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lunes, 14 de diciembre de 2015

"¿Papá eres de derechas o de izquierdas? Es que eres chico y, claro, no lo entiendes"

Cola para votar en las pasadas elecciones catalanas. Foto: ELPLURAL.COM
Hacía tiempo que no  me asomaba por esta bitácora y no porque Paula haya dejado de tener esas salidas de niña inteligente (llevaba demasiado tiempo sin decir que es la más lista e inteligente del mundo ¿verdad?), pero las elecciones mandan y desde hace unas semanas insiste en preguntarme si soy de derechas o de izquierdas.

miércoles, 21 de mayo de 2014

La libertad, concepto que Paula no entiende... o sí

www.pachilanzas.wordpress.com

Estos días hemos vuelto un poco más al pasado, sobre todo las mujeres, debido a esa inferioridad intelectual que algunos le atribuyen. No voy a negar mi indignación porque tengo mujer, madre, una hermana, tías, abuelas y... a Paula, desde hace poco más de cuatro años. Es imposible quedar al margen de afirmaciones como la realizada por el número uno de la lista a Europa del principal partido de este país, para mí ya otro innombrable. Además de observar el asunto desde una perspectiva incluso sarcástica, así me lo recomienda el médico, uno no pierde la opinión, algo que poco a poco parece que también nos quieren arrebatar. 

jueves, 25 de octubre de 2012

RB, lo dice la ciudadanía

Es evidente que ningún cambio se va a producir en la cúpula del Partido Socialista, a tenor de lo que ha comentado hoy Rubalcaba en la entrevista concedida a la Cadena Ser. Su oratoria, su buena comunicación y el tener siempre (o casi siempre) una respuesta oportuna, es casi lo único que le queda al todavía líder del principal partido de la oposición. 

Tras los desastrosos resultados de Galicia y Euskadi, Rubalcaba anuncia que no piensa dejarlo. Para ello alude a la manida democracia interna de su partido y que cuando sus afiliados se lo pidan se irá a su casa. Una vez más, los políticos se alejan del ciudadano que, al fin y al cabo, es quien les pone o quita de los cargos de representación pública. 

Los datos de estas últimas contiendas, unidos a las de Andalucía y Asturias, muestran un panorama desolador para el Partido Socialista. Estoy seguro de que los afiliados y simpatizantes del PSOE, aunque no comulguen con RB, apoyaron y apoyarán a su formación. Sin embargo, solo con ellos no se ganan elecciones y con lo dicho hoy por el máximo dirigente de los socialistas está claro que retomar la senda de la ilusión entre quienes no pagan la cuota es tarea casi imposible. Él, Rubalcaba, lo sabe y por ello no toma la decisión que muchos reclaman. Ahora mismo se le puede criticar con el mismo argumento que algunos medios internacionales y economistas utilizan contra Rajoy: espera a que las aguas ¿se tranquilicen? pero sin adoptar decisiones. Lo que sucede es que ambos, MR y RB, no se parecen en nada. O sí. 

Mensajes políticos

En la mencionada entrevista, además de los eslóganes, mensajes o recados políticos a sus contrincantes y al hilo de las elecciones en Galicia y Euskadi, RB ha afirmado que ya vislumbraban un territorio complicado en dichos comicios. En este punto cabe preguntarse si la estrategia, defendida por muchos directores de comunicación, de campaña, de prensa, de apelar siempre al espíritu positivo ("esto está ganado", "no hagáis caso de las encuestas que nosostros también tenemos las nuestras", "se aprecia un cambio en..."), es válida en estos tiempos que corren.

Desde mi punto de vista no puesto que el ciudadano está harto de que se le retrate en un mundo de colores, cuando la realidad no le hace salir del blanco y negro. Tal vez a partir de ahora el apelar a la verdad de verdad, a que las encuestas no ofrecen resultados positivos o, directamente, revelan datos muy negativos, sirva para lograr otras cifras. Un ejemplo de ello se vivió, tanto para PP como para PSOE, en Asturias y, sobre todo, en Andalucía, donde Arenas era vencedor absoluto y los socialistas perdedores totales. El mensaje fue ese, futuro muy positivo para unos (PP) y negativo para los otros (PSOE). Al final, ni siquiera los sondeos se acercaron. 

lunes, 22 de octubre de 2012

En Galicia no ganó Rajoy

No es cuestión de saber de una vez por todas si los gallegos subimos o bajamos las escaleras. Un dato positivo de lo sucedido ayer en las tierras de Breogán es que la caverna mediática no lanzará hoy sus dardos envenenados contra una población castigada, como el resto del país, por la crisis. Esto pensarán algunos; es lo que tienen unas elecciones: siempre ofrecen un clavo al que agarrarse, sobre todo a los que pierden. 

Un análisis rápido de los sucedido pone sobre la mesa la pregunta del millón. ¿Supone el resultado de Galicia el beneplácito de la ciudadanía a las políticas de Rajoy? Sin detenerme en la bajísima participación, en la pérdida de votos de los principales partidos o en el reparto que depara nuestro sistema electoral, mi conclusión es que no. 

Las razones de una respuesta negativa tienen que ver con la propia idiosincrasia del gallego, de cómo se vive en aquellas tierras y de la herencia recibida (en esta ocasión no la socialista o del bipartito). Desde siempre Galicia ha estado preñada de caciquismo, y eso no va a variar de un día para el otro. Es cierto que las cosas han cambiado pero con un nivel de envejecimiento de la ciudadanía como el que se da en el noroeste (de los más altos del mundo), es fácil entender que el pago de favores o el miedo a la novedad tiende siempre a salir en momentos como estos. Mi abuela, señora de la limpieza toda su vida, con 75 años seguía llamando a las señoras en cuyas casas desarrollaba su trabajo "señoritas", de manera similar al estilo cinematográfico de Gracita Morales. Recuerdo que cuando hacía esta referencia sus nietos, entre ellos yo, saltábamos como un resorte. Ahora que Consuelo ya no está entre nosotros (por cierto una demócrata que a punto de morir quería ir a votar a costa de lo que fuera), entiendo, si bien no comparto, su trato reverencial hacia las "señoritas". 

Esto ha cambiado, sí, pero entre las nuevas generaciones, precisamente esas que ahora retoman el papel de emigrantes que hace décadas ocuparon sus padres y madres. En las aldeas de Galicia estas actitudes se multiplican por mucho, de ahí que atribuir a Rajoy la victoria en forma de respaldarazo a sus políticas es demasiado aventurado. Hay algo que Feijóo ha sabido hacer en esta campaña y en estos años. Por una parte, no olvidar el legado de Fraga (muy dado a fiestas y romerías para pasar lista) y, por otra, atraer mucho voto de las ciudades. No voy a hablar aquí de los favores mediáticos de los diferentes medios porque, habiendo sufrido en carnes propias esas ´presiones´ por parte de unos y otros (de partidos grandes y pequeños) en el ejercicio de mi profesión, seguramente desvirtúe este análisis.

En definitiva, a Mariano Rajoy no le puede servir este resultado en Galicia para sentirse fortalecido en sus políticas. Él sabe que el apoyo histórico (aunque con matices) logrado por su delfín, no ha sido mérito suyo. El rechazo a sus políticas es evidente aquí y allá. Sin embargo hay que ponerle una medalla: la propuesta de adelanto electoral. Ahí sí que acertaron él y, sobre todo, Feijóo al aceptarla aunque a regañadientes.

Otro dato, para algunos o muchos poco destacado, para mí significativo. En Vigo, donde reside Feijóo, y en Pontevedra, de donde es Rajoy, el PP no gobierna. Tal vez, el problema se encuentre en la otra acera, es decir, en las formaciones que en estos comicios trataban de desbancar a los populares. Es difícil o imposible derrotar al mastodonte histórico que representa el PP-G con el principal partido de la oposición hecho trizas, a lo que hay que unir otra de las alternativas, el BNG, con guerras internas demasiado encarnizadas. 

Un buen ejemplo de todo este análisis es el engendro seudo político de Mario Conde. La intención de restar votos al PP no ha llegado ni a eso. ¿Por qué? Muy sencillo. El exbanquero se ha acordado de Galicia sólo ahora y el Fogar de Breogán no reconoce inventos de última hora. ¿Alguien de alguna aldea gallega le debe algún favor a Conde? Es evidente que su chequera está en Madrid.   

A modo de conclusión hay que añadir que lo conseguido por Feijóo le genera un problema interno al PP y, por extensión a Rajoy. Muchos hablan del posible salto a Madrid del recién reelegido presidente de la Xunta, y esos mismos apuntan a la figura de Gallardón como su gran contrincante. Sinceramente creo que va a tener más enemigos, y en concreto, enemigas que desde que accedieron al poder en su región trabajan, por encima de todo, para controlar el poder interno. De ahí le vendrán a Feijóo los dolores de cabeza. De ahí le llegará al Clan de los Gallegos instalado ahora en Génova el fuego amigo.

domingo, 6 de mayo de 2012

Primero el fútbol, luego todo lo demás

¿Y si en España coincidieran las elecciones con un Madrid-Barça? La pregunta es poco menos que impensable en este país porque el fútbol sigue mandando y al pueblo no se le puede privar del circo, para contraponerlo a la 'fiesta de la democracia'. Lo digo siendo un apasionado del balompié, pero esto no puede ser obstáculo para no ver la realidad. En México han hecho coincidir las elecciones con la final de su campeonato y no sin polémica, como era de esperar. 

En nuestro país una decisión de este tipo sería imposible. De hecho, se pasó a un lunes un Barça-Madrid por su coincidencia en domingo con las elecciones autonómicas catalanas. Nuestro deporte rey es el que es y manda ante cualquier otra cosa. Esto lo puedo entender, aunque no lo comparta, al tener ejemplos en estos años de la utilización que de determinados éxitos futbolísticos han hecho los gobernantes. Lo que más me duele es que la ciudadanía está dispuesta a priorizar la fiesta al derecho que tenemos de acudir a las urnas; el fútbol pasa por encima del voto. 

Muchos ante una afirmación de esta naturaleza sacarán a la palestra el manido argumento de: "es que para los políticos que tenemos...", con el que, por cierto, estoy de acuerdo. Sin embargo, el hecho de poner sobre el terreno de juego un partido de fútbol o el futuro gobierno de un país o una comunidad autónoma... qué quieren que les diga. 

El fútbol ha sido un instrumento muy recurrente por parte de los regímenes más sospechosos del planeta. No hay que olvidar lo que sucedió aquí en España durante las cuatro décadas de franquismo, o en Argentina con el Mundial del 78 y el uso que de la competición hizo la dictadura militar, más allá de sus influencias en la consecución o no del campeonato. Ahora, volviendo al presente, cabe preguntarse si ha cambiado algo. Sinceramente creo que, en nuestra mentalidad, no. La prioridad sigue siendo el fútbol.

miércoles, 25 de abril de 2012

Elecciones autonómicas anticipadas

El amago de anuncio por parte de Artur Mas de adelantar las elecciones en Cataluña si hay un atisbo real de intervención por parte del Estado ha abierto la caja de los truenos. La situación en otras comunidades autónomas lleva a pensar en que esa posibilidad se convierta en una realidad necesaria, y además con perspectivas nada halagüeñas para los populares. Un ejemplo de ello es Galicia, donde en los últimos meses del pasado año y los primeros de éste se especuló en los círculos próximos al PPG y a la Xunta con un adelanto, descartado por ahora debido a la impopularidad de las medidas del Gobierno central y, sobre todo, la incertidumbre que las mismas han generado entre la ciudadanía. Sin embargo, la situación económica desesperada por la que atraviesan regiones como Valencia, invita a pensar en que, de mera posibilidad, los comicios antes de tiempo pasen a ser una realidad. El efecto dominó puede ser devastador para el PP en términos electorales, puesto que ya en Asturias y Andalucía, dos regiones antagónicas desde todos los puntos de vista, la fomación de Rajoy sufrió las consecuencias de las políticas de recortes.

A pesar de que en Génova se sigue deshojando la margarita del adelanto en aquellos lugares en los que la economía doméstico/regional está al límite, el paso de esos gobiernos a manos de la izquierda haría ingobernable el país para Rajoy en un momento como el actual; a lo que habría que añadir el posible cambio ideológico en otros puntos del viejo continente. Y esto es lo que frena, por ahora, la decisión.

¿Cómo influyen las perspectivas a corto y medio plazo? Sin duda permiten vislumbrar un panorama muy negro, algo obvio a tenor de las advertencias llegadas principalmente desde Estados Unidos. El miedo jugará un papel fundamental en la toma de decisiones acerca de un adelanto electoral en algunas comunidades, pero el principal será la propia realidad de cada sitio. A modo de ejemplo, si la Generalitat Valenciana decide proceder al despido del 40/50% de la plantilla de empleados públicos, poco margen le quedará a su Gobierno para reconducir la situación. Si es el primero en caer, otros le seguirán porque la delicada estructura económica regional no se mantiene en unas condiciones en las que la soga de la austeridad aprieta, en especial, a la clase media. Los funcionarios han pasado de ser los privilegiados, a ocupar los primeros puestos del escalafón de quienes sufren de forma directa las medidas del Gobierno. Ahora se estudia su conversión a sacrificados.

Tampoco hay que olvidar lo que sucede, por ejemplo, en Extremadura, donde el PP se apoya en IU. Esta situación, que también se da en otras regiones, puede ser un caldo de cultivo importante para el adelanto puesto que algunas de las formaciones que sostienen a los populares en esos ejecutivos autonómicos sí pueden extraer rédito electoral en el final del respaldo.

La pregunta clave es: ¿Qué Gobierno autonómico se atreverá a encender la mecha?.


domingo, 1 de abril de 2012

¿Aguirre podrá seguir marcando la pauta?


Arrogarse una bandera, defender la unidad de un país (de puertas para fuera), mostrarse como salvadores de la patria y todo ello bajo el nombre de España y el autotítulo de ser los únicos poseedores de la nacionalidad española, es lo que ha venido utilizando el Partido Popular desde hace tiempo, sobre todo desde la segunda legislatura de José María Aznar (en la primera dejaron de lado ese patriotismo por sus pactos con los nacionalistas). Y lo han llevado hasta las últimas consecuencias, en sentido proporcional a como el PSOE ha ido dejando de lado esos mismos elementos hasta que trató de recuperarlos en los últimos años de José Luis Rodríguez Zapatero (Gobierno de España, utilización del término de forma constante en sus alocuciones, las de sus ministros y por parte de los órganos de dirección del partido). Pero, ¿a quién le ha salido bien la jugada?. Indudablemente al PP, y en ello ha tenido a una maestra por encima de todos: Esperanza Aguirre.

La Comunidad de Madrid fue una de las regiones de España que más se benefició del boom inmobiliario, lo que unido a la fuerza productiva de la región, siempre ha sido la “locomotora económica” (expresión utilizada hasta la saciedad por la propia Aguirre) hasta que la crisis ha hecho acto de presencia. Una de las primeras consecuencias de esto fue que también esta región se convirtió en el lugar elegido por los inmigrantes por las posibilidades de trabajo que ofrecía, de manera que la burbuja siguió creciendo. En un momento determinado, a los jóvenes madrileños (entre 16 y 27 años), les salía más rentable dejar los estudios porque en el mercado laboral encontraban trabajos relacionados con la construcción que, requiriendo poca cualificación, tenían una contraprestación económica que, aún hoy en día, ni imaginan los licenciados, doctores, etc. En aquel momento, el fracaso escolar se convirtió en un grave problema (con tasas en zonas como el Corredor del Henares superiores al 25%) pero nada visible porque había trabajo. Además, de forma paralela, empezó cierta ola de xenofobia camuflada por parte de algunos sectores políticos que iniciaron su ‘cruzada’ contra la población extranjera (esto concluyó en las últimas elecciones donde partidos de ultraderecha, por vez primera, consiguieron representación en ayuntamientos importantes, quizá el más significativo haya sido Alcalá de Henares).

Esta corriente, la del españolismo, no comienza con la crisis, lo hace unos años antes, con esos jóvenes que deciden que su formación es menos importante que su capacidad económica. Los sectores del PP de Madrid más radicales lo utilizan desde una perspectiva ideológica, en tanto que otros dentro del partido, ven un buen vivero de votos para perpetuar en el poder a quien llegó a través de unos de los episodios más sombríos y ruborizantes de la democracia y de la historia de este país, el famoso y no investigado (ni siquiera por el PSOE, a saber por qué) ‘tamayazo’, Esperanza Aguirre, siendo precisamente ella la que siempre sale beneficiada, incluso en su lucha contra el hoy ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón (aunque éste también dejó preparada, muy bien organizada su venganza en la persona de Ana Botella).

 Aguirre y Cospedal antes de las elecciones 
de mayo de 2011, comprando en un 
mercadillo en un municipio de Madrid

La líder de los populares madrileños es un referente en la comunicación política, en el uso de los medios a su antojo (aunque en ocasiones con acciones poco edificantes y de esto pueden dar fe muchos periodistas y editores), con una presión asfixiante aderezada con declaraciones que, cada cierto tiempo, buscan su hueco en los medios nacionales, a veces con sólo unos calcetines tras los sucesos en la India; sabe cómo llegar a su nicho de votantes con acciones en ocasiones muy simples, sencillas, pero siempre efectivas. En tiempos de bonanza esto funciona siempre; en tiempos de crisis, es verdad que la demagogia y el populismo suma y ha elevado al poder a personajes oscuros en todo el planeta, pero cuando se ha utilizado tanto y por todos los partidos, seguramente ahora los ciudadanos reclamen claridad y verdad (basta recordar las primeras intervenciones del nuevo Gobierno: no al engaño, diremos la verdad, las cosas claras, etc.).


Enlace a la noticia sobre lo dicho por exdirector de ABC en un entrevista concedida al Colegio de Periodistas de Cataluña: http://politica.elpais.com/diario/2008/10/28/madrid/1225196658_850215.html

Tal vez la clave ahora son esos jóvenes, ya no tan jóvenes, que en su momento dejaron los estudios y se convirtieron a finales de 2008 en los primeros en pasar a formar parte de las listas del paro. Es un núcleo de población importante que, en no mucho tiempo, se dará cuenta de que el cuento de rosas que unos y otros políticos les contaron no casa con una realidad marcada por las carencias económicas y, en la actualidad, sobre todo en el caso de Madrid, la población inmigrante ya no está para “sacarles los puestos de trabajo” porque muchos han decidido regresar a sus países (y más lo harán a lo largo de este 2012).



Todavía quedan años para las próximas elecciones pero la clase política ha visto como esa parte de la ciudadanía, la de los parados, descontentos y aquellos temerosos a perder su empleo, aumenta de manera sobresaliente. Aunque sea con años por delante, las maquinarias de los principales partidos se dirigen a ellos con la vista puesta en próximas contiendas electorales. ¿Será Esperanza Aguirre capaz de atraer de nuevo a los madrileños descontentos con las políticas de empleo ahora que ya no se puede utilizar el argumento del mal hacer del Gobierno central de Zapatero?. Quizá la pregunta sea la contraria: ¿Duda alguien de que Aguirre continúe arremetiendo contra el Ejecutivo de Mariano Rajoy para tratar de asegurar sus objetivos locales, capitalinos o nacionales?.