sábado, 1 de diciembre de 2012

La puta soberanía

En los últimos meses, bajo la manida frase de "contamos con el apoyo de los españoles, a través de la soberanía que nos otorgaron en las elecciones", se han puesto en marcha medidas gubernamentales a nivel estatal, regional y local que rompen con estruendo la definición del término que la historia ha ido forjando a lo largo de los siglos, con pasos hacia delante y hacia atrás.

Según el Título Preliminar (artículo 1, apartados 2 y 3) de nuestra Constitución (esa que es como el catecismo, en realidad era porque tras lo de la burra, únicamente no cabe modificación alguna en nuestra Carta Magna, ¡hay que joderse!): 2. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado; 3. La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria.


Suena a cachondeo porque, visto lo visto, hemos pasado a una situación en la que la soberanía nacional ha pasado directamente al Parlamento, bajo la mirada cómplice de todos nosotros, los ciudadanos, que hemos permitido todo lo ocurrido hasta ahora, como si de una mala película se tratara. Sin duda, estarían hoy muy contentos aquellos que en el siglo XVII hacían la correlación de soberanía (soberano) con el poder absoluto, grosso modo.

No es incierto, como no se cansan de repetir los políticos, en especial del Gobierno, que están ahí porque los españoles les han dado su apoyo, pero tampoco lo es que tengan carta blanca para hacer lo que les da la gana amparados en un interés general que empieza por su interés particular/partidista/ideológico. Una vez que este se sitúa en el lugar que desea el poseedor de la soberanía, entonces piensan (que no actúan) en el interés de la generalidad (que no Generalitat, que eso también llegará, y si no tiempo al tiempo con esas relaciones políticas que no entiende ni Dios).

La soberanía, desde hace ahora un año, la utilizan como un cleenex para limpiarnos las lágrimas cuando nos hechan del trabajo con una mano delante y otra detrás, cuando nos roban nuestras casas un grupo de banqueros que también utilizaron ese término para justificar desmanes y ahora recurren a él para que les salvemos de la horca económica (ahí sí que recurren a la definición de soberanía nacional en sentido estricto: para sacarnos los cuartos), cuando nos desmantelan nuestros hospitales o nuestros colegios, cuando nos quitan derechos que costaron sangre y sudor a nuestros padres y abuelos...

Es curioso cómo han sido capaces de poner de acuerdo a una sociedad con diferentes ideologías para decirle a esta clase política que ya está bien.¿Y por qué? Basta echar un vistazo a la realidad de la marca España, del día de a día de cualquier ciudad o pueblo de este país. Es suficiente con mirar a los ojos de las personas, de nosotros, para percibir cómo están las cosas y cuáles son las consecuencias de esas políticas 'salvadoras'. Han prostituido un término que debería ser el garante de nuestra sociedad y lo han convertido en la 'puta soberanía'.


martes, 20 de noviembre de 2012

Un año Mariano

12 meses han transcurrido desde que el PP, con Mariano Rajoy a la cabeza, tomó La Moncloa. 365 días en los que se han batido muchas marcas, la mayoría de las cuales tienen que ver con las protestas ciudadanas a raíz de medidas adoptadas desde el Gobierno de la 'marca España'. Hacer análisis de todo lo que se ha hecho o dicho daría para un libro, más extenso si se elaborara contraponiendo lo realizado con lo prometido por los populares antes de alcanzar la ansiada meta. Esa es la clave. Muchos españoles se vieron embelesados por los cantos de sirena del ahora presidente. Muchos de ellos dicen ahora que no volverían a depositar su confianza en el pontevedrés. Sin embargo, a la luz de las elecciones que se han celebrado desde aquel 20N, y a pesar de que nadie en la actualidad admite haber votado a Mariano Rajoy, por ahora el desgaste se aprecia sólo en las encuestas.

Empezó con fuerza su mandato; todavía está en el recuerdo aquel primer Consejo de Ministros en plenas navidades y los sobresaltos al escuchar medidas que todavía uno hoy se pregunta si conducirán a algún camino positivo. Supongo que me ciega la situación personal, como a millones de españoles a los que nos quieren echar encima la culpa de esta 'marca España' que tanto venden y por la que tan poco hacen. Por cierto, en aquellas primeras intervenciones empezó a aparecer la expresión "la herencia recibida", aunque en su debut como presidente aseguró que no lo utilizaría. Rápido se olvida que esa herencia es la que ha permitido al PP llegar a la mayoría absoluta, vía hecatombe socialista.

Todas las acciones de Gobierno están dirigidas a la recuperación, se afanan en repetir los ministros de Rajoy. Precisamente las que se supone cabezas pensantes de cada una de las carteras ministeriales han sido las que en más aprietos han puesto al presidente (disputas entre ellos, egos más grandes que el Everest, uso de redes sociales por familiares), tal vez derivado de unos curriculum vitae en los que no aparece experiencia laboral más allá de la política y si existe, en muchos casos no deja de sorprender la trayectoria.

Cada una de las medidas llevadas a cabo han sido analizadas de forma somera por los detractores y seguidores del presidente. Me refiero a los medios de comunicación. Estos, los medios y sus opinadores periodísticos, ya se habían situado en los lugares adecuados en mayo de 2011 tras arrasar el PP en las elecciones municipales y autonómicas. Lo demás, coser y cantar. Con grupos públicos y privados a la derecha del padre, 'vender' sus virtudes ha sido mucho más fácil. ¡Hasta los túper han servido para esta misión!

Sin embargo no contaba Rajoy con los opinadores y grupos mediáticos extranjeros (lo de las protestas ciudadanas, que han batido el récord en un año, son tomados como daños colaterales sin importancia). Ahí sí que le ha dolido; aparece de nuevo la denostada 'marca España'. Medios de todos los colores, signos e ideologías, a través de sus tribunas, han golpeado una y otra vez al presidente y a todo su Gobierno. Y en las ocasiones en que se le ha ocurrido salir al extranjero ha demostrado ese papel que muchos le atribuyen de 'buen segundo pero mal primero' y que el propio Aznar parece que ha querido rubricar atribuyéndole su ascenso en el partido sólo tras la negativa de Rato.

El problema es que Rajoy no se fía (dicen que los gallegos somos desconfiados aunque creo que no tiene nada que ver con esto) ni de los medios de aquí. ¿Cuántas entrevistas ha concedido a medios españoles? Para la respuesta no sirve el paripé de ese talk show en TVE con periodistas de los 'principales' periódicos.

¿Y un año después estamos mejor? A tenor de los datos micro y macroeconómicos parece que no (no caigo en el error de los economistas de olvidarse de lo cotidiano, del día a día, de lo que ocurre en cada hogar; pero el devenir de las familias y lo mal que lo están/estamos pasando es evidente). ¿Pero estas medidas darán sus frutos? Asegura el presidente que sí, que el final del túnel llegará en 2013/2014.

En contra de estos vaticinios juega este primer año. Los incumplimientos y el ir hacia adelante (o atrás, según se mire) sin importar las dramáticas consecuencias (aumenta el beneficio de las grandes empresas mientras disminuye de forma alarmante el de las familias; se incrementan las privatizaciones de servicios públicos, verdaderos responsables de todos los males económicos según los populares; se superan las cifras históricas de desempleo, de cierre de empresas, de EREs, de pérdida de derechos laborales, judiciales, sociales...) han marcado el primer cuarto de un partido al que todavía le queda mucho pero ¿aguantará la 'marca España' esta vorágine?

jueves, 25 de octubre de 2012

RB, lo dice la ciudadanía

Es evidente que ningún cambio se va a producir en la cúpula del Partido Socialista, a tenor de lo que ha comentado hoy Rubalcaba en la entrevista concedida a la Cadena Ser. Su oratoria, su buena comunicación y el tener siempre (o casi siempre) una respuesta oportuna, es casi lo único que le queda al todavía líder del principal partido de la oposición. 

Tras los desastrosos resultados de Galicia y Euskadi, Rubalcaba anuncia que no piensa dejarlo. Para ello alude a la manida democracia interna de su partido y que cuando sus afiliados se lo pidan se irá a su casa. Una vez más, los políticos se alejan del ciudadano que, al fin y al cabo, es quien les pone o quita de los cargos de representación pública. 

Los datos de estas últimas contiendas, unidos a las de Andalucía y Asturias, muestran un panorama desolador para el Partido Socialista. Estoy seguro de que los afiliados y simpatizantes del PSOE, aunque no comulguen con RB, apoyaron y apoyarán a su formación. Sin embargo, solo con ellos no se ganan elecciones y con lo dicho hoy por el máximo dirigente de los socialistas está claro que retomar la senda de la ilusión entre quienes no pagan la cuota es tarea casi imposible. Él, Rubalcaba, lo sabe y por ello no toma la decisión que muchos reclaman. Ahora mismo se le puede criticar con el mismo argumento que algunos medios internacionales y economistas utilizan contra Rajoy: espera a que las aguas ¿se tranquilicen? pero sin adoptar decisiones. Lo que sucede es que ambos, MR y RB, no se parecen en nada. O sí. 

Mensajes políticos

En la mencionada entrevista, además de los eslóganes, mensajes o recados políticos a sus contrincantes y al hilo de las elecciones en Galicia y Euskadi, RB ha afirmado que ya vislumbraban un territorio complicado en dichos comicios. En este punto cabe preguntarse si la estrategia, defendida por muchos directores de comunicación, de campaña, de prensa, de apelar siempre al espíritu positivo ("esto está ganado", "no hagáis caso de las encuestas que nosostros también tenemos las nuestras", "se aprecia un cambio en..."), es válida en estos tiempos que corren.

Desde mi punto de vista no puesto que el ciudadano está harto de que se le retrate en un mundo de colores, cuando la realidad no le hace salir del blanco y negro. Tal vez a partir de ahora el apelar a la verdad de verdad, a que las encuestas no ofrecen resultados positivos o, directamente, revelan datos muy negativos, sirva para lograr otras cifras. Un ejemplo de ello se vivió, tanto para PP como para PSOE, en Asturias y, sobre todo, en Andalucía, donde Arenas era vencedor absoluto y los socialistas perdedores totales. El mensaje fue ese, futuro muy positivo para unos (PP) y negativo para los otros (PSOE). Al final, ni siquiera los sondeos se acercaron. 

martes, 23 de octubre de 2012

Rubalcaba y la herencia recibida


Tras los batacazos en Galicia y Euskadi, la reunión de ayer del órgano de dirección del Partido Socialista sirvió para... nada. Es curioso como, bien de forma explícita, bien implícita, quienes componen el núcleo duro de Rubalcaba ¡apelaron a la herencia recibida!. No tiene mucho sentido hablar de esto cuando en el seno de la actual dirección del PSOE huele a la naftalina propia de otras épocas (refiriéndome, claro está, a la anterior), echando a los pies de los caballos a Zapatero. Recuerdo cuando el inefable ZP afirmó aquello de "cueste lo que me cueste"; ni se imaginaba que en su propia formación iban a recurrir a su gestión lamentable de la crisis para tratar de justificar lo injustificable.


Sinceramente no creo que la travesía socialista en tierra de nadie se solucione con cambios ideológicos. Esta, la ideología, la tienen muy clara, sobre todo, después de que el para muchos (ahora también en su partido) innombrable Zapatero, decidiera seguir a pies juntillas (aunque no tanto como Rajoy, supongo que también éste por ideología) lo marcado por Merkel y compañía. La alusión a ese factor por parte de los actuales dirigentes del PSOE persigue el mismo efecto que el buscado por el actual Gobierno y su partido, por ejemplo, con los nacionalismos/independentismos: cortinas de humo.

En las agrupaciones locales y regionales, además de en algunos de los despachos y otras estancias de la sede de Ferraz, empieza a emanar un olor a necesidad de cambio que puede llegar a ser insoportable para los actuales líderes. Esas propuestas y análisis se realizan en círculos cerrados 'por el que dirán'; sin embargo, no es menos cierto que esas reuniones se hacen cada vez con más público, lo que pone de manifiesto que los aires de renovación se consideran perentorios. 

Muchos dirán que algunos líderes, en especial regionales, hicieron públicas sus críticas ya en tiempos de ZP. Esas reprobaciones, contestarán otros, respondían a procesos electorales a punto de celebrarse. 

Ahora las cosas han cambiado. Los comicios de Galicia y Euskadi han devuelto a la realidad a los socialistas. Los avisos previos eran evidentes en forma de encuestas. Lo que piden ahora las bases (y también, insisto, algunos líderes locales y regionales) es un cambio de caras. Hay quien lo hace por interés particular, por no quedarse descolgado; otros porque intuyen (en esta bitácora lo he dicho en varias ocasiones) que va a haber más adelantos electorales y no puede suceder lo mismo que en tierras gallegas donde el adelanto (también anunciado aquí y en otros lugares 'más renombrados') pilló descolocado al partido. 

Madina, uno de los elegidos
Suenan nombres. El de Chacón es uno de ellos. Sin embargo tiene el mismo hándicap que el actual líder de Ferraz: formó parte del último Gobierno del innombrable. También Tomás Gómez, aunque sus enemigos en Madrid no han dejado de crecer y su afán protagonista seguramente le ha restado muchos apoyos en el resto del país. Mi apuesta, porque de eso se trata, es Eduardo Madina.

La clave es el tiempo. No le queda mucho al PSOE porque por delante el PP, aunque cae, lo hace en una proporción que no compensa, antes al contrario, a la de los socialistas. Y por detrás, IU y UPyD aprietan de lo lindo. Si Rubalcaba no da un paso atrás, deben darlo las bases porque si no la travesía en el desierto puede ser más larga que la vivida por sus 'hermanos' socialistas en diferentes países europeos. 
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lunes, 22 de octubre de 2012

En Galicia no ganó Rajoy

No es cuestión de saber de una vez por todas si los gallegos subimos o bajamos las escaleras. Un dato positivo de lo sucedido ayer en las tierras de Breogán es que la caverna mediática no lanzará hoy sus dardos envenenados contra una población castigada, como el resto del país, por la crisis. Esto pensarán algunos; es lo que tienen unas elecciones: siempre ofrecen un clavo al que agarrarse, sobre todo a los que pierden. 

Un análisis rápido de los sucedido pone sobre la mesa la pregunta del millón. ¿Supone el resultado de Galicia el beneplácito de la ciudadanía a las políticas de Rajoy? Sin detenerme en la bajísima participación, en la pérdida de votos de los principales partidos o en el reparto que depara nuestro sistema electoral, mi conclusión es que no. 

Las razones de una respuesta negativa tienen que ver con la propia idiosincrasia del gallego, de cómo se vive en aquellas tierras y de la herencia recibida (en esta ocasión no la socialista o del bipartito). Desde siempre Galicia ha estado preñada de caciquismo, y eso no va a variar de un día para el otro. Es cierto que las cosas han cambiado pero con un nivel de envejecimiento de la ciudadanía como el que se da en el noroeste (de los más altos del mundo), es fácil entender que el pago de favores o el miedo a la novedad tiende siempre a salir en momentos como estos. Mi abuela, señora de la limpieza toda su vida, con 75 años seguía llamando a las señoras en cuyas casas desarrollaba su trabajo "señoritas", de manera similar al estilo cinematográfico de Gracita Morales. Recuerdo que cuando hacía esta referencia sus nietos, entre ellos yo, saltábamos como un resorte. Ahora que Consuelo ya no está entre nosotros (por cierto una demócrata que a punto de morir quería ir a votar a costa de lo que fuera), entiendo, si bien no comparto, su trato reverencial hacia las "señoritas". 

Esto ha cambiado, sí, pero entre las nuevas generaciones, precisamente esas que ahora retoman el papel de emigrantes que hace décadas ocuparon sus padres y madres. En las aldeas de Galicia estas actitudes se multiplican por mucho, de ahí que atribuir a Rajoy la victoria en forma de respaldarazo a sus políticas es demasiado aventurado. Hay algo que Feijóo ha sabido hacer en esta campaña y en estos años. Por una parte, no olvidar el legado de Fraga (muy dado a fiestas y romerías para pasar lista) y, por otra, atraer mucho voto de las ciudades. No voy a hablar aquí de los favores mediáticos de los diferentes medios porque, habiendo sufrido en carnes propias esas ´presiones´ por parte de unos y otros (de partidos grandes y pequeños) en el ejercicio de mi profesión, seguramente desvirtúe este análisis.

En definitiva, a Mariano Rajoy no le puede servir este resultado en Galicia para sentirse fortalecido en sus políticas. Él sabe que el apoyo histórico (aunque con matices) logrado por su delfín, no ha sido mérito suyo. El rechazo a sus políticas es evidente aquí y allá. Sin embargo hay que ponerle una medalla: la propuesta de adelanto electoral. Ahí sí que acertaron él y, sobre todo, Feijóo al aceptarla aunque a regañadientes.

Otro dato, para algunos o muchos poco destacado, para mí significativo. En Vigo, donde reside Feijóo, y en Pontevedra, de donde es Rajoy, el PP no gobierna. Tal vez, el problema se encuentre en la otra acera, es decir, en las formaciones que en estos comicios trataban de desbancar a los populares. Es difícil o imposible derrotar al mastodonte histórico que representa el PP-G con el principal partido de la oposición hecho trizas, a lo que hay que unir otra de las alternativas, el BNG, con guerras internas demasiado encarnizadas. 

Un buen ejemplo de todo este análisis es el engendro seudo político de Mario Conde. La intención de restar votos al PP no ha llegado ni a eso. ¿Por qué? Muy sencillo. El exbanquero se ha acordado de Galicia sólo ahora y el Fogar de Breogán no reconoce inventos de última hora. ¿Alguien de alguna aldea gallega le debe algún favor a Conde? Es evidente que su chequera está en Madrid.   

A modo de conclusión hay que añadir que lo conseguido por Feijóo le genera un problema interno al PP y, por extensión a Rajoy. Muchos hablan del posible salto a Madrid del recién reelegido presidente de la Xunta, y esos mismos apuntan a la figura de Gallardón como su gran contrincante. Sinceramente creo que va a tener más enemigos, y en concreto, enemigas que desde que accedieron al poder en su región trabajan, por encima de todo, para controlar el poder interno. De ahí le vendrán a Feijóo los dolores de cabeza. De ahí le llegará al Clan de los Gallegos instalado ahora en Génova el fuego amigo.

martes, 18 de septiembre de 2012

Y entonces se fue ella, Esperanza

Desde hacía meses en los mentideros político/periodísticos (sí, porque en la capital y sus alrededores todo está demasiado mezclado y agitado, gracias sobre todo a ella) de Madrid se venía especulando con la posibilidad de que Esperanza Aguirre dejara el mundo de la política por razones de salud y, sobre todo, por cuestiones relacionadas con sus encontronazos internos. Ayer saltó la noticia. La dio ella. Como le gusta;  incertidumbre, sorpresa y mucha espectación. Todos los focos, micrófonos, cámaras centrados en su persona. En esto de la comunicación, lo deja una auténtica maestra que ha sido capaz de salir de un accidente de helicóptero casi sin despeinarse o de unos atentados en Bombay con los calcetines puestos. Ha sido, es y será (yo no tengo tan clara su retirada) una maestra en la utilización de los 'micros abiertos'.

Ayer y hoy los medios serios (si es que queda alguno que considero que sí) han desbrozado el perfil de una mujer que, como su admirada Thatcher, ha tenido arrojo para enfrentarse a los de enfrente y a los suyos, y siempre con mano dura, con esa chulería madrileña de la que presume. Es curioso, ahora parece que era la única baza para salir de la crisis porque la región que le ha tocado (recordemos lo de Tamayo y Sáez que el propio PSOE ha dejado en el limbo por unas razones que sus dirigentes conocerán) ha soportado mejor, dicen algunos expertos, los vaivenes económicos. No olvidemos que Madrid es la región más rica de España, donde las inversiones llegan antes que a cualquier otro lugar (la última, Eurovegas). No sé si tiene mérito, pero si tienes la mejor plantilla y el club más potentado, lo mínimo que se te exige es estar en los puestos de arriba y luchar por los títulos ¿verdad Mourinho?.

Ella lo deja y nadie le puede negar su fuerza y poderío a la hora de desempeñar y expandir su ideología. Lo abandona todo porque, sinceramente, su ambición ha llegado a la cúspide y muy a su pesar. El siguiente escalón está bloqueado para ella. Pero una vez más lo ha hecho desde una posición dominante, como en estos años ha materializado con los medios de comunicación premiando a amigos y hundiendo a enemigos o simplemente no adeptos (repartos de licencias de TDT, Telemadrid, publicidad institucional, etc). 

Se va Esperanza Aguirre y para muchos se aleja la esperanza. La presidenta que fue capaz de anunciar en la primera piedra de ampliación del Metro al Corredor del Henares una nueva estación de suburbano para un municipio sin que de ello nada supieran los técnicos o el propio consejero. Esa pequeña ciudad que apenas llega a 40.000 habitantes, por un capricho del destino 'esperanzista' se convirtió en la urba más pequeña con mayor cantidad de paradas de metro (3) del mundo o de Europa (creo que sigue ostentando ese récord).

La prensa (escrita y digital) es hoy un hervidero que ni siquiera la muerte de Fraga logró calentar. Todos o muchos de los periodistas/analistas/voceros la recuerdan como una gran estadista, liberal y que manejaba la comunicación a su antojo por razones obvias. Su populismo también ha marcado una época. Ahora se va, o las circunstancias la obligan a irse.

Esperanza Aguirre se pira, se larga, motu proprio, y a su manera. Hay que ver si no es un 'medio mutis' porque aunque después de 30 años la política "es temporal", la situación de Rajoy la puede llevar a regresar, esta vez como lideresa con mayúsculas, es decir, en 'su' otro y nuevo partido.

viernes, 14 de septiembre de 2012

El primer día de Paula

El nombre de la pequeña Paula da título a este cuaderno en el que, seguramente por defecto del que escribe, cada vez le ofrece menos protagonismo frente a los rayoys, rucalbabas o ronaldos de turno. Pero hoy, sin duda, es todo para ella. Ha empezado otra etapa en su vida en el 'cole de mayores'. Ayer fue su primer día en su nuevo colegio, un paso más en su formación y educación. Ella es ajena a los recortes, a la tensión, al desempleo... su vida, esto lo entenderán quienes también hayan alcanzado este papel de padres, se ciñe a los momentos con su familia, sus amigos y sus compañeros de clase. 

Paula está a punto de cumplir tres años y en su primer día no decepcionó: "papá, no hemos estudiado". "Ay hija, no te preocupes que tendrás mucho tiempo para estudiar".

La ilusión en su cara a la hora de entrar en clase solo se vio superada por la alegría (y cansancio) al salir. Con una sonrisa de oreja a oreja y la expresión de que se lo había pasado muy bien. 

Por cierto, Paula va a un colegio público de Cabanillas del Campo, en Guadalajara, cuyo profesorado, como en todo el país, ha empapelado las instalaciones con carteles que anuncian un otoño movido en la educación. Los recortes/sablazos han hecho de las suyas y muchos de los servicios que antes se prestaban en el centro se quedan en el limbo (sí, en ese que ya no existe). 

Precisamente, gracias a tres incorporaciones de última hora, el centro ha podido desdoblar aulas. ¿Y esto qué quiere decir? Si no hubiera sido posible, Paula tendría cerca de ¡30 compañeros en su clase!, algo que sucede en otros centros de este pequeño municipio. Otra consecuencia del sablazo político.

El otro día, hablando con otros padres y madres, alguien comentó que no llevaba a sus hijos a la escuela pública porque había muchos inmigrantes. Pobrecillos ignorantes. La multiculturalidad enriquece, mientras que la especulación urbanística solo llena bolsillos. De la primera surgen y forjan naciones fuertes. De la segunda, rescates, recortes, analfabetismo y burrocracia. Me quedo con la primera. De 17 alumnos de la clase de mi hija 4 son de otra nacionalidad y ella, en su primer día de clase, no se ha fijado en ese detalle o se ha quejado de que hayan intentado introducirla en la senda de religiones 'no oficiales', aunque sí en las 'oficiales'. ¿Por qué me tienen que preguntar si quiero que a mi hija le den religión católica en un colegio público? ¿No sería más correcto el solicitarla yo si deseo que participe de esta asignatura? ¿Ganaría más la sociedad (aunque a algunos/as les escociera) que en lugar de dar religión (la que sea) se diera historia de todas las creencias?. Bueno reflexiones que al hablar del primer día de cole de Paula no vienen al caso. 

Ah, que no se me olvide. Tenía razón Rajoy el otro día con su visión maravillosa de los EREs. En efecto, ya no son instrumentos para despedir ¡qué va!. Bueno en mi caso, ERE extintivo con deuda de cinco meses de salario, debió ser el último y nada tuvo que ver la reforma laboral. De hecho, yo ayer pude llevar a mi hija a su primer día de cole porque soy fruta madura de ERE. Gracias paisano.

martes, 11 de septiembre de 2012

La clave del estado del país: mismos politicos, mismos periodistas

Mi hija Paula sigue preguntándome quién "ese señor de barba blanca y pelo oscuro que sale en la tele pero no habla". Es un síntoma, sin duda alguna, que el presidente del Gobierno no sea conocido por los pequeños de este país. Hoy, tras la entrevista en TVE, la imagen de Rajoy inunda las primeras páginas de los periódicos (lo de incluir entre los principales a La Razón es cuestión ya del guionista), tanto los que estuvieron representados en la rueda de prensa de ayer, como de los que no recibieron invitación. Análisis y más análisis para llegar a una conclusión: poco o nada se puede concluir.

Una vez más MR volvió a dar muestras de su particular forma de comunicar. Por favor, no confundamos con aquello de que es gallego y como tal actúa, que viene a ser algo así como "gallego en el sentido más peyorativo del término" que soltó la gran pensadora Rosa Díez. Los del noroeste somos como somos, normalmente bebemos de los genes de papá y mamá, pero como lo hacen los catalanes, andaluces, madrileños o extremeños, incluso la propia lideresa de los magenta, aunque ella está por encima del bien y del mal.

Regresando a Rajoy y a la primera interviú que concede en televisión (casualmente solo a periodistas de medios escritos) desde que accedió a la Moncloa, el inicio con un titubeo que se prolongó más que la pregunta de la presentadora, dejó entrever por dónde iría con sus respuestas y, lo que es más importante desde mi punto de vista, cuáles serían los caminos a recorrer por los propios periodistas. El presidente llegó a reconocer errores de comunicación a la hora de trasladar sus políticas a la ciudadanía. ¡No nos habíamos percatado de ello!, como sucedió con su predecesor y como viene ocurriendo con el sucesor de su predecesor (ahora en la oposición).

Para el análisis de lo no dicho por MR ya están los grandes pensadores periodísticos de este país. Ellos desentrañan lo que dijo, no dijo, pensó y elucubró el presidente. Solamente me quedo con lo de los EREs. En los periódicos digitales de hoy escaso espacio ocupan y es llamativo si tenemos en cuenta que de los millones de parados, un porcentaje más importante del que creemos ha pasado a engrosar las listas del desempleo previo paso por un Expediente de Regulación de Empleo. Esto no es lo importante. Lo que de verdad interesa al españolito es que haya o no rescate antes de las elecciones (como si dependiera de Rajoy, que le pregunten a su prima, la del Riesgo), Bolinaga y sus secuaces o las ansias independentistas de los partidos independentistas catalanes (que por cierto han contado con un apoyo resaltable del PP de Sánchez Camacho en cuestiones clave). A los cinco millones de parados les manda a tomar... Fanta, que endulza más.

Mismos políticos (en todos los bandos y bandas), mismos periodistas (el resto no servimos ni para...). ¿Por qué nos extrañamos de hacia dónde vamos? En el mundo de la comunicación y del periodismo lo tenemos claro desde hace tiempo. En el de la política, ni te cuento.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Preparando el otoño 'caliente' desde la comunicación

Es evidente, y así lo han puesto de manifiesto los diferentes medios desde también sus diversas líneas ideológicas, que el otoño nos deparará una vorágine informativa caliente y atractiva desde el punto de vista comunicativo. También son patentes los preparativos para que los dos principales partidos extraigan el rédito político correspondiente de una estación, el otoño, cuya cúspide estará marcada por las citas electorales en Galicia y Euskadi.

La oposición socialista sigue 'a verlas venir'. Si acusaban hace algunas semanas dos economistas patrios desde EEUU a Mariano Rajoy de priorizar cómo se desarrollan los acontecimientos antes de actuar, a Rubalcaba se le puede aplicar idéntica afirmación. Su única reacción se ha producido en estos últimos días, seguramente debido a los datos de las encuestas internas y externas que, tras nueve meses (como si de un parto se tratara) han puesto de manifiesto una revolución incipiente en el seno de su partido y entre sus votantes (si es que esto último no lo había percibido ya el 20N). El líder socialista lo tendrá muy difícil para seguir siéndolo.

Cuestión distinta es el método que utiliza el partido gobernante. Cara a los comicios próximos agitar de nuevo la bandera antiseparatista puede derivar en esa percepción del miedo que tanto menearon sus dirigentes pensando en las generales de noviembre pasado. Euskadi lo dan por perdido pero las repercusiones en el resto de España pueden ser favorables para el PP. Si, como dicen los expertos, los nacionalistas/independentistas/abertzales salen victoriosos, a lo que habría que unir también Cataluña y el adelanto electoral previsto, las proclamas de que el país se rompe podrían desbancar la percepción de que en realidad es la situación económica y su gestión (actual y pasada) la que nos sitúa al borde de la ruptura social. A su vez, en Galicia, con las aguas turbulentas que acechan al nacionalismo (disgregado en unos cuantos partidos) y la muerte en vida del PSOE, Núñez Feijoo ondeará la misma bandera del miedo separatista para tratar de arañar unos votos que se le antojan muy necesarios.

La estrategia de PP puede ser la acertada, sin embargo, a pesar de que no se quiere oir hablar de rescate antes de los comicios, de nuevo mandará la Troica a no ser que Merkel y compañía le den margen de maniobra a Rajoy hasta después de las elecciones.

En definitiva, las cartas están echadas y tienen las mismas marcas desde hace años.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Tanta información y cada vez menos periodistas (y medios)

Después del "privilegio" de disfrutar de un mes de asueto mental por mi situación, retomo este cuaderno y lo hago, la verdad, de la misma manera que lo dejé hace un mes. Continúo mirando de reojo la situación de un país cuyo futuro más inmediato sigue dependiendo de otros, de extranjeros, pero no de los que se han quedado estos días sin tarjeta sanitaria, ni mucho menos. Estos sí la tienen, la sanitaria y otras de oro y platino. Mientras se resuelve la incógnita del rescate y, sobre todo, de cuándo se producirá, estas semanas han servido para regresar a la normalidad de un Estado con cinco millones de parados. 

En las emisoras de radio, las cadenas de televisión y en los maltrechos periódicos se estrena un nuevo curso, apasionante por lo que la política y, fundamentalmente, la sociedad deparará los próximos meses. Arrancan programas estrella con pocos cambios, algunos llamativos (los esperimentos con gaseosa, que dice mi padre), en lo que a los nombres de hombres y mujeres que los conducen se refiere. El objetivo es tomar el pulso a la actualidad (frase manida en el mundo periodístico), porque ésta parece que viene con muchos contenidos. 

Pero hay cosas que no cambian y al igual que los lloriqueos de Cristiano Ronaldo o los gestos de Mourinho, a los que se unen los de Vilanova, el mundo del periodismo y de los medios de comunicación prosigue su sangría. 

Ante quizás el período más rico desde el punto de vista informativo y de análisis, uno de los sectores más cantigados es, precisamente, este. Menos medios, muchos menos profesionales y los que quedan peor pagados (salvo, claro está, las súper estrellas del 'star sistem' mediático). Todo esto para regocijo de esta clase política tan preparada. 

Por delante, meses frenéticos de actualidad. Comicios en Galicia y Euskadi, más adelantos electores en otras comunidades (los habrá, y no solo en Cataluña), nuevos asaltos a supermercados (esto es España), rescate (que también llegará), otros recortes (ya sabemos cuáles), más historias humanas, desastres naturales y provocados y... más lloriqueos de futbolistas y entrenadores que viven por encima de nuestras posibilidades. 

¡Menos mal que nos queda internet!