viernes, 3 de agosto de 2012

Hipotético balance de Mariano Rajoy antes del balance

No pasa por su mejor momento Mariano Rajoy. Desde que accedió a La Moncloa su situación se ha tornado insoportable, a pesar de que él trate por todos los medios (incluidos algunos de comunicación) mostrar una imagen tranquila, algo que por otra parte no logra casi en momento alguno. Hoy ofrecerá explicaciones de este tramo de legislatura, probablemente la más dura de la democracia española y la más desconcertante desde el punto de vista de comunicación de un Gobierno patrio.

Sinceramente no habrá sorpresas. 

Tras los saludos de rigor, y con el rictus serio después de observar y escuchar los titulares periodísticos extraidos de su encuentro con Monti de ayer, empezará su alocución:

"A lo largo de estos meses, España ha tenido que afrontar una serie de medidas dolorosas para la mayoría de los españoles. Medidas que buscan la recuperación económica de nuestro país y que ofrecerán sus frutos. En este tiempo, hemos conocido con detalle las cuentas heredadas del Reino de España y sus consecuencias, y para evitar una debacle nos hemos visto en la obligación de buscar soluciones. Insisto, una vez más, en que estas decisiones no gustan al Gobierno y a mí, personalmente, como presidente; sin embargo no quedan otras alternativas. 

Estos meses, desde que accedí a la presidencia del Gobierno del reino de España, hemos puesto en marcha diferentes acciones encaminadas a recuperar nuestra credibilidad, la de un país que siempre ha sabido salir con la cabeza bien alta de las situaciones más hostiles. Ahora, en medio de una crisis económica sin precedentes y con los ataques que el sistema financiero español sufre de forma indiscriminada, les puedo asegurar a todos los españoles que se están poniendo las bases para un futuro próspero".

Tras las alusiones lógicas a los recortes planteados durante su Gobierno, con justificaciones situadas en la herencia recibida, MR volverá a apelar al espíritu luchador de los españoles.

"No entendemos desde el Gobierno de España los ataques injustos en injustificados a los que está sometido nuestro sistema. Y no lo entendemos porque las condiciones de una nación como la nuestra, tal y como lo acaba de decir el FMI, no se corresponden con la debilidad que algunos quieren atribuirnos. España saldrá adelante y en esa línea se encaminan las medidas de ajuste articuladas. Nuestra principal preocupación son las dramáticas cifras de desempleo. Estamos con los millones de parados de este país. No vamos a dejarlos en la estacada y, precisamente, para que esto no suceda este Gobierno está adoptando las acciones oportunas..."

"Los organismos internacionales señalan en sus informes que España está preparada para revertir esta situación y nosotros, yo como presidente del Gobierno, estoy convencido de ello. Sabía, cuando llegué al cargo, que las condiciones eran complicadas, si bien no tanto como las que nos hemos encontrado. Soy consciente de lo que están pasando miles de familias, pero también de que remontaremos y saldremos adelante. Las políticas ejecutadas desde el Gobierno conducirán al país a una recuperación cuyos primeros indicios veremos antes de lo esperado. Pero para ello precisamos del esfuerzo de todos. De las administraciones central y regionales, de los ayuntamientos y, como no, de los ciudadanos españoles que están dando muestras de una solidaridad sin límites".

"bla, bla bla bla, bla... (cifras, datos y más cifras)"

"Las comunidades autónomas han iniciado su proceso de transformación para convertirse en lo que deben ser, es decir, elementos de cohesión nacional desde una perspectiva racional de gasto. Tenemos que reducir el déficit de nuestras cuentas porque si no la recuperación no será posible. Los ayuntamientos también tienen que aportar, no en vano son la administración más próxima a los ciudadanos. Y el Gobierno, la administración central, ha de ser la encargada de fiscalizar todos los movimientos que se efectúen en los otros niveles con el fin de alcanzar los objetivos que nos hemos marcado". 

"Nadie pone deberes a España. Las condiciones nos las imponemos nosotros mismos puesto que debemos ser quienes salgamos de esto. Es indudable que las instituciones europeas también han de empujar a España en la buena dirección, y a tenor de lo visto y del apoyo recibido por parte de todos los países, les puedo asegurar que el respaldo de la UE lo tenemos incondicionalmente. No vamos a salir del euro, esto no está en nuestra agenda. No vamos a ir a un rescate total. Las acciones políticas adoptadas por España gozan del beneplácito y la aprobación de las autoridades comunitarias y los desajustes y las tensiones que amenazan a nuestra deuda soberana son puntuales del momento y se irán corrigiendo". 

"España es un país fuerte y con una democracia consolidada. Somos una de las economías más consolidadas del panorama europeo y esta afirmación es una realidad contrastable. Una vez más, el reino de España volverá a recuperar su papel pero esto sólo lo hará con el esfuerzo de todos, es especial de los ciudadanos. Estoy a su disposición para las preguntas que consideren oportunas".

- ¿Descarta un rescate total?
- ¿Tiene intención su Gobierno de bajar las pensiones?
- ¿Qué opinión le merecen las declaraciones de ayer del líder de la oposición? ¿Y cómo definiría su papel (el de la oposición) en esta crisis?
- El FMI dice que no son necesarias más medidas de ajuste. Sin embargo, de esto quedan dudas a la vista de lo dicho por Draghi. ¿Va a haber más recortes en Educación, Sanidad o Servicios Sociales?
- ¿Qué le parecen las opiniones de economistas internacionales que aseguran que las políticas que se llevan a cabo en el entorno del euro en lugar de a la recuperación conducen a una recesión más acentuada?
- ¿Cómo calificaría el papel de BCE en toda esta crisis?
- Si su Gobierno pide otro rescate ¿Está dispuesto a dimitir?
- ¿Va a haber remodelación de su Ejecutivo tras las vacaciones?
- ¿Hay previstas más privatizaciones de empresas públicas?
- ¿Es partidario de que las elecciones gallegas se celebren antes de que finalice el año?
- ¿Está de acuerdo con la disminución del número de diputados regionales que propone la Xunta?
- ¿Y con el aumento que ha aprobado la Junta de Castilla-La Mancha?
- Algunos medios han señalado que sus vacaciones, por temas de imagen, serán distintas a otros años, a lo que habitualmente suele hacer en este período ¿Cambiarán sus vacaciones en Pontevedra por esta razón?

Las respuestas, más o menos, las conocemos. Otra cosa es el número de preguntas que permitan hacer los asesores de Moncloa a los periodistas de según qué medios de comunicación. 

jueves, 26 de julio de 2012

El cole de mi hija

- Papá, me quedan dos días de clase y luego...
- Vacaciones. Qué suerte Paula.
- Y después al cole de mayores.
- Claro, y allí conocerás a nuevos amiguitos, a tu nueva profesora, Lola...
- Y Patri...
- No hija. Patri ha sido tu profesora estos años pero ahora pasas a otro colegio, ¡nada más y nada menos que al de mayores!
- Vale, pero ¿y Patri o Ilda, Mónica, Elena...?

Dos años han transcurrido desde que la pequeña Paula se incorporó al mundo escolar. En concreto, su formación se ha iniciado en la Escuela Infantil El Mirador del pequeño pueblo de Cabanillas del Campo, en Guadalajara, sí escuela infantil no guardería, porque si regresamos a términos propios de otras épocas, el método también se retrotrae automáticamente. La educación, en el porcentaje más alto de esta etapa de su vida, también la más destacada y que marcará su futuro según los expertos (a pesar de que algunos políticos ahora digan lo contrario agarrados o con la excusa de esta maldita crisis) nos corresponde a su madre y a mí. Pero la formación escolar, la primera, ha corrido a cargo de un grupo de profesoras que, por estos dos años, gozan ya de mi admiración y agradecimiento, algo que tengo el deber de extender también al resto de la familia que compone El Mirador, es decir, limpiadoras, cocineras, dirección, etc. Mi hija a partir del día 31 de este mes, deja allí a una familia, lo sé de buena tinta, que en su totalidad la ha tratado con un cariño y una dedicación que ha sobrepasado, desde mi punto de vista, el papel que le corresponde por definición a los trabajadores de una escuela infantil. Esta afirmación la comparto con otros padres y madres con los que he coincidido a lo largo de estos dos años.

Muchos se preguntarán ¿a qué viene todo esto? He de reconocer que uno se da cuenta de la importancia de este tipo de centros y de la labor que desarrollan los profesionales que trabajan en ellos cuando los conoce de primera mano, es decir, cuando un hijo o hija inicia su andadura escolar. La de uno, por lejana en el tiempo, ocupa un lugar mínimo en el recuerdo.

El otro motivo por el que escribo estas lineas tiene que ver con la idiosincrasia de vivir en un pueblo pequeño como éste, en el que lo antiguo, lo que goza de más solera, dispone de una especie de beneplácito divino y humano proporcional al desprestigio y a las dificultades a las que se enfrenta lo nuevo, lo recién estrenado. Y en este último punto se inscribe la Escuela Infantil El Mirador. Es la de más reciente creación del municipio (precisamente Paula, mi hija, forma parte de la primera 'hornada' de alumnos) y, como marcan los cánones de los pueblos de España, también se ha visto en la encrucijada de tener que ganarse a pulso la aprobación de padres, madres y, lo que es más importante, de los propios niños y niñas.

Toda la familia que compone El Mirador lo ha logrado y ello a pesar de la, me atravería a decir, cierta competencia desleal auspiciada por los rumores, dimes y diretes propios de un pueblo (algo que también forma parte del carácter de los españoles, ya saben, la envidia deporte nacional). No voy a entrar en el juego de quién o quiénes han sido los altavoces de una mala publicidad (engañosa a todas luces), aunque cumpliendo el tópico típico propio de los pueblos todos saben de dónde proceden.

Hasta aquí todo comprensible, pero no razonable. Sin embargo, esta crisis que también (o sobre todo) ha azotado la educación pública ha propiciado cambios en la gestión de las escuelas infantiles que llegan acompañadas de un juego sucio perjudicial para la salud de todo un pueblo. Una vez más vuelvo a utilizar el tópico de que todo se sabe, de ahí que no quiera entrar en descalificaciones que no conducirían a nada.

Simplemente estas líneas son de agradecimiento a las trabajadoras de la Escuela Infantil El Mirador, de Cabanillas del Campo. Gracias a Patricia por haber contribuido con tu dedicación, delicadeza y profesionalidad a la formación de mi hija. Para mí, más allá de políticos mediocres, sí han sido claves estos primeros años de Paula como alumna y he de reconocer que tú y todas tus compañeras habéis superado las expectativas. A quienes se dedican a menospreciar vuestro trabajo con el único fin de 'quitaros' a pequeños cara al próximo curso, como aseguró en su momento un maestro del periodismo, "el tiempo pone a cada uno en su sitio". Los rumores y las mentiras tienen un recorrido muy corto.

Como padre me siento orgulloso de que mi hija haya pasado por la E.I. El Mirador y estoy seguro de que ella no olvidará nunca su paso por el centro y, lo que es más importante, a quienes la han tratado con el cariño propio de una familia.

martes, 24 de julio de 2012

E. Aguirre y C. Fernández: tal para cual

En alguna ocasión me he referido a las similitudes que presenta el hacer diario de las presidentas de Argentina, Cristina Fernández, y de Madrid, Esperanza Aguirre, fenómenos mediáticos en la actualidad aunque a niveles diferentes, muy a pesar de la que muchos califican de 'lideresa'.

A sus frases perfectamente preparadas para estamparse en un titular a cuatro columnas, mérito de ellas y de sus asesores, poco a poco se van uniendo otros elementos que les hacen parecer, en ocasiones, la misma cara de una moneda. No han faltado los momentos dramáticos en ambas, ni las alusiones al nacionalismo, tampoco un estilismo que choca en ocasiones con la realidad de la ciudadanía (a pesar de que alguna de ellas ha mostrado en público y ante algún incondicional su gusto por comprar donde lo hace el populacho).

Cada cierto tiempo, gracias también al control férreo que mantienen sobre algunos medios de comunicación, buscan y logran unos minutos en televisiones, radios y periódicos, por los que muchos otros pagarían (y pagan) auténticas millonadas. Pero ellas lo consiguen sólo abriendo la boca y dejando salir alguna algarada o frase grandilocuente, vacía de contenido, aunque capaz de hacer temblar a sus propios aliados.

En clave ideológica, incluso, a pesar de las nacionalizaciones de una y las privatizaciones de la otra, convergen al final persiguiendo el aplauso incondicional de sus seguidores que, en ambos casos, son muchos. Las dos despiertan pasiones y rechazo en una proporción casi idéntica; además, sus ambiciones no se quedan en sus lugares de residencia o liderazgo, sino que siempre suspiran por cotas más altas, bien en forma de cumbres internacionales y fotos con mandatarios mundiales, bien en un plano más local tratando de poner en entredicho la labor de quien un día se convirtió en presidente.

También en esto se parecen porque los resultados de sus estudiadas y preparadas apariciones y políticas se quedan en el limbo de sus propios reinos (que ya está bien, aunque ellas siempre quieren más).

Lo último en lo que coinciden (último conocido, claro está) es la utilización que hacen de los medios de comunicación públicos (de los privados, no todos por fortuna, se han encargado a lo largo de los años). Mientras una, Aguirre, ha marcado el camino con la Radio y Televisión de Madrid, la otra, Fernández, ha iniciado una campaña en 'sus' medios, pagados por los argentinos, para simplemente 'vender' sus bondades y atizar a los críticos.

Seguirán dando guerra en las próximas semanas porque se retroalimentan de sus propias palabras y titulares grandilocuentes. De Biedma y De Kichner son las nuevas damas de hierro del siglo XXI. Únicamente cabe preguntarse que pensará la original de ambas.

viernes, 20 de julio de 2012

Las coartadas y el circo son insuficientes

La renuncia de Rafa Nadal o de Samuel Sánchez, la preguerra de Siria, los uniformes de la delegación olímpica española o la populista reforma penal del actual ministro, son factores que, hasta hace bien poco, habrían ayudado a 'desviar' la atención de todo lo que ocurre en España en relación con la economía (ni siquiera el fútbol, a pesar de la victoria en la Eurocopa, auxilia al Gobierno con sus habituales cortinas de humo en forma de fichajes estratosféricos). La situación del Ejecutivo de Mariano Rajoy, a la vista de los acontecimientos, se ha tornado insostenible, a pesar de que cara a la galería la imagen que tratan de transmitir sus integrantes sea la contraria. 

Las manifestaciones que ayer recorrieron las ciudades españolas, grandes y pequeñas, son una advertencia clara de que la ciudadanía no aguanta más. La comunicación desde Moncloa ha sido bastante deficitaria y no ahora, sino desde que los nuevos inquilinos llegaron al poder. Precisamente el asumir ese poder con una amplia mayoría absoluta no significa en un estado democrático el ordeno y mando, y de esto en España hemos tenido ejemplos protagonizados por los partidos más importantes. 

Los españoles han llegado al límite ahogados por una clase política incapaz, no ya de arreglar el desaguisado, sino siquiera de proponer alternativas encaminadas a mejorar las condiciones de vida. Hemos pasado en unos meses de hablar del estado de bienestar a la supervivencia. No es de recibo que mientras un alto porcentaje de la población pasa auténticas penurias, una minoría siga instalada en la desfachatez propia de la improvisación política.

A lo largo de la pasada legislatura se calificó al anterior Gobierno de muchas maneras y formas; en los siete meses de Mariano Rajoy, esos adjetivos, además de partir de los medios de comunicación (algunos, digamos los serios) salen de las bocas, las cabezas y los corazones de los ciudadanos de a pie. No pueden pedir esfuerzos (más todavía), recurrir a la doctrina del miedo ("no hay dinero para pagar las nóminas"), buscar aliados más allá de nuestras fronteras (en especial Alemania que sigue inmersa en sus políticas y las quiere implantar en los países periféricos, a sabiendas de que es imposible), si ellos, el Ejecutivo y la clase política en general, han demostrado su falta de criterio a la hora de tomar medidas. Saltarse un programa electoral (algo que han hecho los actuales y anteriores inquilinos del palacio de La Moncloa) con premeditación, alevosía, engaño y, en más de una ocasión, nocturnidad, no puede quedar impune.

La coartada de la herencia recibida ya no sirve porque en comunidades autónomas gobernadas durante décadas por barones del mismo color político es donde ha saltado la liebre. Si la estrategia es intentar llegar a mediados de 2014 y a partir de ahí abrir el grifo, lo va a tener difícil Mariano Rajoy. No alcanzará el objetivo de resistir hasta las elecciones de un año después salvo que haya algo que sólo conoceremos cuando la cita con las urnas se aproxime, (esto no descarto pero que pondría en entredicho su labor como gobernante y como persona).

Hasta ahora, en este país de pan y circo, los deportes eran la cortina de humo perfecta. Pasado el tiempo, ni siquiera esto parece que le pueda servir al Gobierno para hacer sin ser visto.

domingo, 15 de julio de 2012

El perdón de la banca gallega

Estos días en Galicia los diferentes medios de comunicación publicitan una campaña de Novagalicia Banco que es positiva por dos motivos fundamentales. Por una parte, porque la misma logra el objetivo, por lo menos entre los gallegos, de cierto perdón, es decir, el fin último que persigue. Seguramente esto sea así porque en estas tierras y los que de aquí tenemos ese carácter. No quiere decir esta afirmación que seamos fáciles de convencer, ni mucho menos, sino que simplemente gozamos de una paciencia infinita que sólo se ve alterada cuando el tiempo pasa y la solución que buscamos no llega. Por ahí, NCG, la empresa o personas que hayan ideado la campaña, han sabido tocar la fibra sensible de los moradores de esta tierra. Pero ojo porque la paciencia no es infinita. 

Por otro lado, también es positiva porque el dinero que se está gastando la entidad financiera para limpiar su imagen viene muy bien a los diferentes medios de comunicación, muchos de ellos en números negros.

Queda una segunda visión de todo esto y es la de las responsabilidades y el peso de la ley que debería caer sobre los que engañaron a muchos de los pequeños ahorradores que se ven inmersos ahora en un callejón sin salida. Parece que el Gobierno central tampoco va a poner de su parte en esto y las medidas que propone son propias de países a los que cada vez nos parecemos más. Han convertido este asunto de las preferentes en un corralito en toda regla. 

Y todo esto sin Don Manuel. ¿Qué diría y haría Fraga ante una situación como la que afecta ahora mismo a miles de gallegos? Sus sucesores no están a la altura de las circunstancias, a lo mejor porque Don Manuel lo hubiese resuelto con su habitual mano dura. Los de ahora buscan ¿negociar? para traspasar el problema a otras instancias del Estado. Al final, como siempre en estos tiempos de zozobra económica, los perjudicados son los mismos. ¿Quién se acuerda ahora de Caja Castilla-La Mancha? Cuando saltó el asunto de la entidad manchega el PP hizo campaña política y miles de ahorradores decidieron retirar su dinero por lo que pudiera pasar. 

Pasado el tiempo, entidades dominadas políticamente por los populares, es decir, Bankia, CAM, Banco de Valencia, Novagalicia Banco, han contribuido de forma decisiva a la tormenta perfecta bancaria. Son claros ejemplos de que los políticos con disfraz de banqueros únicamente lo hacen bien en carnaval. ¿Qué pasaría si quienes han puesto su 'granito de arena' para generar esta situación acabasen en prisión? La ciudadanía comprobaría que nuestra democracia es de verdad. 

La campaña de Novagalicia Banco insiste en pedir perdón. ¿Cuántos responsables políticos y financieros de este país tienen que pedir disculpas? No hagan cuentas: muchos, demasiados. Sería un primer paso, pero insuficiente.

jueves, 12 de julio de 2012

De profesión político

Echando un vistazo a la situación por la que atraviesan los países cuya intervención ha sido reconocida oficialmente (Grecia, Portugal e Irlanda) la primera conclusión es que España respira el mismo aire económico contaminado. Las medidas adoptadas por imposición de la troika comunitaria no han logrado, hasta el momento, los resultados esperados. Nada nuevo en el horizonte puesto que muchos expertos internacionales, medios de comunicación influyentes de diferente ideología y algún que otro dirigente europeo ya lo habían advertido.

¿Conseguirá la economía hispana superar la crisis? Claro que sí, por narices, como decía aquel. El problema o la cuestión es si lo hará antes o después de 2020. Tras escuchar como el presidente del Gobierno leía ayer el macrodiscurso ante el Parlamento estoy seguro de que la improvisación de la que en su momento, y seguramente no sin razón, se acusó a su predecesor, también reina ahora mismo en la Moncloa. 

La puesta en escena no tiene desperdicio. Mientras MR se leyó de cabo a rabo lo escrito, equivocándose incluso donde había erratas (digo yo), la bancada azul, es decir, la del Ejecutivo, jaleaba sus anuncios. Llamativo fue el aplauso al anunciar el recorte de las prestaciones por desempleo. Indigna escuchar las palmas protagonizadas por un grupo de diputados de buche lleno con una medida de este calado. Me quedo con esto porque estoy seguro, en realidad lo sé, de que sus hijos, sobrinos y demás familia no forman parte de ese elenco de personas que con o sin estudios ven pasar los días buscando un trabajo que no existe. Patética su imagen porque entre los palmeros se encuentran personajes que no han dado un palo al agua en su vida, al margen claro está de lo de vivir bien a costa del contribuyente en puestos de 'responsabilidad' pública. 

Este es uno de los motivos que conducen a pensar que saldremos de la crisis, sí, pero gracias a los de siempre: el ciudadano. Estos políticos, tanto de la bancada azul, como de la de enfrente, arriba, izquierda y derecha, han perdido toda la confianza y si ellos no la tienen entre los españoles ¿cómo pretenden recuperarla a nivel internacional?

En la comparecencia de este miércoles el presidente del Gobierno, quien no lo hacía desde hacía semanas, resumió, cual buen alumno al que le ponen la tarea de hacer un trabajo antes de las vacaciones, el próximo sablazo al que nos va a someter. Si esto es de buen político, entonces algo está podrido en nuestras instituciones. Si el líder de la oposición es incapaz de despertar siquiera un poco de entusiasmo no ya entre los suyos (que se presupone pero no consigue), es que la clase política vive un momento crítico. Es cierto que hay otros representantes y que algunos de ellos ofrecieron alguna idea motivadora, el problema es que se cierran en una especie de ortodoxia que les hace poco apetecibles para una mayoría importante. 

En resumen, ¡pues claro que saldremos de la crisis! pero no gracias a esta clase política (su valía, o la ausencia de ella se extiende también a los ámbitos local y regional) sino a la ciudadanía. Entonces surge otras cuestiones ¿Hasta cuándo están dispuestos a aguantar los españoles este desaguisado? ¿Interesa a una parte o a las dos bancadas que todo esto degenere en enfrentamientos violentos en las calles para justificar según qué medidas?

martes, 10 de julio de 2012

Y de postre, adiós a la paga extra

Hace unos días que no me doy una vuelta por estas Conversaciones con Paula. Me había propuesto no volver a referirme a la política y a las 'difíciles' medidas que el Gobierno central pone en marcha para sacar al país de la crisis en la que se encuentra. Tras analizar, a mi manera, los diferentes medios de comunicación en este tiempo, llamémosle de reflexión, es evidente que a esas acciones difíciles del Ejecutivo de MR les van como anillo al dedo muchos adjetivos, pero el de difícil, desde luego no. 

El próximo elenco de ideas del ministerio de turno (no tengo claro si el de Montoro o el de Guindos) bajo influencia del eurogrupo vía Alemania, es viejo. Nada nuevo en el horizonte porque de esas medidas se habla desde hace tres meses... o más. 

Una vez más la clase media será la gran sacrificada y una vez más los que menos tienen (parados, subsidiados, colectivos de discapacitados, etc) están en el punto de mira de MR y su equipo de grandes políticos. 

De tanto insistir en la posible subida del IVA, del despido de empleados públicos, de la reducción de las prestaciones por desempleo, de la eliminación de la desgravación por vivienda, con el consiguiente desmentido por parte de los miembros del Ejecutivo, resulta que ahora nos van a vender lo mismo pero menos. Es decir, si esta semana o la que viene el Gobierno Rajoy anuncia una subida del IVA pero menos impactante; si las prestaciones en lugar borrarlas de mapa o reducirlas a la mitad se quedan en un descenso de 25%; si en realidad el enviar al paro a los empleados públicos afecta a un número inferior del que especulan algunos medios de comunicación; si todo esto lo conjugamos al final diremos aquello de 'pues no eran para tanto las medidas del Gobierno'. ¿Les suena? A mí sí porque se ha venido repitiendo en estos siete meses de forma constante.

Sin embargo, hay algo que nadie menciona de forma pública pero sí en corrillos de cafetería con presencia masiva de funcionarios. A lo mejor por ahí viene otra de esas medidas 'difíciles pero necesarias'. Sea ahora o en agosto (buen mes para anunciar determinadas políticas impopulares), Mariano Rajoy y su equipo tienen decidido ya eliminar la próxima paga extra de los empleados públicos, por lo menos la correspondiente a Navidad. Esta será otra acción gubernamental de calado pero se quedará, una vez más, en el limbo al que conduce la expresión 'podía haber sido peor'. 

PD: Estas semanas de reflexión también me han permitido observar el hacer y deshacer del principal partido de la oposición. No obstante, como ejercicio para retomar estas Conversaciones con Paula, creo que es suficiente con referirme al Gobierno porque el estado actual del PSOE y las reacciones de su líder requieren un análisis profundo o no puesto que a la vista de los sondeos aparecidos estos días las cosas parecen bastante claras, aunque algunos se nieguen a verlo así.

martes, 26 de junio de 2012

Medicina natural para el PSOE de parte de Mato

La gran ministra de Sanidad que Dios nos ha dado, o la Virgen del Rocío según se vea, dejó ayer otra de esas perlas que la convierten por derecho propio en 'ilustre responsable política' de la historia de este país. Nada nuevo porque lleva años jugando en la champions league de la cosa pública española, aunque todavía nos preguntemos cuáles son sus méritos. 

Lo último ha sido abogar por la medicina natural, que no digo yo que sea algo malo (para eso están los expertos, que de esto también los hay), sino que hacerlo para tratar de conseguir enjugar el déficit farmacéutico es un tanto exótico; sería como si alguien viene y asegura que creará 250.000 puestos de trabajo con un complejo de juego ¡Cómo le vamos a creer, que este país es serio, por favor!

Mi conclusión es que, en realidad, por aquello de que tanto PP, como PSOE, ganan más o pierden menos con el bipartidismo, Ana Mato le ha echado una mano a sus enemigos-amigos de la bancada de enfrente. Lo cierto es que la ministra, al tiempo que realizaba esa afirmación, estaba comentando entre líneas a los socialistas: "probad la medicina natural, que si es de calidad, seguro que os echáis unas risas entre vosotros y pelillos a la mar. Nosotros ya lo hemos hecho, y ¡mirad qué caras de satisfacción!. La única que no se ha rendido a estos 'tratamientos alternativos' ha sido Cospedal, por eso tiene ese carácter".


Desconozco si sus enemigos-amigos harán caso a la recomendación. Lo que es evidente es que a los españoles ya no consigue ponernos una sonrisa en la boca esos brotes verdes de medicina natural cuyas facultades contra el dolor ajeno se encarga de vender, nada más y nada menos, que la responsable de Sanidad. 

¿Cuándo se darán cuenta estos políticos de que al ciudadano de a pie un Jaguar en el garaje (para venderlo claro está) sí le provocaría una risa floja?

Nosotros a lo nuestro, que es ni más ni menos que aguantar y callar. Ellos, en su espacio sideral, que en el caso de Ana Mato son los mundos de Yuppi, mientras que el del PSOE alcanza ya la cuarta dimensión.

sábado, 23 de junio de 2012

Mineros versus periodistas

Observando desde hace algunas semanas las protestas que los trabajadores del sector de la minería llevan a cabo para tratar de defender sus puestos de trabajo, como periodista, me da cierta envidia sana. No es cuestión de entrar en si el carbón es rentable, tiene o no fecha de caducidad o en el paso que nuestro país debe dar para apostar por otras fuentes energéticas; es evidente que la drástica medida del Gobierno de retirar las ayudas rompiendo el calendario establecido y sin respetar las acciones paliativas previstas, ha encendido la mecha. Pero, qué diferencias hay entre la situación de los mineros y los periodistas. 

Ellos trabajan desde hace muchos años en condiciones duras, muy duras, a pesar de que su régimen jurídico laboral ha mejorado de forma ostensible en estas décadas. No envidio su puesto de trabajo, aunque sí los sueldos percibidos, o los horarios.

Nosotros, los periodistas, vemos y padecemos el deterioro del sector con una única opción de futuro, mejor dicho dos: reciclarnos para dirigir nuestra carrera profesional a otros campos o pasar por el aro y ceñirse a lo que manda el patrón a cambio de cuatro duros (perdón, por ahora, euros) y sin posibilidad de rechistar, que viene el hombre del saco disfrazado de reforma laboral.

Por estos motivos, me dan envidia sana. Los periodistas acumulan experiencia, preparación (estoy generalizando, evidentemente) y una dedicación que no tiene reflejo en todo lo que a cambio perciben (tanto desde un punto de vista salarial, como de derechos en general). 

Sin embargo, a pesar de las condiciones que soportamos desde hace demasiado tiempo, a lo más que hemos llegado es a reclamar que sin cobrar no trabajamos (¡pedimos esto en pleno siglo XXI!) o que sin periodismo no hay libertad/democracia (Idem); también últimamente nos desahogamos a través de blogs como éste.

Por su parte, los mineros se unen, marchan, protestan y reclaman lo que alguien en su momento negoció y fue aceptado por la clase política, la misma que, ahora mismo, echa por tierra lo pactado. Nosotros, por el contrario, no marchamos, protestamos o reclamamos y ¿por qué?. Básicamente porque tenemos el sistema y sus condiciones lamentables en la sangre, lo damos por hecho y sin reaccionar. Total, ¿para qué?.

Seguramente muchos, o los pocos que lean esto dirán aquello de que "ya están estos mirándose el ombligo", y a lo mejor tienen razón. Sin embargo sólo me hago una pregunta: ¿Qué ocurriría si los periodistas, que no los medios, decidieran un día decir de verdad: hasta aquí hemos llegado. Mañana no hay radios, televisiones y periódicos? Mucho me temo que se trata de una pregunta retórica ante la que no ofrecemos una respuesta, únicamente nos encogemos de hombros.

Los mineros continuarán con su protesta, buscando defender sus derechos. Nosotros hablaremos sobre ellos en sitios como éste o nos limitaremos a informar de sus movilizaciones, observándolos con cierta envidia. Ojalá algún día tomásemos ejemplo.

 

jueves, 21 de junio de 2012

Caso práctico de economía de andar por casa

- ¿Te gusta tu nuevo 'cole', Paula?
- Sí, papi, hay muchos niños y muchas cosas
- ¿Tú quieres venir aqui a seguir aprendiendo cosas?
- Claro. A pintar, a jugar, a cantar canciones
- Bueno, pues el próximo curso estarás aquí.
- ¿Y también Patri (su profesora actual)?
- No, hija. Aquí tendrás otra profesora

Ayer tuve la oportunidad de conocer el próximo colegio de Paula gracias a esas iniciativas que sirven para, a través de una especie de visita guiada, extraer conclusiones de cómo será su formación, en este caso en primero de Educación Infantil. Es un centro público situado en un pueblo de alrededor de 9.000 habitantes de la provincia de Guadalajara. El curso 2012-2013 es el de la crisis, el del impacto de las medidas de austeridad (yo prefiero denominarlas de pobreza) y de los recortes impuestos desde los Gobiernos regional y central, del mismo color político en este caso. 

Al finalizar la visita, y tras charlar con algunas profesoras, lo que primero que he deducido es que la cosa pinta mal, muy mal. El Ejecutivo de Castilla-La Mancha, cuyas riendas lleva con mano de hierro la también secretaria general del PP, María Dolores Cospedal, ha optado por la reducción de todo lo que tiene que ver con la educación pública, como si de la misma peste se tratara. No habrá ningún tipo de ayuda: de comedor, autobuses, profesores de apoyo, libros... todo eliminado porque lo dice... la austeridad y la necesidad de sanear las cuentas patrias.

Los ayuntamientos, como en este caso el de Cabanillas del Campo, donde su ubica el colegio, siguen a pies juntillas los mandatos divinos de esta economía que marcan desde Alemania o el FMI, muy próximos, por cierto, al sentir de un pueblo como este de Guadalajara. 

Si en Grecia, decisiones de este tipo hubiesen conducido a resultados positivos, entonces aseguraría con rotundidad que estamos o mejor dicho, que nos llevan por el camino correcto. Sin embargo, tras un bienio de recortes y límites, aquel país se encuentra en una situación mucho peor que la inicial, con más paro, más desigualdades y, en definitiva, sumido en la pobreza. No sé el resto, pero yo no quiero esto para España.

En más de una ocasión en estas Conversaciones con Paula, he asegurado que mis conocimientos sobre economía, por lo menos esa de la que hablan, disertan y dan lecciones algunos 'expertos', son más bien escasos. No obstante, siguiendo con el ejemplo del colegio al que acudirá mi hija el próximo curso, llego a la conclusión del círculo vicioso.

Si quitamos las ayudas, por ejemplo, de comedor a las familias, con esta situación de desempleo galopante, es evidente que muchas ya no dejarán a sus hijos en el centro para el almuerzo. Esto conllevará que algun/a de los trabajadores de las cocinas se queden sin su trabajo (ya no serán necesarios); del mismo modo, los suministros para dar de comer a más de cien niños cada día decrecerán de forma considerable, es decir, el establecimiento donde se compraba esa comida también se verá afectado, de manera que es probable que en el mismo se produzca algún despido. Y esto también con el transporte, con los profesores, con las ludotecas... con la sanidad, con los impuestos, etc.

Insisto en que nada o poco conozco de las grandes cifras económicas. Lo que es evidente es que quienes en la actualidad gobiernan el mundo, poco o nada saben de lo que manejan las economías domésticas, quizá porque llevan demasiados años en el despacho sin salir a la calle.