miércoles, 13 de junio de 2012

Cortinas de humo sin humo

Nuestra clase política, en los últimos años, ha dado verdaderas 'lecciones' de gestión, y de ahí la situación en la que nos encontramos ahora. Lo curioso de estos meses de Gobierno popular es que las diferentes medidas adoptadas desde La Moncloa, vía aceptación europea, han ido acompañadas de 'otras' que en tiempos pasados eran calificadas de cortinas de humo.

Sin embargo, las condiciones se han vuelto tan anormales, o normales según se vea, que el artilugio ampliamente utilizado por la clase política de todos los países (y que incluso ha dado pie a varias películas) de tanto usarlo, ya no rinde lo esperado. 

No es cuestión de utilizarlo mucho o poco, sino de saber hacerlo con precisión. El anterior Ejecutivo de ZP decidió acudir a este mecanismo para tratar de convencer a unos mercados hambrientos de víctimas y ambiciosos hasta el límite. Para ello, abrió diferentes frentes a la vez que aderezó con expresiones como "brotes verdes", "champions league de la economía", "sistema bancario más fuerte", etc. Ninguno de ellos funcionó porque la realidad era otra.

El cambio de Gobierno y el acceso de MR a La Moncloa suponía, para algunos, la llegada de aire fresco necesario para poner las cosas en su sitio, ¡y vaya si las ha puesto!. Hasta el momento, y recorte tras recorte sobre todo en políticas sociales para alcanzar el maná de la austeridad, las decisiones adoptadas por Rajoy siempre, o casi siempre, siguen la misma hoja de ruta (expresión que también apareció y mucho durante el Gobierno Zapatero):

- Anuncios tras consejo de Ministros. Ya no hay lunes; la moda ahora son los viernes al sol.

- Decisiones en fin de semana: el último ejemplo el del denominado 'no rescate'

- Echar la culpa a la volatilidad de los mercados: la última vez, ayer mismo el ministro de Economía y ¿Competitividad?

- Poca presencia del presidente en los medios: aquí habría que hacer una salvedad. En junio se acumula la Eurocopa, Roland Garros; en julio, el Tour y los JJOO, de ahí que esté justificada la no comparecencia del presidente.

- Discursos escritos: es evidente que la mejor improvisación es la preparada, pero si se tienen que anunciar medidas, creo que importantes para la población en general, sería bueno que MR no leyera sus discursos.

- Encomendarse a los santos: ésta es de nueva creación pero también funciona, no olvidemos que España tiene casi tantas iglesias como bares.

- El uso de expresiones como 'no engañar', 'el cambio', 'sabemos lo que hay que hacer', 'decir la verdad'... se han incorporado a las declaraciones habituales de los representantes del partido que gobierna.

En definitiva, un guión muy preparado a priori pero que se adereza con cortinas de humo que, en el caso de algún/a representante público se han convertido en chistes de mal gusto (suspender final Copa del Rey, ETA, independentismo, facturas impagadas producto de la herencia socialista, ley del aborto, etc). En nuestro país, los medios de comunicación alineados (casi la práctica totalidad, además de algún otro camuflado) aparecen como palmeros sin rubor, a diferencia de lo que sucedía con ZP. 

No obstante, hay algo con lo que no contaba Rajoy y es que los medios extranjeros, de todos los signos, no solo no jalean esas medidas, sino que las critican. Aun así cuenta el presidente con la ventaja de que esos periodicuchos y televisiones de medio pelo lo hacen en un idioma que el pueblo llano no conoce. ¡Ay, la pérfida Albión!

PD: Los responsables de comunicación de Moncloa deberían tener más ideas innovadoras a la hora de dar a conocer las decisiones del Gobierno. Supongo que la poca presencia de MR en los medios se debe a una estrategia para no desgastar su imagen. Y yo me pregunto: Si hasta ahora ha batido el record de desgaste en menos tiempo, ¿por qué no cambiar?. Por cierto, ha estado bien lo de la escenografía estilo Obama del domingo.

martes, 12 de junio de 2012

Un ejemplo para el Gobierno: la Roja

Desde que el nuevo Ejecutivo presidido por Mariano Rajoy llegó al poder, pocas han sido las medidas que se han adoptado que no estuvieran en la mente del gallego y su equipo, incluidas las improvisadas (la mejor improvisación es la preparada). Con la perspectiva del tiempo y haciendo un análisis de los últimos años de este país la conclusión es que hemos pasado de un crecimiento ficticio, el auspiciado por Aznar y sus correligionarios a través del ladrillo y una guerra en Irak; a la champions league de la economía mundial, con un Zapatero que se dejó llevar (o no daba más de sí) durante los cuatro primeros años subido al carro inmobiliario, con Alianzas de Civilizaciones por medio y sin reacción ante la que se avecinaba en la segunda legislatura; hasta llegar a Rajoy. El pontevedrés de adopción, bien conocido por aquellas tierras, con su no presencia en los medios antes y después de ser presidente, ha ido dando calabazas a los que confiaron en él, bien respaldándolo con sus votos, bien castigando a los de enfrente.

Al presidente, que tanto le gusta el fútbol, tras "solucionar" el problemilla del 'no rescate' se fue a Polonia. Allí disfrutó y vibró con su Roja pero no ha sido capaz de extraer conclusiones sobre el juego y las ganas de los de Del Bosque (quien le advirtió que una Eurocopa no soluciona los problemas de los españoles, aunque en el Gobierno le ponen velas a todos los santos, incluida la titular de Empleo a la Virgen del Rocío, para que la selección permanezca por aquellas tierras el mayor tiempo posible). Mientras Mariano y su equipo (incluido también el de comunicación que hasta ahora lo único que parece que han hecho bien ha sido la escenografía estilo Obama del domingo) daban por cerrado el problema con el 'no rescate' de la banca, los de la Roja tras el empate buscaron el balón para ir a por el segundo gol, sin casi celebrar el primero.

Debería tomar nota MR y sus ministros. Todos a una, sin mensajes dispersos y contradictorios. Los españoles sabíamos que la solución del 'no rescate' es temporal y para un sector concreto, importante, pero concreto. ¿Los problemas están ya solucionados o en vías de? Ni mucho menos, y eso lo apreciamos los ciudadanos de a pie únicamente dándonos un paseo por las calles de las ciudades de este país. Lo siguiente será el dinero que precisarán las autonomías, cuyo agujero da miedo. 

Como los jugadores de fútbol, tendrían que ver MR y su equipo una y otra vez el vídeo de la selección (o de Nadal) para no conformarse con el empate (¡Ojalá fuésemos empatados!) e ir a por más goles, es decir, soluciones con el fin de superar la situación actual. En este país somos de victorias parciales y para una vez que contamos con la generación más preparada laboralmente (al igual que la más laureada generación de deportistas), en lugar de trabajar por ellos, nos vamos al fútbol. 

Las herencias recibidas son reales. En estos seis meses, la incapacidad del Gobierno, o de algunos de sus miembros, parece que también. MR llegó al poder para superar la etapa socialista anterior. Si sigue mirando al pasado, al final, llegaremos a la época de otro gallego ilustre y de no grato recuerdo para este país.

Por cierto, ante las nuevas medidas que se avecinan ¡ojo! porque en breve empiezan el Tour y los JJOO.

viernes, 8 de junio de 2012

De la lideresa y los medios 'serios'

- Papá, quién es esa señora rubia que tanto sale en la tele?
- Es Esperanza Aguirre y es la presidenta de Madrid.
- Me gusta. Siempre sonríe.
- Sí, la verdad es que diga lo que diga o proponga lo que proponga, cae bien y consigue tener sus minutos semanales en televisión.

Si la propuesta de la presidenta de la Comunidad de Madrid procediera de otro político, seguramente muchos estarían de acuerdo porque, en estos momentos, con la soga apretando cada vez más las economías domésticas, que los políticos quieran sumarse a los recortes siendo sujetos activos mediante la reducción de diputados, no parece desacertado.

Sin embargo, al ser Esperanza Aguirre quien la hace, después de rechazar una medida similar que partió de UPyD tras las elecciones de 2011, suena a medida populista que, tal y como viene sucediendo en los últimos meses al verse relegada de las primeras páginas por la crisis, busca el aplauso facilón del respetable y unos minutos de gloria en los medios nacionales, que siempre pican, por cierto.

La propuesta no se haría efectiva ahora mismo (más allá de las dudas legales que encierra en cuanto a cambio de estatuto, etc), sino en 2015. Estos tres años darán para mucho, pero también creo que servirán para que la 'idea' se quede en esa especie de limbo político al que van a parar algunas de las medidas más... curiosas. 

Si la recuperación económica empieza a verse dentro de tres años, aunque sea ridículo el despegue, entonces escucharemos aquello de "...la reducción de diputados en la Asamblea respondía a un momento concreto y a unas circunstancias que ahora mismo no se dan", es decir, naranjas de la China.

No será ésta la última ocurrencia, ni mucho menos, de la 'lideresa'. El catálogo es amplio porque los recortes implantados en la región 'motor de España' vienen repitiéndose desde hace años, de ahí que aún le quede margen. Además, siempre estarán los medios de comunicación 'serios' para ofrecerle una tribuna muy apetecible desde la que dar a conocer sus medidas. 

La conclusión es que, tras muchos años ganando por goleada a los socialistas (que siguen empeñados en esa especie de suicidio colectivo), tal vez las encuestas que suele manejar el PP-M desde bien pronto reflejan un desgaste importante por la crisis y por Bankia. El paso del tiempo seguirá marcando la agenda de ideas de Esperanza Aguirre; de ellas se podrá deducir cómo van los sondeos.

miércoles, 6 de junio de 2012

Nuevas tendencias económicas y de postre fútbol

Da la impresión de que, en los últimos días, a pesar de que los datos económicos no mejoran sino todo lo contrario, una serie de declaraciones, afirmaciones y me atrevería a decir que tendencias buscan mejorar a pasos forzados la imagen de las finanzas patrias (el último en subirse al carro ha sido el Rey, según recoge Público.es). A ello contribuyen los medios de comunicación situados en una línea ideológica paralela al Gobierno. 

Parece, incluso, que el principal partido de la oposición se ha percatado del cambio de 'tendencia' y ha iniciado una acción política más visible, después de meses de apatía evidente. 

España ha pasado de tener el mejor sistema bancario, a una situación de la prima de riesgo que ya la querrían para sí nuestros enemigos (y no me refiero a los estudiantes de Valencia). Ahora la tendencia es que cada vez que este indicador se reduce, significa que la situación está cambiando, y ello aunque todavía supere los ¡500 puntos!. 

La comunicación del equipo de Rajoy, al igual que la de su partido o la de aquellas comunidades autónomas en las que accedió al poder en mayo de 2011, roza en ocasiones el esperpento, con desmentidos, dimes y diretes y toda clase de artilugios que llevan a plantearse si no responde todo a una estrategia planificada.

No obstante lo anterior, al presidente y a su equipo todavía le queda margen de maniobra, aunque no en los mercados, sino en la Eurocopa. El circo ya está aquí. El propio Rajoy se lo comunicó a los jugadores en forma de petición de alegría para los españoles; la respuesta, por cierto, más propia de un político, la obtuvo del seleccionador: un buen papel no arregla los problemas de España. 

Es cierto. Pero no lo es menos que le seguirá dando margen al Gobierno para ganar más tiempo. A medida que avance la competición, y si las cosas van como se espera, España aún podrá seguir presumiendo en las cumbres europeas. En cambio, si la selección hace las maletas antes de lo calculado, que se preparen los mercados y la prima de riesgo porque ocuparán de nuevo las primeras páginas. 

Todo se reduce al binomio fútbol-economía. Muchos estarán rezando ya para que todavía podamos presumir de algo en el viejo continente, más allá de los chiringuitos de playa: la selección.

lunes, 28 de mayo de 2012

Yo quiero ser Bankia

Sobre lo que le sucede a Bankia se pueden decir muchas cosas, las mayoría ya escritas, y también se puede caer en la demagogia y el populismo más absurdo. Hoy yo me sumo a esta corriente porque, al fin y al cabo, como el dinero que se inyectará en la entidad, culpa, como no, de la mala gestión socialista, también sale de mi bolsillo, entonces creo que tengo el derecho a hacer mi propuesta. En primer lugar, para evitar dudas, quiero poner sobre la mesa mi patriotismo; dejar a un banco español 20.000 millones de euros (y los que faltan, lo veréis y veremos), a un interés 'de mercado' y a un plazo también 'de mercado', ¿es o no es hacer nación?. Entonces, incluso los que silbaron el otro día el himno, en realidad, son más españoles de lo que creen porque sus bolsillos contribuirán con la limosna. 

Pero entonces, quizá por esa vena nacionalista, dirían algunos, que tenemos (regional o española), se me ocurren alternativas y la primera pasaría por el reparto de esos 20.000 millones (cantidad provisional, advierto) entre los millones de parados. Si esto fuera así, el dinero fluiría el agua en los ríos en época de lluvias, aumentaría el consumo, el ahorro de las familias, incluso teniendo en cuenta a los derrochadores, los bancos se verían igualmente beneficiados. ¿Por qué no hacemos esto? ¡Ah, claro!. No es viable y responde a un argumento claramente demagógico. 

Es evidente que nuestra clase política superó hace mucho tiempo el populismo. En este país no se habla de brotes verdes sin motivo, no se tira por la borda un programa electoral porque lo dicen los poderosos, no se aboga porque los extranjeros no tengan asistencia sanitaria, no se solicita la suspensión de un partido de fútbol por los silbidos al himno. Ni mucho menos. Éste es un país serio, y el que no se lo crea que le eche un vistazo a la nueva Educación Cívica y Constitucional (el artista anteriormente llamado Educación para la ciudadanía), ahí está la clave de todo.

jueves, 24 de mayo de 2012

¿Una Ley de Transparencia en el país del Lazarillo de Tormes? (2ª parte)

Hace aproximadamente dos meses, en este blog, hice referencia a la Ley de Transparencia anunciada por el Ejecutivo de Mariano Rajoy. Hoy recuerdo aquella entrada porque tras llevar meses, y más, sin comparecer antes los medios de comunicación, el presidente del Gobierno aparece en un vídeo de youtube. Su contenido se queda, sin duda alguna, en un segundo plano, aunque se centra, precisamente, en la tranparencia. En aquella entrada publicada el 27 de marzo comentaba las dificultades para aplicar la mencionada normativa debido a nuestra mentalidad. Un primer ejemplo, este vídeo de Rajoy que hace público tras no dar explicaciones al público y sin permitir comentarios del público. 

El siguiente episodio lo protagonizó la vicepresidenta quien en su comparecencia posterior al Consejo de Ministros, alabó la nueva normativa en materia de transparencia pero dejando una sensación de cierto vacío de contenidos, sobre todo en lo que al silencio de la administración se refiere.

Lo dicho, todo un ejemplo de lo que no debe ser la transparencia, es decir, nada nuevo en el horizonte patrio.


¿Una Ley de Transparencia en el país del Lazarillo de Tormes? (Publicado el 27 de marzo de 2012)

No entiendo cómo es posible que todos, o casi todos, nos ilusionemos tanto ante el anuncio realizado por la vicepresidenta del Gobierno de la denominada ya Ley de Transparencia. Que no digo yo que no sea necesaria. Sin embargo me surgen una serie de dudas no sobre su idoneidad, sino acerca de sus posibilidades de aplicación en un país como el nuestro.

Este anuncio me suena a seguir preparando el camino para lo que viene. La clave es ¿estamos listos, y los políticos de este país, para someterse al mandato de dicha ley?. Respuesta: sinceramente creo que no.

Para que una normativa de este calado se aplicase con todas las consecuencias en primer lugar habría que modificar la mentalidad española. ¿Por qué?. Este es el país de la picaresca, y no es un tópico. El país del Lazarillo de Tormes, cuyas andanzas tenían un fin justificado en un momento concreto pero que muchos representantes de la res publica han adoptado y adaptado a los tiempos actuales.





Desde mi punto de vista, a la hora de analizar la ley, más allá de loables intenciones, que no las niego aunque las sitúo en paralelo a un afán de protagonismo y cierta demagogia o populismo, se debe partir de una voluntad real de aplicación. Siempre pongo el mismo ejemplo, y que no se entienda como una autocrítica, o sí, me da igual, porque este país también ha dado grandes nombres en todos los campos de la vida que se han caracterizado por su honradez y mentalidad abierta y avanzada (también desde el punto de vista ideológico). El ejemplo que siempre me planteo es: ¿Si en España existiera el dispensador de periódicos que hay en otros países, qué pasaría?. Que en primer lugar alguien se llevaría los periódicos, para qué; no se sabe, pero se los llevaría. Después de que el dispensador estuviera vacío, otro ‘rapiñaría’ el dinero de algún ‘desalmado’ que se atrevió a pagar por el diario en cuestión. Por último, el propio dispensador sería introducido en una furgoneta para llevarlo a una chatarrería y sacar por él unos duros, perdón, euros.

Esto trasladado al campo de la política, digo la ley, no el dispensador (aunque también hay similitudes), me ofrece pocas conclusiones positivas. No obstante, hay un aspecto de la normativa que sí creo que podrá aplicarse: lo de los sueldos de los políticos. ¿Cómo es posible que un pueblo con 600 habitantes tenga un alcalde que quiere ganar 56.000 euros?. Esto es de juzgado de guardia.

¿Por qué entonces no se podrá hacer efectiva la ley? Considero que en el momento en que le toque (del verbo salpicar) a algún responsable político del partido que gobierne (da igual ahora que en otro momento), enseguida se demorará su aplicación buscando no sé qué triquiñuelas legales. Conclusión. Para que fuera efectiva una ley de estas características (insisto, muy necesaria), primero tendríamos que hacernos un lavado neuronal completo como país y, a continuación, esperar que las nuevas generaciones tengan su mente más europeízada.
 

martes, 22 de mayo de 2012

Yo también estudié en la pública

Hoy es día de protesta en la educación. Por vez primera afecta a todos los niveles. Un hito en la historia de este país. La enseñanza pública está en peligro y no porque sea deficitaria, sino porque un grupo político ha decidido acabar con uno de los pilares, tal vez el más importante porque incide de forma directa en el futuro del país, del estado de bienestar.

Como muchos millones de españoles mi formación se ha desarrollado siempre en el entorno público, desde preescolar hasta la universidad. Mi hija, ahora mismo muy pequeña, si me dejan, también se formará educativamente en la pública. Con esta afirmación me pongo a la altura de quienes defienden la privada, porque no soy yo su detractor. Simplemente, como ellos, ejerzo mi derecho a la elección y yo apuesto por la pública, la de siempre, la de toda la vida, como la sanidad.

 
Vídeo campaña Yo estudié en la pública

No creo que todo lo que está sucediendo con esta materia tan sensible se ciña únicamente a una cuestión económica. Cuando alguien, desde hace tiempo, trata de minar la enseñanza pública para favorecer la concertada (no olvidemos que es un invento del PSOE) o la privada, es que existe una meta. Y ¿cuál es? Si se atiende a la trayectoria de los últimos años en comunidades como Madrid, uno llega a la conclusión de que si las ayudas públicas (en forma de subvenciones o cesión de terrenos municipales) van a parar a centros basados en la religión más reaccionaria, entonces es que el adoctrinamiento es el objetivo.

La educación pública se ha quedado como la subsidiaria, la marginal, a la que van los 'elementos' de la sociedad más necesitados, con todo lo que conlleva esta expresión. Pero la crisis que afecta a España ha provocado que muchos de los que se creían millonarios (porque en este país, no nos engañemos, un obrero con una hipoteca de 300.000 euros se ha considerado potentado) hayan tenido que recular y regresar a aquellos pilares del estado de bienestar que llegan y favorecen a todo el mundo. Sí, también a los inmigrantes, como se beneficiaron los millones de españoles que partieron para buscarse un futuro en Europa y América (más de la mitad sin papeles, por lo tanto, ilegales como los de ahora).

Ahora nos dicen que es necesario recortar para mantener el sistema. En Madrid lo previsto para este año (al que hay que sumar el practicado durante los últimos 8) es del 4%, es decir, el equivalente a la cantidad de dinero que el Gobierno de Aguirre destinará como ayuda a los colegios concertados. ¿Dónde está el recorte?

El ministro de Educación no ha sabido estar a la altura de las circunstancias. Le recuerdo en las tertulias en las que participaba; daba muestras, desde su ideología, de un talante más contenido, dialogante, incluso crítico con el partido que ahora le da de comer. Sin embargo, su actitud ha cambiado para hacer lo mismo que los malos profesores, es decir, aquellos que a los alumnos que no atendían en clase, en lugar de situarlos en la primera fila, los enviaban al final del aula para que sus molestias se notasen menos.

Wert es incapaz de tomar las riendas de su ministerio. Para él lo importante es el protagonismo, ese que le ofrecen los medios de comunicación afines, porque sabe que ahora ponen a su disposición sus primeras y mañana, cuando acabe su inestimable trabajo en el ministerio, seguirá dando clases magistrales en forma de columnas con firma 'bienpagás'. Mientras tanto, sigue haciendo méritos para labrarse un cómodo futuro y para ello acecha a la educación pública en todos los niveles: 0 a 3 años, ya no es tan importante, en contra de lo que dicen los expertos (Aguirre marcó el camino); Primaria y Secundaria, de Educación para la Ciudadanía a Educación Cívica y Constitucional (¡pero si muchos de quienes hoy están en el Parlamento denigraban la Constitución!); FP, sin noticias pero las habrá y para mal; Universidad, más tasas, más trabas, más selectiva, más elitista. Y todo esto con menos becas, fin de ayudas para los libros gratuitos, escuelas infantiles públicas privatizadas y expolio de las ayudas para la investigación. 

Su legado, el de Wert, quedará para la historia y, seguramente, se estudiará en escuelas de negocios y economía, a lo mejor en la de Chicago.

No estoy a la altura intelectural de los políticos de hoy en día. Ellos son los que marcan la pauta, los que señalan el camino a seguir, quienes tienen nuestro futuro y el de nuestros hijos en sus manos. Pero no me voy a quedar quieto porque, precisamente, el futuro está en juego, aunque a algunos les cueste entenderlo así. 

No estoy en contra de la educación privada; quien la quiera que la pague, pero no a costa de la pública. En los últimos años, si las partidas que se han destinado a la privada y concertada hubiesen ido a parar a la de todos, su nivel no habría descendido ni estaríamos ahora hablando del peligro real en el que se encuentra.

lunes, 21 de mayo de 2012

El mito económico se derrumba

A lo largo de los años de la joven democracia española y, en especial, tras el paso por el Gobierno de José María Aznar, en los grandes y pequeños partidos se ha producido una constante cada vez que se aproxima una cita electoral. En los sondeos internos se dan una serie de premisas que se cumplen casi a pies juntillas y que tienen que ver con las materias que más preocupan a la ciudadanía. En tiempos de crisis, por regla general, tanto en las encuestas previas a cualquier comicio, como en las que elaboran PP y PSOE para hacer sus estudios de campo, la economía siempre ha aparecido de color azul. Los populares son quienes gozan de la confianza de los españoles para sacar al país de situaciones de crisis, según se desprende de esos sondeos.

A tenor de lo visto en estos cuatro meses y pico de Gobierno de Mariano Rajoy, el trabajo de campo que realizan los equipos de las principales formaciones seguramente sufra algunas modificaciones en el planteamiento de las cuestiones. Se da la circunstancia de que en este período de tiempo, el PP no ha sabido llegar a los ciudadanos con sus recetas, anunciadas como salvadoras en los meses previos a las elecciones del 20N.

¿Qué ha fallado? Fundamentalmente la ausencia de rigor en el mensaje. Hemos pasado del engaño, a la confianza; de la desastrosa herencia socialista a los signos incipientes de recuperación. Ahora mismo nos encontramos en la fase de la verdad y la transparecia. Sin embargo, los últimos episodios vividos con Bankia y el aumento del déficit en algunas comunidades, curiosamente en manos del PP desde hace décadas, han echado por tierra la sensación generalizada de que cualquier atisbo de recuperación económica ha de pasar por las manos populares, dejando para los socialistas otros asuntos que se sitúan, para la mayor parte de los votantes, en una escala de valores secundaria.

Rajoy ha impuesto en estos escasos cuatro meses una serie de reformas que se han traducido en recortes milmillonarios en campos relacionados con lo social. No obstante, los cambios que se vislumbran en la política económica que marcan los actores internacionales, pueden conducir a un giro de tuerca lo suficientemente fuerte como para poner en tela de juicio unas recetas económicas, las del Gobierno actual, que han dado la certera impresión de ser improvisadas y no fruto de un trabajo elaborado y concienzudo.

Cada día nos levantamos con noticias nada halagüeñas que vierten más incertidumbre sobre el futuro económico del país. La última hoy mismo, al saberse, o mejor dicho, al hacerse público porque muchos expertos lo anunciaron tras la salida de Rato, que Bankia necesitará mucho más de lo señalado inicialmente. 

El mito económico de que el PP es el único que puede revertir una situación de crisis (Partido Popular español y europeo) se tambalea a la vista de los acontecimientos. Las recetas que anunció Rajoy en su discurso de investidura no funcionan y a tenor de lo que acontece parece que requerirán algo más que un lenguaje fabricado en los gabinetes de comunicación de Génova. No es cuestión de confianza, verdad, cambio o transparencia, sino de prima de riesgo, deuda soberana, solvencia del sistema bancario español y recortes sociales.

Al actual inquilino de La Moncloa le queda mucho camino por recorrer; la solución le puede llegar, precisamente, a través de los cambios auspiciados por los socialdemócratas, en primer lugar, franceses. El mito económico se derrumba y, a lo mejor, en este país la ciudadanía sí empieza a castigar a los partidos y a los políticos que no cumplen lo que prometen o, simplemente, no están capacitados para gobernar, se enmarquen en la ideología que sea.

viernes, 18 de mayo de 2012

La lógica del control de los medios públicos

Qué quieren que les diga. Si yo fuera del partido del Gobierno también trataría de controlar el medio de comunicación público a nivel nacional. Si ha sido una constante en las regiones en las que han venido gobernando en los últimos años y ha garantizado un éxito rotundo elección tras elección, es lógico buscar una fiscalización de los medios que pagamos todos para ponerlos a mi servicio. 

La culpa de todo esto, como ayer comentó en el Congreso el ministro Soria, es de la herencia socialista. Su alocución fue contundente porque no se puede permitir el "desgobierno" que ahora preside RTVE. Además, durante las elecciones andaluzas, esas que retrasaron los presupuestos del Estado, el partidismo de la televisión pública fue visible por todos, empezando por el propio Arenas. La ausencia del líder popular andaluz en el debate no se debió a su negativa, en realidad es que cuando llegó para participar le dijeron que ya había concluido. Conturbernios y conspiraciones.

El visto bueno del PP (con el apoyo de CIU por lo que invita a pensar que los catalanes también tendrán unos medios públicos más... fiscalizados políticamente) al nuevo sistema de nombramiento gubernamental del presidente de la radio y tv públicas, rompe por fin ocho años de sistema socialista controlando hasta la extenuación todo lo relacionado con la programación del consorcio. El mismísimo ZP, a pesar de renunciar a seguir gobernando, manejaba los hilos en RTVE de forma directa, lo que permitió a su partido lograr ese 20N una amplia mayoría absoluta.

¡Ah, no! ¡Que no fue así! Es verdad, al final, por ¿estrecho margen? venció el PP. Entonces ¿de qué se quejan?. Es el quid de la cuestión. Si en Madrid sus medios públicos han servido para encumbrar a Aguirre, o en Murcia, en Valencia, en Galicia, o en Andalucía a los socialistas, o ahora en Castilla-La Mancha con la alumna aventajada Cospedal... cómo no van copiar el método. Eso sí, en todas estas regiones, en especial en el reino aguirrista, las audiencias han descendido de manera notable, pero siempre sirven los medios públicos para mantener satisfechos a los acólitos. 

Como siempre, los políticos persiguen el control total de los medios, públicos y privados. RTVE ha sido un ejemplo de independencia a lo largo de estos años y no lo digo yo, un periodista desconocido que ahora está más allá que acá, sino que está avalado por la gran cantidad de premios nacionales e internacionales logrados por sus Servicios Informativos. 

Ahora pondrán al comisario político de turno que será el encargado de pasar informes demoledores sobre quienes se desvíen de la 'línea editorial'. Ahora regresaremos a épocas pasadas pero no prehistóricas en el tiempo (aunque sí a lo mejor en las formas) de no tener que escudriñar el contenido de los telediarios porque ya no será necesario. Se acaba la independencia del ente público por excelencia. Y si se copia todo lo que hacen en Europa los líderes conservadores en materia económica, ¿por qué aquí se traspasa la línea roja del control de los medios públicos?.

Mi hija, como supongo que muchos de los pequeños de este país, contribuye a la audiencia del canal infantil Clan, que según parece van a eliminar. Yo le explicaré que se trata de una decisión buena para su salud (así no verá tanta televisión) pero además para su cabeza ya que esos Pocoyo, Peppa Pig o Los Lunnis lo único que persiguen es dirigir su temprana ideología hacia posiciones nada constructivas. ¡No hay más que ver cómo interfieren en su formación con esos mensajes claramente partidistas!.

Por cierto. Cuando el 'cambio' se haga efectivo ¿A qué medio concederá Rajoy su primera entrevista 'seria'? ¿Quién será el entrevistador? ¿Por qué a los políticos les gusta tanto el control mediático? ¿Serán periodistas frustrados? ¿Saben lo que cobra y las horas que trabaja un periodista?

miércoles, 16 de mayo de 2012

La ciudad de las sillas de ruedas

No se comenta otra cosa desde hace meses, aunque siempre en voz baja y en petit comite porque en provincias hay determinados comentarios que únicamente siguen la regla del 'qué dirán'. A medida que pasa el tiempo se observa en las calles mayor número de ancianos a quienes la edad les obliga a ir en silla de ruedas por sus dificultades de movilidad. Incluso se dice que proliferan como si de una nueva tribu urbana se tratara. Hasta hace bien poco, estos particulares vehículos eran contados y siempre circulaban empujados por personas procedentes, sobre todo, de latinoamerica. Esos inmigrantes de los que algunos no se cansan de repetir que vienen a robar el trabajo a los españoles, en realidad, se han encargado de hurtar el cariño de hijos, sobrinos y nietos patrios para ofrecérselo, con acento caribeño, a los abuelos. En muchos casos, ha sido a lo único a lo que se han agarrado para vivir sus últimos años.

Ahora la cosa ha cambiado. Las sillas de ruedas se han abierto paso entre la muchedumbre que cada mañana o tarde camina, pasea o simplemente deambula por el centro peatonalizado de una ciudad que siempre ha gozado de vida y ajetreo. Es otra de las derivas de esta crisis económica. Muchas familias se han visto en la obligación de 'recuperar' a sus mayores de las residencias en las que se hallaban y a los que iban a visitar una vez a la semana, o al mes, porque el trabajo no permitía más, para poder sobrevivir. 

El mercado laboral ya no existe para millones de personas y las míseras pensiones de los abuelos y abuelas se han convertido en el sustento de cuatro o cinco personas. Es la maldita crisis, con sus primas de riesgo, mercados, bolsas que nada saben de lo que ocurre en el interior de cada hogar. 

Seguramente hay quien piense, no descarto alguna primera página en esos periódicos del régimen, que es ésta una consecuencia positiva de todo lo malo que ocurre. Las familias vuelven a ser el centro de operaciones, con el abuelo o abuela a la cabeza. Nada más lejos de la realidad. Las condiciones de vida de muchos españoles han provocado que las sillas de ruedas se hayan convertido, ya sin acento inmigrante, en el raquítico sostén económico de decenas de miles de ciudadanos. 

Y esto, cada vez más, se comprueba y ve en urbes de toda la Península Ibérica. Eso sí, siempre sotto voce, por aquello del 'qué dirán'.