botón de aquellos deportistas que, sin tener su residencia en la Península, corren mucho y cada vez que ganan sacan la bandera patria a relucir. Eso sí, la fiscalidad se la llevan a países rodeados de montañas. Estoy convencido de que en la puerta de su mansión tienen la bandera española, al estilo de los americanos, diciendo: 'vale, yo vivo aquí y no pago impuestos en mi país pero ¡Coño qué español soy!

Muchos piensan que todo esto de Messi es un golpe de efecto publicitario (de todo hay en la viña del Señor). La verdad, no lo sé y no deseo entrar en el juego de las especulaciones, al margen de las alusiones del ministro Montoro a ciertos sectores (actores, medios de comunicación, deportistas...)

Si el futbolista argentino ha defraudado a Hacienda, que lo pague y que la ley se aplique con toda intensidad. De esto nos beneficiaremos todos, no en vano a partir de ahora estoy seguro de que también se va a fiscalizar a las grandes empresas, de aquí y de allá, que generan sus beneficios en España pero que, gracias al arte de grandes despachos de abogados, tributan lejos de nuestras fronteras y no por "movilidad exterior" ¿Alguien lo duda?

*Artículo publicado en www.pontevedraviva.com 

sábado, 23 de febrero de 2013

El país que no quiero para mi hija

Hace unos meses decidimos mi mujer y yo no llevar a nuestra hija Paula de 3 años al colegio para apoyar de esta manera la protesta que la comunidad educativa llevó a cabo contra los recortes en materia educativa. Recuerdo que un día antes, justo cuando recogí a la pequeña en el cole y regresábamos a casa en coche, traté de hacerme el buen padre intentando explicarle por qué al día siguiente no iría a clase. No me dio tiempo puesto que en el momento que llegué a "mañana Paula no irás al cole porque protestamos. ¿Y por qué protestamos papá? Pues porque ahora mismo... Ah, ya sé, para que no nos quiten nuestro cole, a Lola (es su profesora), nuestra casa, a perrito (el peluche con el que duerme)... Sí hija, algo parecido a eso". Seguramente, en las conversaciones con sus compañeros del cole salió el asunto y ellos sacaron sus propias conclusiones y establecieron, claro está, sus propias escalas de valores. Supongo que en mis tiempos de parvulario también tenía este tipo de charlas con amigos del colegio pero, con sinceridad, no lo recuerdo.

En una jornada de protestas por todo el país como la de hoy, es buen momento para no olvidar algunos de los valores que nos han definido como nación y que van más allá de la unidad territorial que defienden ciertos sectores como lo más importante; o de la defensa de una monarquía que, a la vista de los acontecimientos, está más que en entredicho, o de una bandera que algunos han tratado de monopolizar en su propio interés. Los principios a los que me refiero tienen que ver con la solidaridad y la humanidad. 

Precisamente, estos se encarnan, o se encarnaban, en los pilares del estado del bienestar y, en especial, en la educación y la sanidad públicas. En abril hablé de los cambios propuestos por el ministerio de Sanidad para nuestro sistema, llegando a la conclusión de que los mismos traspasan líneas rojas (o azules, me da igual el color) por las que tanto se ha luchado en este país desde el regreso de la democracia.

Ante una noticia como ésta ("Un boliviano denuncia la muerte de su esposa tras ser rechazada en un ambulatorio por no tener papeles") publicada por www.lamarea.com uno se pregunta qué hemos hecho mal para llegar a tal situación. Nos hemos olvidado de que este país ha sido exportador de mano de obra y alguien se ha encargado de decir que "en realidad los españoles que salían en la época de la gran emigración lo hacían con contrato". Lo más grave es que muchos se lo han creído y eso que quienes suelen hacer afirmaciones de este calibre han tenido en su vida todo hecho por aquello de pertenecer a 'buenas familias', es decir, que la información más próxima que han tenido para saber qué era y qué supuso el éxodo masivo de compatriotas durante el franquismo (millones de ellos) ha sido en libros o en charlas del Movimiento. Es algo parecido a lo que sucede ahora con los que dicen que volvemos a emigrar por el 'espíritu aventurero de los jóvenes'.

El tratar al extranjero como apestado únicamente nos sitúa en el escalón más bajo posible. Una ministra de Sanidad cuyo mayor mérito profesional es demérito como política ha sido el altavoz de una reforma sanitaria que está dando sus primeros pasos y cuyas consecuencias son nefastas. Bajo el paraguas del despilfarro se justifican una serie de recortes que son claramente ideológicos. Si una persona muere porque no tiene dinero para pagarse las medicinas, el tratamiento o una consulta, alguien tiene que dar explicaciones. 

La noticia de esta mujer no deja claro que haya una relación causa efecto (según señalan algunos testigos mencionados en la información) entre la muerte y la falta de atención. Sin embargo, este es el primer caso (que se conozca) y mucho me temo que habrá más. Este país con cuyo nombre algunos se llenan la boca al pronunciarlo no puede perder esos valores que lo han caracterizado solo porque unos pocos (o muchos, según se mire) lo utilizan a su antojo y únicamente por intereses personales. 

¿Cómo le explico a mi hija de tres años algo así?

miércoles, 25 de abril de 2012

La ciclogénesis Petra decide dar la vuelta y no venir a España

Querida Petra. Desde hace un par de días nos han avisado de que tu presencia en la Península Ibérica se va a producir en tan solo unas horas. Sé, o me imagino, que tus intenciones no son nada buenas porque quieres llegar con fuerza y hacerte ver y notar de la mejor manera que sabes, y la más perjudicial para nosotros. Por definición, tus padres te animaron a estudiar para convertirte en una ciclogénesis explosiva, es decir, según los expertos básicamente en una especie de creación o génesis de un ciclón, y aunque también se te conoce a ti y al resto de tu familia como borrasca explosiva, lo cierto es que no es este el término que te gusta porque, como manda lo de la 'marca personal', ciclogénesis es la que aplaudiría cualquier experto en la materia. Sin duda impone más. 

No es por desanimarte pero creo que en nuestro país lo vas a tener complicado debido a lo que está aconteciendo. Aunque llegues con toda la fuerza que auguran los meteorólogos, lo cierto es que la situación aquí no te va a ayudar en tus intenciones de pasar a la historia. La competencia, ahora mismo, en España es muy dura. Y lo digo, fundamentalmente, con el objetivo de convencerte para que no hagas demasiado daño, porque, entre tú y yo, el horno no está para bollos. 

A modo de resumen, y para que te hagas una idea de cómo se las gastan los que aquí mandan, te he de decir que, en primer lugar, como falles en tus previsiones con toda probabilidad te irás al paro, situación que compartirías con millones de españoles, por lo que conversación no te faltaría y amigos seguro que tampoco. 

Es probable que cuando empezaste a estudiar la diplomatura en ciclogénesis lo hicieses con la intención de seguir con tu formación, tal vez para ser huracán o ciclón, no manejo estas cosas porque soy de letras puras. Lo importante es que si tienes pensado continuar en España, debes tener en cuenta que ya no es lo que era porque, al deterioro de la educación pública por aquello de los recortes (esto a ti quizás no te preocupe porque eres universitaria), prepara la cartera por el incremento de las tasas universitarias. A lo mejor aún tienes suerte y como entras por Galicia todavía no se ha eliminado la facultad en la que quieres ampliar estudios. 

Pero ojo, Petra, porque ahí no se quedan los cambios. No eres española, vienes de países acuáticos o atmosféricos, es decir, no tienes papeles por lo que, como se te ocurra ponerte enferma únicamente tendrás derecho a acudir a Urgencias. Reza, si crees en algo o alguien, para que no derive en otra cosa peor tu diagnóstico; en ese caso no sé dónde tendrías que ir, y si es sólo un catarro, prepárate para aflojar la cartera y pagar más por los medicamentos. En cuanto a lo de orar, yo te recomiendo que te inclines por la iglesia católica; aquí está mejor vista.

Seguro que te estás preguntando, ¡madre mía, si lo sé no vengo!. Y yo te digo que si vienes y, de casualidad te acercas a Madrid, considéralo. Tambien te saldrá más caro porque han subido los precios del transporte público, según ha dicho su presidenta, Esperanza Aguirre, debido a que eran los más baratos del mundo. Como entras por el norte, en la A6, si haces autostop alguien te podrá acercar hasta la capital.

De verdad, Petra, no creas que lo que te cuento es para desanimarte. Ni mucho menos. Simplemente es para que conozcas cómo está la situación. Como te comentaba antes, ahora mismo hay más de cinco millones y medio de personas sin trabajo y si, de todas maneras, prosigues con tus intenciones no olvides que si logras un empleo podrás ser despedida sin previo aviso y bajo unas condiciones bastante lamentables, y con 20 días por año. La verdad es que todas las medidas que nos han impuesto dicen que son para mejorar las condiciones del país, aunque yo empiezo a dudar un poco sobre esto. 

Si eres inteligente, además nos harías un favor porque, como habrás podido comprobar con lo que te he contado, lo que menos necesitamos ahora es una catástrofe natural, deberías dirigirte más hacia el norte, es decir, hacia el centro de Europa. Quienes mandan en estos países sí que saben. Allí tendrías no mejores condiciones pero con un minijob podrías ir tirando. 

Nada más Petra. Por favor, considera de verdad tu virulencia sobre España, te lo agradeceríamos mucho. Sin más, recibe un cordial saludo.

PD: Importante, si a pesar de todo lo que te he contado sigues con tus intenciones de venir a España, no lo hagas en viernes. Hay consejo de ministros y todo lo provoques no ocupará ni un breve en periódicos y televisones. Aquí los viernes mandan el Gobierno y sus medidas.

domingo, 22 de abril de 2012

Menos español que la semana pasada

Una vez más los políticos justifican sus medidas con cifras que estoy seguro que no entienden o comprenderán nunca. Voy a dejar de lado los recortes, sobre ellos han escrito, hablado, dibujado y demás, las grandes firmas periodísticas de este país. Trataré los sablazos en general cuando toque. Hoy me quedo con el particular de romper la universalidad de la sanidad pública y vetarla a los inmigrantes 'sin papeles'. ¡Cómo les gusta a los políticos eso de vetar!.

Este país, llamado España, palabra que algunos utilizan hasta la extenuación porque así lo marcan los asesores encargados de su imagen y comunicación, ha podido salir adelante gracias a que millones de españolitos salieron hacia la gran Europa y América durante décadas. El movimiento de divisas permitió el no colapso de una nación que siempre se ha caracterizado por la solidaridad entre los de aquí y con los de ¿fuera?. Los gallegos sabemos bien de esto porque desde principios del siglo pasado la diáspora galaica llevó a millones de personas al otro lado del Atlántico, y ya en los 60 y 70, a la vieja Europa continental. Mis padres fueron de esos que tuvieron que ir al continente a buscarse la vida, en concreto a Holanda. He de confesarlo: eran inmigrantes sin papeles.

El problema de los que hoy gobiernan es que lo que conocen de la inmigración es a través de datos y cifras, y su apego a ella es únicamente con las mujeres y hombres que tienen en su servicio doméstico, seguramente muchos, la gran mayoría, sin contrato. A algunos de estos 'grandes políticos' les ha venido bien agitar a lo largo de los últimos años la xenofobia, el rechazo a lo de fuera, siempre y cuando su poder adquisitivo solamente les permitió llegar a la gran España en clase cayuco. ¿Cuántas veces hemos oído en el último lustro aquello de que las cárceles están llenas de extranjeros o lo del turismo sanitario?. 

Pero ahora, por el esfuerzo que todos tenemos que hacer para sacar al país adelante, se justifican medidas como la negación de la sanidad pública a quienes no hayan nacido aquí y no tengan papeles. Recuerdo que hace unos años, cuando la burbuja inmobiliaria seguida agrandándose, un director de una sucursal bancaria me comentaba que, si en algún momento, los inmigrantes decidían regresar a sus países de origen, España se colapsaría porque han sido ellos, con sus aportaciones a la Seguridad Social, etc, los que han ayudado a la sostenibilidad del sistema. Pues el principio del fin ya está aquí. 


No podemos quedarnos en las cifras, tan habituales en los tiempos que corren, con primas de riesgo, deuda soberana, mercado bursátil... Esto es como cuando Alonso empezó a despuntar en la F-1 y en seis meses la mitad del país podría trabajar perfectamente como ingeniero o mecánico en una escudería. Que las decisiones del Gobierno respecto a la inmigración se veían venir, es algo que casi nadie pone en duda, fundamentalmente porque en algunas comunidades se ha atacado a este colectivo de forma vil y traicionera. Sin embargo, el negar la atención sanitaria es una cuestión que choca con la sensibilidad que España y sus ciudadanos han mostrado y demostrado a lo largo de la historia reciente. Pero el problema lo van a tener las personas adineradas, sí, esas que a las abuelas o madres convalecientes les ponen una chica sudamericana para que cuiden y paseen a sus ¿seres queridos? y no se sientan solos. En cualquier ciudad es una imagen muy repetida. Es solo un ejemplo pero que pone de manifiesto la hipocresía de este país. 

El despegue español se ha logrado gracias a nuestro carácter. En él está la picaresca, el gusto por la fiesta, el ser abiertos... y la solidaridad y humanidad de la que siempre hemos hecho gala. Pues ya no. Ahora queremos ser falsos europeos que niegan la mano a quien no tiene, al estilo Merkel, tratando de ahogar las esperanzas de quienes dejan a sus seres queridos a miles de kilómetros porque 'quieren destrozar nuestro sistema público de salud', porque 'nos vienen a arrebatar el trabajo'. No voy a caer en 'sus' datos. Me niego a la manipulación que culpa a los inmigrantes de todo. Si el sistema de salud se encuentra así, tal vez tenga algo que ver la privatización que Esperanza Aguirre ha realizado de facto en Madrid con la sanidad y que supone que los hospitales estén en manos de empresas, por ejemplo el del Henares, constructoras. ¿Por qué los 18 millones de euros que el año pasado pagó la Comunidad de Madrid por ese centro en concepto de canon anual, no se destinan directamente a la sanidad pública? ¿Por qué se trata de expandir ese sistema a otras regiones como Galicia?. 

No es justo que lo paguen los más débiles. Mi opinión es muy clara en este sentido. Mis padres fueron emigrantes y sólo tengo que ponerme en su piel para comprender por lo que pasan quienes han venido a España a buscarse, ni siquiera un futuro mejor, sino simplemente un futuro. Ahora les negamos la sanidad pública, ¿qué será lo siguiente?. Hoy, con todo esto, me siento menos español porque a mi país le han arrebatado virtudes importantes: humanidad y solidaridad. Y todavía no han acabado los recortes en materia sanitaria; el próximo capítulo lo conoceremos cualquier viernes después del Consejo de Ministros.